Filmin, la plataforma que apuesta por el catalán, amenazada por los ultras independentistas

Filmin, la plataforma que apuesta por el catalán, amenazada por los ultras independentistas CRÓNICA GLOBAL

Política

Filmin, la plataforma que apuesta por el catalán, amenazada por los ultras independentistas

La presencia en su catálogo del documental 'Ícaro: la semana en llamas' desata una oleada de críticas desde el nacionalismo

Más noticias: Los documentales de Filmin sobre el 'procés' que no irritaron al independentismo

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Noticias relacionadas

Filmin, la primera plataforma de vídeo a la carta española nacida en catalán, se ha convertido en la nueva víctima de los ultras del independentismo.

Los defensores del secesionismo han lanzado una nueva campaña de odio contra la plataforma por incluir en su catálogo el documental Ícaro: la semana en llamas, de Elena G. Cedillo y Susana Alonso. Lo cual ha desembocado, incluso, en un ataque a la sede Filmin, vandalizada con pintadas del grupo de ultraderecha independentista Nosaltres Sols!.

Testimonios de policías

La película retrata, desde el punto de vista de varios agentes de la Unidad de Intervención Policial de la Policía Nacional, cómo se vivió en Cataluña la semana del 14 de octubre de 2019.

Ese día, el Tribunal Supremo confirmó la sentencia a 12 de los líderes del referéndum independentista del 1-O. El juez condenó a prisión a varios políticos catalanes por sedición, malversación y desobediencia.

Una semana de conflictos

La reacción de muchos independentistas fue salir a las calles. Manifestaciones, protestas, actos vandálicos, disturbios y ataques a los cuerpos policiales se sucedieron durante más de una semana.

Esos días, los agentes se encontraron con el rechazo de esa parte de la ciudadanía, hacer frente a la quema de contenedores, el lanzamiento de objetos peligrosos y un caos generalizado en las calles de ciudades como Barcelona. Unas escenas en las que se centra el documental.

La mecha de Olona

La cinta nunca tuvo mucha repercusión. Se estrenó el pasado 9 de enero en Filmin y la plataforma apenas dijo nada. “No le dimos ningún tipo de promoción, ni enviamos nota de prensa ni la promocionamos”, señalan desde la plataforma.

Quien sí lo hizo fue Macarena Olona, que en sus perfiles en redes sociales comentó: “Qué manera de llorar anoche viendo el documental. Lágrimas de orgullo, respeto y mucha impotencia”.

La exdirigente de Vox compartió algunas escenas y defendió que el documental “debería ser obligatorio que se exhibiera en todos los colegios y academias policiales de España”.

El mensaje venía con unas imágenes de la cinta en las que se podía ver el logo de Filmin e incluso ella misma recordaba que se podía ver. “Fuerza y honor”, concluía.

Reacción ultra

Su comentario tuvo efectos que ni la propia Filmin podía esperar. Los ultras del independentismo no sólo se indignaron por las palabras de Olona, sino que también iniciaron una campaña de boicot contra la plataforma.

"Desde entonces", señala la empresa, los mensajes de odio contra la líder ultraderechista, los autores del documental, los agentes e incluso la plataforma y su director, Jaume Ripoll, no han dejado de sucederse.

Los matices de Filmin

La situación ha llegado a tal extremo que el mallorquín se vio obligado a compartir un comunicado oficial en el que recordaba que “programar una película en Filmin no equivale a suscribir su enfoque”.

Un mensaje que comparten desde la empresa. La compañía señala que la cinta entró en el catálogo de la plataforma el 9 de enero y se irá antes de que acabe el mes.

Forma parte de un paquete de unas 100 películas que se compraron a una productora”, subrayan. Nada más.

“Filmin no censura películas por su orientación ideológica. Nuestro compromiso es con el cine y el documental como herramientas para entender, contrastar y debatir, siempre dentro del marco legal”, defiende Ripoll en su comunicado.

Un catálogo diverso

La misma compañía señala que el “catálogo siempre se amplía con películas para todos los gustos”, algo que evidenciaba su director al señalar que en la plataforma también hay varias cintas más cercanas al punto de vista independentista.

“En Filmin conviven obras muy vinculadas al debate político y cultural catalán (entre otras, L’endemà, Cataluña-Espanya, Ciutat morta o Quatre d’onze, castell per l’independència), con otros títulos con miradas diferentes sobre el procés y su contexto”, insisten.

Las disculpas de Jaume Ripoll

Ripoll pedía disculpas a los seguidores ofendidos. “Entiendo la sorpresa y la decepción de algunos de vosotros por lo que respecta al estreno de Ícaro”, adelantaba en sus redes sociales.

El mallorquín no solo ha enfrentado a los críticos ultras. En su mensaje agradece “sinceramente los mensajes que recibimos y los leemos con respeto. Nos ayudan a pensar y a mejorar”.

De todos modos, confirma que “si algo nos parece importante ahora mismo es recordar que el cine no debe servir para confirmar lo que ya pensamos, sino también para ayudarnos a mirar de frente aquello que nos incomoda, con espíritu crítico”.

Sus palabras no han servido de alivio a los secesionistas. Esta mañana, las oficinas de la compañía amanecieron con una pintada en sus puertas: “Filmin: colaboracionistas con la represión española”.

Actos vandálicos

La reacción de Ripoll no ha podido ser más clara: “Qué triste llegar a la oficina y encontrarnos con esto”. Y añade cómo se encuentra: “bastante hecho polvo, la verdad”.

Filmin es una empresa que, desde sus inicios, apostó por el catalán. De hecho, su primer dominio web era con el .cat. Su catálogo empezó con películas catalanas e internacionales dobladas o subtituladas en catalán.

Apuesta por el catalán

Desde entonces, incluso en su salto a su versión en castellano, no ha dejado de incluir en su plataforma, siempre que ha sido posible, el subtitulado o el doblaje en esta lengua.

Esta política y sus alianzas con grandes productoras los han hecho crecer como plataforma, llegando a tener un buen posicionamiento en el mercado español, llegando a superar en suscriptores a Movistar+, según los últimos datos de JustWatch.

Sobre si la campaña de boicot les ha afectado, la empresa no ha querido ofrecer información. “No la tenemos”, señalan a Crónica Global. Mientras, la campaña ultra prosigue y la película desaparecerá de su catálogo en la fecha prevista, el 31 de enero.