Casas de lujo junto al lago de Puigcerdà, en la comarca pija de La Cerdanya / CG

Casas de lujo junto al lago de Puigcerdà, en la comarca pija de La Cerdanya / CG

Política

ERC se rompe en la Cerdanya

Cargos electos dejan el partido tras sumarse a una corriente crítica con la gestión y la estrategia de pactos municipales; en breve podría caer un alcalde importante de la zona

21 diciembre, 2020 00:00

Desde el pasado verano, varios militantes y cargos electos de ERC en la Cerdanya han venido expresando su descontento con la gestión del partido en esta comarca, conocida por ser el lugar de veraneo preferido de la burguesía catalana.

Sin embargo, también hay problemas económicos y sociales azuzados por la pandemia en este territorio y, según estos afiliados descontentos, Esquerra estaba llamada a ser un instrumento para cambiar el modelo actual. Apostar por una alternativa “sostenible, una economía diversificada donde se respeten los derechos sociales básicos como la vivienda y los derechos laborales”.

Corriente crítica

Así lo expresa en un contundente comunicado Dissidència ERC Cerdanya, una corriente crítica constituida para dar voz a esos sectores críticos con la estrategia de pactos municipales, tanto en Puigcerdà como en el Consejo Comarcal. Cargos electos que forman parte de esta agrupación ha roto ya el carné del partido y, según ha podido saber Crónica Global, en breve podría hacerlo un importante alcalde de la zona.

Los reproches del alcalde de Llívia, Elies Nova, a Pere Aragonès

Los reproches del alcalde de Llívia, Elies Nova, a Pere Aragonès

Precisamente ayer, el primer edil de Llívia, Elies Nova, expresaba su malestar con Pere Aragonès, con quien, según insinúa en su hilo de Twitter, no existe demasiada comunicación desde que se declaró la pandemia. Nova reprocha al dirigente republicano que, en las últimas medidas decretadas contra el Covid, se haya considerado que la Cerdanya, Alt Urgell y Andorra, son una misma comarca, obviando los lazos con otras zonas limítrofes. El malestar en el territorio es más que obvio.

"Llevamos meses con reuniones y ahora hemos dado el paso. ERC sabe lo que está pasando", explican a este medio fuentes de ese sector crítico, que aluden a la incapacidad del partido para hacer frente, no solo a ese cambio de modelo social y económico, sino a los casos de corrupción urbanística.

Oportunidades perdidas

En las elecciones municipales de 2019, ERC pasó de uno a tres concejales en Puigcerdà, pero a pesar de ese incremento "el partido no supo dar suficiente confianza ni tampoco proyectar su modelo para la ciudad”, afirman.

Sede del Consejo Comarcal de la Cerdanya

Sede del Consejo Comarcal de la Cerdanya

“Estamos seguros de que la política municipal no se hace sólo en las redes sociales y los plenos, sobre todo ahora que hay un equipo al frente con el apoyo de una ejecutiva local, y por lo tanto somos de la opinión de que se debe hacer más calle y conocer a sus habitantes y sus respectivos problemas. Una forma de conocer los diferentes targets de población es asistiendo a los eventos anuales, porque entendemos la política municipal como una acción cercana entre sus vecinos y sus representantes”, indican en un comunicado.

El detonante

Pero el verdadero detonante del malestar de la militancia se produjo con motivo de la constitución del Consejo Comarcal de la Cerdanya. “ERC obtuvo siete consejeros y había una clara opción de formar gobierno gracias al acuerdo que se había logrado con Endavant Cerdanya, tras largas y duras negociaciones”. Pero tres “tránsfugas” de ERC, “que no tenían ninguna potestad para actuar en nombre del partido”, se unieron a PDECat para gobernar este órgano supramunicipal, lo que impidió propiciar el cambio deseado.

“Desgraciadamente, la sede Nacional de ERC no hizo nada para impedirlo y consintió, en contra de su propia militancia, que el pacto siguiera adelante. Es evidente que el interés particular prevaleció por encima del interés colectivo y que la decisión tomada en asamblea por la militancia fue dinamitada”.

Durante muchos años “hemos formado parte de esta organización, trabajando desde la militancia de base o desde cargos electos, y hemos dado siempre la cara tanto en los buenos como en los malos momentos. Pero como militancia dolida y menospreciada sistemáticamente, entendemos que ERC ha dejado de ser la herramienta necesaria para trabajar para Puigcerdà y por la Cerdanya y por tanto damos por terminada nuestra relación con el partido”.