Pásate al MODO AHORRO
Manifestación en Irán

Manifestación en Irán Europa Press

Manicomio global

¿Y lo de Irán, qué?

"Da la impresión de que, en España, se la sopla a todo el mundo lo que está pasando en Teherán"

Publicada

No sé si Podemos todavía recibe dinero de Irán (como lo recibía de la Stasi la banda Baader-Meinhof), pero me resulta sospechosa la poca atención que nuestra presunta extrema izquierda está prestando a esos disturbios en el país de los ayatolas que pronto cumplirán dos semanas.

Puede que estén muy ocupados defendiendo a Nicolás Maduro, no en vano debieron recibir pasta vía Monedero (el pelota primero del autobusero, con el que ha compartido escenarios de autobombo en Caracas). Y también es verdad que es más fácil para ellos defender a una dictadura seudocomunista que hacer lo propio por un régimen tiránico dirigido por la clerigalla local.

Se supone que en Podemos son feministas, y no hay nada menos feminista en el mundo que el Irán de los malditos curas. Ahí tendrían un banderín de enganche perfecto para despotricar de los ayatolas, pero no veo que se estén matando en esa dirección. ¿No podría Ada Colau montar otra flotilla que se plantara en Irán para afearle la conducta al régimen? ¿O es que todavía queda alguien en nuestra deplorable extrema izquierda que considera lo de Irán democrático?

Igual les molesta que algunos manifestantes reclamen el regreso de Reza Pahlevi, el hijo del último Sha de Persia, actualmente exiliado en Estados Unidos. A fin de cuentas, fue el pogresismo europeo (¡Dios le conserve la vista!) el que mantuvo en París durante años al ayatola Jomeini (en vez de asesinarlo y que pareciera un accidente). No dudo que el Sha fuese un sátrapa, pero, comparado con lo que vino después, parece un caudillo providencial.

Dado que la izquierda parece que no sabe, no contesta, en torno a la represión que ya ha causado más de 40 muertos, estaría bien que lo hiciera la derecha, pero tampoco se les oye decir gran cosa. Aquí nadie promueve un consejo de Naciones Unidas para poner en su sitio a los ayatolas. Por no haber, no hay ni manifestaciones al respecto, como las hubo, y de aúpa, cuando Israel contestó a la provocación de Hamás machacando Gaza y matando de hambre a sus habitantes.

Es como si hubiese situaciones de las que nadie por aquí confía en sacar nada de provecho (causa principal de la solidaridad, aunque se maquille de justa indignación de las almas bellas). Da la impresión de que, en España, se la sopla a todo el mundo lo que está pasando en Teherán. Hasta la prensa informa un tanto en sordina, ocupada como está en dar voz a los fans de Trump y a los de Maduro.

¿No merece sanciones y boicots el régimen de los ayatolas? Yo diría que sí. Y que, de hecho, lo que merece es ser derrocado a bombazos porque lo suyo es un crimen contra la humanidad permanente.

Debe ser que unas causas son más fotogénicas que otras, dada la frivolidad de nuestros políticos de izquierdas y de derechas a la hora de decidir por qué vale la pena manifestarse y por qué no. Ni al zumbado de Donald Trump se le ha pasado por la cabeza bombardear Irán, ocupado como está en quedarse con Sudamérica y con Groenlandia, mientras sigue sin entender por qué no le han concedido el Premio Nobel de la Paz.

Causas que sí y causas que no. Me gustaría que alguien me lo explicase.