El escritor Jean-Christophe Grangé

El escritor Jean-Christophe Grangé WIKIPEDIA

Letras

Jean-Christophe Grangé y los años del sida

El genial escritor de thillers, a medio camino entre el género policial y el de terror ignorado en España

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El escritor francés Jean-Christophe Grangé (Boulogne Billancourt, París, 1961) es una estrella en su país como autor de unos thrillers espectaculares a más no poder y con cierta tendencia al Grand Guignol que fabrica a velocidad de crucero y con resultados a menudo espléndidos. En España, sin embargo, parece que no hemos acabado de verle la gracia, como demuestra la escasez de sus traducciones a nuestro idioma.

Se publicó en su momento Los ríos de color púrpura, gracias básicamente al éxito de la adaptación cinematográfica que firmó Matthieu Kassovitz y protagonizó nuestro Juan Moreno, en arte Jean Reno. Aparecieron algunos títulos más del señor Grangé, como El imperio de los lobos o, hace tres años, Muerte en el tercer Reich, pero no pasó gran cosa con ellos: la crítica los ignoró y el público mostró escaso interés en comprarlos.

Reconozco que yo tampoco le había hecho mucho caso a nuestro hombre hasta que, a principios de este verano, me hice con sus dos novelas más recientes (2025) en una librería de Carcasona: el díptico Sans soleil (Sin sol), compuesto por Disco Inferno y Le roi des ombres (El rey de las sombras), que me tuvo pegado a sus páginas durante todas mis vacaciones.

Portada de ´Disco Inferno´

Portada de ´Disco Inferno´ Albin Michel

Casi 800 páginas fascinantes y truculentas sobre crímenes horribles en el París de los años del sida y la investigación emprendida por un poli con tupé, un médico que asiste horrorizado a la expansión de la enfermedad y una refugiada adolescente argentina que acaba viendo con sus propios ojos lo que se oculta tras la fiesta permanente en lugares como Le Palace o el Bains Douches (por no hablar del siniestro Baal, que acoge orgías homosexuales todas las noches).

El primer tomo, Disco Inferno, transcurre en 1982 en París. Nadie sabe lo que es el sida, pero los cadáveres empiezan a acumularse sin que las autoridades sepan muy bien qué hacer. Al mismo tiempo, un asesino armado con un machete se dedica a descuartizar a destacados miembros de la noche gay parisina.

El segundo, Le roi des ombres, traslada la acción a Africa y ofrece un desquiciado final en Haití, mientras arde la caña de azúcar (el antiguo trabajo de Grangé como periodista para Paris Match o el National Geographic se nota para bien en la precisa descripción de los diferentes teatros del horror).

Novela negra, negrísima

Como recalcitrante lector de thrillers, les puedo asegurar que hacía tiempo que no leía algo como Sans Soleil, motivo por el que espero que algún editor español tenga a bien verterlo a nuestra lengua (a finales de septiembre se publica en Francia la nueva novela de Grangé, Tokyorama). Gracias a este tardío descubrimiento, tengo ante mí todas las novelas que me faltan del señor Grangé. Y son bastantes, ya que su ritmo de publicación no tiene nada que envidiar al de Stephen King o Georges Simenon.

Jean-Christophe Grangé se mueve a medio camino entre el género policial y el de terror. Gusta de situar sus relatos en momentos históricos relevantes (los inicios del sida en Sans Soleil, la Alemania nazi en Muerte en el tercer Reich, el mayo del 68 parisino en Rouge Karma…) y, aunque exhibe un gusto por los excesos y la truculencia (Ryan Murphy sería el showrunner ideal a la hora de convertir sus libros en miniseries de televisión) que a veces tira de espaldas, Grangé es, a su manera, un autor serio (recordemos que se graduó en la Sorbona con una tesis sobre Gustave Flaubert) que se siente atraído por lo más oscuro de la naturaleza, como ha reconocido en su reciente autobiografía Je suis né du Diable (Yo nací del diablo), lo cual no le impide ejercer de católico practicante o llevar una apacible vida de pequeño burgués con su mujer y sus tres hijos.

Cansado de thrillers previsibles y rutinarios que abandonaba aburrido a las cuarenta páginas, la inmersión total en Sans Soleil durante dos semanas me ha reconciliado con el género. No sé si se publicará en español, pero los lectores de novela negra, negrísima, que hablen francés harán bien en propulsarse a adquirirlo: les aseguro que pasarán unos ratos inolvidables. Para bien o para mal.