Los participantes en la jornada cultural de Quintanas Rubias de Arriba (Soria)

Los participantes en la jornada cultural de Quintanas Rubias de Arriba (Soria) JORDI FRESNO GONZALO

Letras

Donde las piedras respiran poesía: el milagro cultural de Quintanas Rubias de Arriba

La Jornada Cultural 2026 consagra al 'Huerto Poeta' como un oasis de letras e inclusión universal con el estreno de su sección en Braille y una nueva biblioteca de autores

También: Poetas en la España vaciada: un canto a la solidaridad

Leer en Castellano
Publicada
Actualizada

La cultura está muy presente en la España rural. Hay rincones donde la cultura no se consume, se habita. Y lo saben bien los vecinos y vecinas de un pueblo de Soria. El pasado sábado 23 de mayo, Quintanas Rubias de Arriba volvió a demostrar que el tamaño de un pueblo no se mide por su censo, sino por la magnitud de su sensibilidad.

Bajo un cielo azul puramente machadiano, la Asociación Cultural Amigos de la Villa celebró su ya emblemática Jornada Cultural y el Día del Socio, una cita que consolidó al municipio como un faro de resistencia cultural y afectiva en la provincia.

Lo vivido este año no es un hecho aislado, sino la evolución natural de un proyecto que, en ediciones anteriores, ya había sembrado las bases de su identidad en torno al concepto del Huerto Poeta. Si en años pasados el pueblo sorprendió con la creación de la sección lírica El Chopo de la Empatía o el paseo de 'Los Poetas de la Tierra', este 2026 la propuesta ha dado un salto cualitativo hacia la permanencia literaria y la inclusión universal.

Una de las láminas en 'El Huerto Poeta', en Quintanas Rubias de Arriba (Soria)

Una de las láminas en 'El Huerto Poeta', en Quintanas Rubias de Arriba (Soria)

El patrimonio cultural de Quintanas Rubias de Arriba no se esculpe solo en piedra, sino en papel y generosidad. La jornada arrancó con el tradicional romance de bienvenida en la plaza del rollo, antesala de los dos grandes hitos de esta edición.

Identidad rural

Se trata de la Biblioteca de Autores QRA. Ubicada en la Plazoleta de Cervantes, junto al ya histórico Chopo de la Empatía, este nuevo espacio cobró vida gracias a la colaboración de veinte escritores que donaron sus obras. El acto se convirtió en una emotiva puesta en común donde la literatura y el aplauso vecinal estrecharon lazos.

El hito inclusivo emocionó a los presentes: También en Braille. Rompiendo barreras arquitectónicas y sensoriales, cerca del cartel de entrada al pueblo se inauguró una sección inclusiva compuesta por cuatro láminas emocionantes de autores fuertemente vinculados a la identidad rural. Es el caso de 'Madre', de Alberto Gil (el escritor ciego de Fuentestrún); de La lentitud de los bueyes, de Julio A. Llamazares; El caballo de cartón, de Abel Hernández D o Mi Padre fue pastor, de Flori Álvarez.

El recital de estas piezas, envuelto en las notas de la guitarra de Carlos Mataix, regaló a los asistentes uno de los momentos más bellos y sensibles de la mañana.

Brindis con Sabor a Ficción

El recorrido cultural de Quintanas Rubias de Arriba está diseñado para dialogar con su propia historia. Al subir la cuesta de las bodegas, la comitiva hizo un alto en el camino para firmar en el libro de visitas sobre el pilón del lagar. Allí se rescató la memoria oral del municipio con una breve alocución sobre las medidas tradicionales y el reparto del mosto, un homenaje a la arquitectura y los oficios de antaño.

Ángel Jodrá, como 'Cándido' en la ficción 'El Pueblo'

Ángel Jodrá, como 'Cándido' en la ficción 'El Pueblo' Mediaset España

La guinda del día llegó tras una comida de hermandad y convivencia. El ya tradicional Brindis Poético contó este año con un maestro de ceremonias de excepción: el actor Ángel Jodrá (conocido por su papel de Cándido en la popular serie El Pueblo). Con el exquisito vino Dualidad (de la bodega local de Carlos y Ellen, de la localidad de Ines) alzándose al cielo, Jodrá magistralmente deleitó a los presentes con un recital de sobremesa que encandiló a todos los públicos.

Y es que el lema de los organizadores, con Alfonso Fresno al frente y la Asociación Cultural Amigos de la Villa, es claro: "la armonía de un pueblo se mide por la capacidad de sus vecinos para crear belleza juntos".

Jóvenes para el relevo

La jornada se cerró entre el folclore de los gaiteros de la Tierra, rifas solidarias y la entrega de diplomas. Sin embargo, el dato más esperanzador de este encuentro —y que conecta con el éxito de las ediciones pasadas— fue la activa participación de una decena de jóvenes colaboradores. Ellos fueron el motor logístico que hizo posible que todo fluyera con éxito.

Quintanas Rubias de Arriba es pertinaz. Vuelve a demostrar que el llamado "equipo del sí" no es solo un latiguillo para incentivar al pueblo, sino una forma de entender la vida rural: con los brazos abiertos, los libros listos para ser leídos y la memoria intacta. Que continúe la armonía.

Pese a esa pérdida de habitantes constante, la España rural se aferra a la cultura.