Ilustración de 'La literatura de Isaac Bashevis Singer'

Ilustración de 'La literatura de Isaac Bashevis Singer' DANIEL ROSELL

Letras

La obstinación ‘yiddish’ de Isaac Bashevis Singer

Acantilado publica una selección con los mejores ensayos del escritor judío, nacido en Polonia, exiliado en Estados Unidos y Premio Nobel de Literatura

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La trayectoria literaria de Isaac Bashevis Singer (1903-1991) fue una verdadera carrera de obstáculos. En sentido literal y figurado. Un absoluto milagro. El escritor, nacido en una Polonia de ficción, pues entonces era un país sin soberanía, colonizado y bajo el control del imperio ruso, criado en el seno de una familia de rabinos, fue educado dentro de la más estricta tradición ortodoxa hebrea.

Su lengua materna siempre fue el yiddish: ese idioma de aluvión, hablado desde hace siglos por los judíos en la Europa central y oriental. El lenguaje de un mundo remotísimo, con palabras procedentes del arameo y del hebreo, la endiablada estructura del alemán antiguo y préstamos eslavos. Antes de Holocausto llegó a tener once millones de hablantes; ahora lo usan menos de un millón de personas.

Singer escribió siempre en esta lengua en extinción, una decisión que le obligó a traducirse a sí mismo al inglés —el idioma que le permitiría vivir de la literatura; el periodismo lo ejerció siempre en diarios judíos— e hizo de sus libros un tormento editorial. La versión original –escrita a mano en yiddish– tenía que ser mecanografiada y corregida en este idioma.

Después se vertía al inglés, lo que implicaba hacer una nueva corrección. Más tarde se pasaba esta segunda versión a limpio y era sometida a una tercera edición por parte del escritor, que la daba por definitiva y la enviaba al sello editorial que, antes de publicarlo, volvía a su vez a editarla.

Un legado generoso

Teniendo en cuenta este constante proceso de escritura, traducción y composición, es asombroso que Singer publicara hasta dieciocho novelas, once libros de relatos, varias obras autobiográficas y una veintena de libros infantiles, un género que abordó de forma recurrente a lo largo de su carrera, dividida entre las dos orillas del océano. Singer emigró en 1935 a Estados Unidos huyendo de la Shoah.

Abandonó en su fuga a su primera esposa y a su hijo. En Norteamérica trabajó haciendo lo mismo que en Polonia: corrector, periodista y traductor. A comienzos de la década de los sesenta empezó a trasladar sus propios libros al inglés y logró así captar la atención de los influyentes lectores neoyorquinos de procedencia hebrea, especialmente como escritor de cuentos.

Portada de 'Love and Exile'

Portada de 'Love and Exile' PENGUIN CLASSICS

Al margen de su eterna máscara como escritor hebreo, Singer fue un excelente y fértil ensayista, aunque esta faceta suya no fuera tan conocida. Nunca dejó de publicar en revistas y diarios y pronunciar conferencias, pero estos materiales —que en buena medida quedaron inéditos en inglés tras su muerte— pertenecieron durante mucho tiempo a un ámbito privado o restringido.

La editorial Acantilado, que ha publicado tres de sus obras narrativas —La destrucción de Kreshev, El seductor y Keyle la Pelirroja— suma ahora a su catálogo una selección de su mejores ensayos, reunidos por David Stromberg y traducidos por Mar Vidal. El resultado es Viejas verdades, nuevos clichés, una obra construida por terceros donde se seleccionan dieciocho ensayos —y un poema— sobre tres de los asuntos que más inquietaban al escritor polaco: el arte literario, la cultura yiddish y la filosofía (en especial el misticismo religioso).

El libro documenta y descubre a un intelectual discreto y, en cierto sentido, secreto, dado que —debido al interés editorial— esta importante parte de su obra (que es la más interesante) ha quedado en un plano secundario con respecto a la narrativa. De hecho, estos ensayos, cuyas primeras versiones salieron publicadas en prensa o sirvieron como base para intervenciones públicas, nunca fueron editados como un libro exento en vida de Singer.

Portada de 'Viejas verdades, nuevos clichés'

Portada de 'Viejas verdades, nuevos clichés' Acantilado

Literatura y práctica

Las piezas más brillantes de esta recopilación son las literarias. En ellas el autor polaco reflexiona, con plena libertad y sin someterse a más reglas que el gusto y su propia experiencia, sobre la censura, los vínculos de la literatura y el periodismo y autores como Dostoiesvki y Tostói, aunque la mayoría de sus estudios críticos sobre otros escritores haya quedado fuera de esta obra antológica por haber sido compuestos directamente en inglés, del mismo modo que tampoco están sus discursos en la Academia sueca, una decisión del editor que es lícita pero que no compartimos.

Sus ensayos literarios son los que escribiría un escritor profesional. Poca teoría y mucha práctica. Su opinión sobre un libro o un autor pondera, antes que cualquier otra cosa, su capacidad para seducir a los lectores, una regla válida incluso para escritores minoritarios y olvidados que, aunque no gozasen de público en su tiempo, pueden ser valorados por lectores de otras épocas. No hay caso más evidente que el de Kafka.

También hace Singer una firma defensa del arte como una creación individual, vindica el conflicto y el suspense como motores literarios y subraya la importancia del relato, lo que lo sitúa lejos de los vanguardismos que tanto influyeron en la literatura de su tiempo.

Portada de 'Cuentos'

Portada de 'Cuentos' LUMEN

Su estilo es accesible y profundo, sosegado y volcado hacia la naturalidad. Nunca intenta apabullar a sus lectores. Explica sus puntos de vista y los razona, sin incurrir en la arbitrariedad. Combina además con habilidad la elegía y la ironía. Singer sabía perfectamente que, sin el inglés, no habría dejado de ser nunca un escritor minoritario. Pero decidió ser fiel a su cultura y coherente con la manera en la que vivió su particular odisea intelectual.

No importa el idioma, sino la capacidad del escritor, sea cual sea la lengua que elija, para tocar el corazón humano. “El yiddish es mi lengua materna” –confesó– “y una madre nunca muere del todo”.