Imagen de la Sagrada Familia del libro 'Gaudí' de Patricia Geis
Sant Jordi 2026: Once libros representativos de la mejor literatura infantil y juvenil
'Letra Global' selecciona una antología con los títulos más interesantes de los sellos editoriales especializados en los más jóvenes
"Quisiera que todos leyeran, no para volverse literatos o poetas, sino para que nadie sea esclavo", escribió Gianni Rodari. Porque, sostenía el reconocido escritor italiano, leer hace libres y, sobre todo, leer enseña a los niños a ser libres a través de la imaginación y del pensamiento. Los libros no caducan, los libros siempre están ahí para ser leídos. Cada lector tiene su momento y su ritmo. Todo el año debería ser el día del libro, la lectura no debería circunscribirse a una única fecha. De cara al 23 de abril, Día del libro, proponemos una serie de títulos que, sin embargo, no se agotan en esta fecha; títulos para comprar, leer inmediatamente o guardar para un momento propicio; libros que duran y que aguantan más de una lectura. Libros, en definitiva, que perduran.
El apagón. Luis Amaviscca y Francesc Rovira (Nube Ocho)
El título nos puede hacer recordar cuando, hace casi un año, todo el país acabó a oscuras por un apagón generalizado. Y, de hecho, algo hay en este espléndido álbum ilustrado en el que Luis Amavisca nos cuenta, a través de la voz Paula, de la historia de qué sucede en un edificio cuando, de repente, se va la luz y nada funciona, ni tan siquiera los teléfonos. Paula es una de las niñas que vive en este edificio de pocos vecinos y vive con su padre. La tarde en que se va la luz, ella y los otros dos niños del edificio juegan al escondite, sin echar de menos la televisión, frente a la cual suelen merendar. El padre de Paula, que trabaja en casa, tampoco puede seguir con sus cosas. Los vecinos se reúnen y terminan cenando en el apartamento del último piso, donde vive sola una anciana. En su salón, terminan reuniéndose todos, contándose anécdotas y riéndose con los chistes. Por primera vez, nadie es interrumpido por una pantalla ni el ruido de la televisión interrumpe la conversación. Se prestan atención los unos a los otros y se dan cuenta de que la viva verdadera, la vida que vale la pena es aquella que está fuera de las pantallas.
Las cosas importantes (no son cosas). María Leach y Leire Salaberria (Destino)
Premio XLIV Apel·les Mestres, Las cosas importantes es un álbum ilustrado maravillosamente ilustrado por Salaberria y con texto de la escritora e ilustradora María Leach que interpela constantemente a los pequeños lectores. A través del lobezno Lobi, las dos autoras no que nos recuerda que lo verdaderamente importante no tiene que ver con posesiones materiales. En un contexto de constante consumo, en un contexto que nos dice que somos lo que poseemos, Las cosas importantes nos recuerda de que, en realidad, es todo lo contrario. Porque de nada sirve poseer zapatos, juguetes, vestidos…. Si carecemos de recuerdos, de gente que nos abrace y gente a la que abrazar, de amigos con quienes compartir ataques de risa, fiestas y bailes locos.
Lobito. ¡Qué aburrimiento! Magalí Clavelet (Flamboyant)
Hay libros infantiles que haría muy bien también en leerlos los padres y tomar buena nota. En un momento en el que los padres llenamos las tardes con actividades extraescolares y con findes semana saturados de actividades varias, Lobito nos recuerda y recuerda a los más pequeños la importancia de aburrirse. Porque es cuando una se aburre que surgen las preguntas, es cuando una se aburre cuando se comienza a explorar lo inexplorado, porque es cuando una se aburre y cree que no hay nada que hacer cuando surge lo inesperado, cuando la imaginación se despierta. Un libro de obligada lectura compartida.
La composición. Antonio Skarmeta y Alfonso Ruano (Ediciones Ekaré)
“Papá, ¿yo también estoy en contra de la dictadura?”, le pregunta Pedro a su padre. Han pasado pocos días desde que Pedro vio como los militares se llevaban preso al padre de su amigo Daniel. “Mi papá está en contra de la dictadura”, le explica Daniel a Pedro. Él es consciente de la razón por la cual se llevan a su padre, Pedro, sin embargo, comienza a ser consciente entonces del contexto que está viviendo. Estamos en Chile, bajo la dictadura militar. Este relato, nada complaciente, pero profundamente poético, no solo permite a explicar a los lectores más jóvenes que fue la dictadura militar en Chile, no solo permite explicarles qué implica vivir en dictadura y pelear por la libertad, sino también permite inculcarles la conciencia y la responsabilidad ante el contexto en el que se vive. Porque los niños son niños, pero ven y entienden mucho más de lo que creemos.
Tres eran tres. Pepe Maestro y Neréa Pérez (Nórdica infantil)
Dicen que es un libro para seis años, sin embargo, el ritmo y las imágenes seguro despertarán el interés incluso de lectores más pequeños. Estamos delante de un cuento rimado que sigue el viaje de tres murciélagos. El viaje está hecho de palabras y asociaciones inesperadas, cada página es una sorpresa que se materializa en las palabras, en su rima y su ritmo. Un libro de distintas capas, porque, aunque no se entienda todo, se disfruta.
Piedra, papel o… ¡Dentera! Amy Timberlake (Flamboyant)
Recomendar este libro, en realidad, implica recomendar los otros dos títulos que lo preceden: Mofeto y Tejón y Mofeto y Tejón. La gema es una yema. Mofeto y Tejón viven juntos en una casa de ladrillo en North Twist. Su vida apacible cambia cuando deciden adoptar a Zéfiro y Zenón, dos ratas huérfanas. Entonces, tienen que reorganizar sus vidas. No serán pocos los contratiempos, pero deberán aprender a ponerse de acuerdo, a renunciar y a compartir todavía más. Muy bien escrito, este tercer título, que se puede leer perfectamente de manera individual, prosigue con una saga que no debe faltar en las estanterías de los primeros lectores.
El tigre que vino a tomar el té. Judith Kerr (Tuttifrutti)
“Disculpe, pero tengo mucha hambre. ¿Podría tomar el té con ustedes?”, así se presenta el tigre en casa de Sofía y de su madre. Ellas estaban a punto de sentarse a merendar, cuando sonó el timbre. Ellas no esperaban a nadie, ¿quién podría ser? La llegada del tigre las sorprendió, pero no las asustó. Estaba hambriento y le dejaron entrar. Sus planes cambiaron, pues el tigre comió su merienda y pidió algo más. Era insaciable. Pero ¿cómo decirle que no? El tigre que vino a tomar el té es un clásico contemporáneo de la literatura infantil, un cuento sobre la hospitalidad y la generosidad, un cuento sobre cómo adaptarse a los cambios y también sobre la ayuda y la confianza en el otro.
Nara. Mónica Rodríguez (Edelvives)
Decía para este mismo medio Mónica Rodríguez que la buena literatura juvenil es aquella que tiene voluntad de estilo y, sin duda, Nara lo tiene. Tras ganar el Cervantes Chico y Premio Nacional de Literatura infantil y Juvenil, Rodríguez se alza con el XXV Premio Alandar con Nara, una novela que nos traslada hasta el frente del Ebro en 1938. Nara es una niña que, en medio del conflicto y de las bombas, busca a su hermano reclutado por el ejército. En su búsqueda conoce a Joan, joven soldado herido. Los versos de García Lorca, fusilado en 1936, acompañan a Nara en su recorrido por el bosque, donde encuentra refugio. La amistad y la poesía se convierten en las anclas a las que aferrarse en un mundo que se desmorona, un mundo marcado por la violencia y la muerte. Si los versos salvan en parte a Nara, esta novela salva del olvido la Guerra Civil y sus consecuencias, acerca a los lectores más jóvenes el episodio más trágico de la historia reciente.
¡A la guerra yo no voy! Camila Monasterio y Emma Gascó (Gato Sueco Editorial)
Decir no a la guerra siempre es oportuno, pero lo es más todavía en un tiempo bélico como el que estamos viviendo. Todo comienza con un piano que, en la plaza, llora porque todos se han ido a la guerra. Otros instrumentos se acercan a él para consolarlo y juntos comienzan a entonar una canción contra la guerra. Su canción suena con fuerza, con tanta fuerza que consigue que la guerra pare. Porque si nadie va a la guerra, no hay guerra. El libro invita a que los pequeños lectores entonen también la canción, una invitación a decir no a la guerra, a negarse a ir.
El pequeño león. Jacques Prévert y fotografías de Ylla (Kalandraka)
Prohibido en 1947, este libro del poeta, escritor y guionista Jacques Prévert -es autor de Los niños del paraíso, una de las obras maestras del cine francés- junto la fotógrafa Ylla es una pequeña obra maestra. El libro es precursor a la hora de entender la fotografía como un arte dirigido también al público infantil. Muchos no entendieron el proyecto, no entendieron que Prévert escribiera un cuento a partir de las fotografías de Ylla y tampoco entendieron que escribiera un cuento tan poético como melancólico, tan bello como reivindicativo. Por ello, se publicó censurado en un intento de edulcorar la historia de un pequeño león que sueña con la libertad. El pequeño león es, sin embargo, mucho más que un cuento sobre la libertad, es también y, quizás, sobre todo un cuento sobre el respeto y la tolerancia, un alegato contra la violencia y grito a favor de la diversidad. “En el mundo hay personas que encierran rosas en carteras y otras que desean poner el sol a la sombra o meter el mar en una botella o a sus hermanos en la cárcel”, escribió Prévert en 1947 y el mundo, desgraciadamente, sigue siendo igual.
Antoni Gaudí. ¡Mira qué artista! Patricia Geis. (Combel)
Estamos en el año Gaudí, un arquitecto que es y merece ser mucho más que una atracción para los turistas que llegan a Barcelona. Este libro en tres dimensiones es una perfecta introducción a la belleza, riqueza y complejidad de la obra de Gaudí. Un libro que se dirige a los lectores más pequeños, un libro que, precisamente con su estructura en tres dimensiones, busca despertar la admiración de los niños por el arquitecto a través de la mirada, introduciéndolos en los edificios del arquitecto.