El tratamiento precoz de la fascitis plantar evita que se cronifique
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Fascitis plantar: por qué aparece y cómo aliviar el dolor
Un dolor punzante en el talón al levantarse de la cama o tras estar sentado un rato es uno de los síntomas más típicos de este problema del pie que, tratado a tiempo, suele mejorar con medidas sencillas
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Muchas personas lo describen igual: al levantarse de la cama, los primeros pasos duelen. Después, al caminar un poco, la molestia se va suavizando. Este patrón es muy habitual en quienes padecen fascitis plantar, una de las causas más comunes de dolor en el talón.
La fascitis plantar es una inflamación de la fascia plantar, una banda de tejido que recorre la planta del pie desde el talón hasta los dedos y ayuda a mantener el arco. Cuando esa estructura se sobrecarga de forma repetida, aparecen pequeñas lesiones que acaban provocando dolor, sobre todo en la zona del talón.
El dolor típico de los primeros pasos
Una de las pistas más claras de esta lesión es que el dolor suele ser más fuerte al levantarse por la mañana o después de haber estado un rato sentado.
“Durante el reposo la fascia está relajada y algo acortada. Cuando volvemos a apoyar el pie y cargamos peso, se estira de golpe y aparece ese dolor típico de los primeros pasos”, explica el traumatólogo Pablo Fernández de Retana, especialista del Centro Médico Teknon. A medida que el pie se va moviendo, se va activando, el dolor suele disminuir, “aunque puede volver a aparecer después de pasar mucho tiempo sin movimiento”, advierte.
Pablo Fernández de Retana, traumatólogo del Centro Médico Teknon
Una patología muy frecuente
La fascitis plantar es una dolencia muy habitual en las consultas médicas. De hecho, es una de las causas más frecuentes de dolor en el talón. Afecta tanto a personas que practican deporte, especialmente a aquellas que practican running, a quienes caminan mucho y a los que pasan muchas horas de pie. También es bastante común a partir de los 40 años.
“Lo vemos mucho tanto en deportistas como en personas que trabajan muchas horas de pie”, señala Fernández de Retana. En los últimos años, añade, probablemente “se diagnostican más casos porque cada vez más gente practica deporte de forma recreativa o por un tipo de calzado que produce la sobrecarga de la fascia plantar”.
¿Por qué aparece?
En la mayoría de los casos no hay una única causa. La fascitis plantar suele aparecer por la suma de varios factores que sobrecargan la planta del pie. Influyen, por ejemplo, ciertas características del pie, como el pie plano o el pie cavo, el sobrepeso o el uso de calzado con poca amortiguación o sin buen soporte del arco.
También tienen mucho que ver las actividades con impacto repetido, como correr, y la rigidez en la parte posterior de la pierna. “Cuando los gemelos o el tendón de Aquiles están acortados, aumenta la tensión sobre la fascia plantar”, explica el especialista.
¿Cómo se detecta?
En muchos casos, el diagnóstico se basa simplemente en los síntomas y en la exploración del pie. “El dolor suele localizarse en la parte interna del talón y aparece sobre todo al dar los primeros pasos tras levantarse o después de estar sentado durante un tiempo. Al presionar la zona donde se inserta la fascia plantar, la molestia suele reproducirse”, explica el especialista del Centro Médico Teknon.
Las pruebas de imagen no siempre son necesarias, aunque en algunos casos “pueden utilizarse para confirmar el diagnóstico o descartar otros problemas que también pueden causar dolor en el talón”, aclara.
¿Cómo se alivia?
La mayoría de los pacientes mejora con tratamiento conservador. Es decir, sin necesidad de cirugía. Los estiramientos de la fascia plantar y de la musculatura de la pierna son una parte clave del tratamiento. “Los ejercicios de estiramiento y la fisioterapia suelen ayudar mucho a reducir el dolor y favorecer la recuperación”, señala Fernández de Retana.
En algunos casos, sobre todo si hay problemas en la forma de apoyar el pie, “las plantillas personalizadas pueden ayudar a repartir mejor las cargas y disminuir la tensión en la fascia”, concreta el especialista.
¿Qué es lo que no se debe hacer?
Uno de los errores más frecuentes es ignorar el dolor durante semanas o meses pensando que desaparecerá solo. “Muchos pacientes aguantan el dolor demasiado tiempo, y eso puede hacer que el problema se alargue más”, advierte el traumatólogo.
“Otro error es dejar de moverse por completo”, señala. Lo más recomendable suele ser adaptar la actividad física, evitar sobrecargas y empezar cuanto antes con los estiramientos.
Escuchar al cuerpo
El dolor en el talón al levantarse es un síntoma bastante característico de la fascitis plantar y conviene prestarle atención. “Cuando se trata pronto, suele resolverse con medidas relativamente sencillas”, recuerda Fernández de Retana.
Sin embargo, si se deja evolucionar durante meses puede hacerse más persistente y prolongar la recuperación. “Por eso, ante un dolor que no mejora con el tiempo, lo mejor es consultarlo con un especialista para valorar el caso y empezar el tratamiento adecuado”, afirma el especialista.