Operarios de Veolia trabajan en la gestión de residuos plásticos en una planta de reciclaje
Powered by
Impulso público y tecnología aceleran el uso de plástico reciclado: Veolia supera las 130.000 toneladas
La compañía de servicios medioambientales refuerza su presencia en España con nuevas inversiones, más tecnología y herramientas pensadas para impulsar el uso de materiales reciclados y facilitar su entrada en el mercado
En un momento en el que los recursos escasean y los mercados son cada vez más inestables, el uso de materiales reciclados se abre paso como una alternativa para asegurar el suministro. A este escenario se suma una normativa europea y nacional cada vez más exigente, que obliga a las empresas a incorporar más contenido reciclado en sus productos y a adaptar sus procesos.
En este contexto, Veolia centra su actividad en reforzar el reciclaje como fuente de abastecimiento, con el objetivo de asegurar la disponibilidad de materiales y facilitar que la industria cumpla con las nuevas exigencias.
Balas de plástico compactado en una planta de reciclaje de plástico de Veolia
Impulso inversor y respaldo institucional
La compañía líder en servicios medioambientales participa en cinco proyectos del PERTE de Economía Circular, que está impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica. Este programa, que cuenta con una dotación de 150 millones de euros, incluye 115 iniciativas en toda España y se desarrollará hasta 2027.
En este marco, Veolia ha obtenido 9 millones de euros que se destinarán a mejorar sus plantas de reciclaje de plástico. En 2025, estas instalaciones procesaron más de 130.000 toneladas, lo que refleja el crecimiento de su actividad dentro de la economía circular.
Parte de esta inversión se dirige a la planta de Torremejía (Badajoz), que está especializada en el reciclaje de PET apto para uso alimentario. Las mejoras permitirán tratar nuevos tipos de plástico, como el PET opaco o en bandeja, que hasta ahora presentaban mayores dificultades técnicas.
Mejoras en tecnología y nuevos procesos
Las actuaciones incluyen nuevos sistemas de clasificación, lavado y control en tiempo real, que permiten trabajar de forma más eficiente, obtener materiales de mayor calidad y reducir la presencia de microplásticos.
Además, la compañía está explorando el reciclaje químico como complemento al reciclaje mecánico, especialmente en aquellos casos en los que los residuos no pueden tratarse con los métodos habituales.
Todo ello responde a un contexto regulatorio que fija objetivos concretos, según los cuales el contenido de plástico reciclado deberá alcanzar el 25% en 2025 y el 30% en 2030.
Una colaboradora de Veolia trabaja en una planta de gestión de residuos realizando tareas de clasificación
Especialización por tipología de residuo
En Andalucía, las instalaciones de Alcalá de Guadaira y Los Palacios (Sevilla) se centran en plásticos industriales, agrícolas y posconsumo, donde las inversiones buscan mejorar la calidad del polietileno reciclado para ampliar sus usos, por ejemplo en packaging o en aplicaciones industriales.
También se están reforzando los procesos de filtrado y lavado, especialmente en el tratamiento de residuos agrícolas, que suelen presentar un mayor nivel de impurezas.
Del diseño al nuevo uso
Veolia trabaja en todas las fases del proceso, desde el diseño del envase hasta su reincorporación al mercado tras el reciclaje, para lo que ofrece asesoramiento técnico, pruebas y certificaciones de reciclabilidad.
Este acompañamiento permite a las empresas adaptar sus productos a la normativa y asegurar que el material reciclado tenga una salida real en el mercado.
Además, el control de calidad garantiza que estos materiales cumplen con los requisitos de cada sector, lo que facilita su uso como materia prima.
Estimular la demanda, el reto pendiente
No solo importa producir material reciclado, sino que también es clave que se utilice, por lo que la contratación pública adquiere un papel relevante debido a su capacidad de influir en el mercado.
Por este motivo, Veolia, junto a la Fundación de la Universidade da Coruña y ANARPLA, ha desarrollado una guía práctica que tiene como objetivo facilitar el uso de plástico reciclado en los procesos de licitación pública.
Herramientas para la contratación pública
El documento incluye criterios ambientales, cláusulas tipo y orientaciones claras que se aplican a distintos sectores, entre los que se encuentran la construcción, el mobiliario urbano, las infraestructuras, los servicios de limpieza o el textil.
Está organizada en niveles, que son básico y avanzado, con el fin de adaptarse a diferentes administraciones, e incorpora sistemas de verificación que facilitan su integración en los pliegos.
La contratación pública representa alrededor del 14% del PIB de la Unión Europea, lo que la convierte en una herramienta relevante para avanzar hacia los objetivos de circularidad, entre los que se encuentra alcanzar un 24% de uso de materiales reciclados en 2030.
La normativa que viene
La guía también tiene en cuenta la futura normativa europea sobre economía circular, cuya aprobación está prevista a lo largo de este 2026, en la que se establecerán nuevas obligaciones relacionadas con el uso de materiales reciclados.
Su planteamiento permite una aplicación progresiva y una actualización continua, a medida que evolucionan tanto la normativa como el propio sector.
En un país como España, que cuenta con una elevada capacidad de reciclaje de plásticos, el siguiente objetivo pasa por asegurar la demanda de estos materiales, lo que se configura como un factor clave para consolidar el sistema y garantizar su continuidad a largo plazo.