nueva receta de macarrones

nueva receta de macarrones

Gastronomía

Los cocineros expertos: "La nueva receta de macarrones más sabrosa lleva 2 litros de leche, 500 g de pasta de San Juan y 300 g de azúcar"

La fórmula infalible de la repostería ibicenca para convertir un plato clásico en un postre fresco, caldoso y con un aroma espectacular

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La repostería balear esconde tesoros culinarios capaces de romper todos los esquemas de quienes visitan las islas durante estas temporadas.

Lejos de la clásica pasta salada con queso o tomate, en Ibiza y Formentera existe una tradición centenaria que convierte la pasta en un dulce irresistible.

Esta elaboración festiva se posiciona como una de las alternativas más sorprendentes frente a las habituales cocas veraniegas del Mediterráneo.

Descubrir esta nueva receta de macarrones es abrir la puerta a una experiencia suave, cremosa y con un inconfundible aroma a canela y cítricos.

El origen de la pasta

La tradición ibicenca recurre a un tipo de pasta muy particular que difiere por completo del formato que consumimos de manera cotidiana.

En las islas, para esta preparación se emplea una pasta plana, corta y con los bordes rizados que se vende principalmente a granel.

Este ingrediente especial no se encuentra disponible en los comercios durante todo el año, lo que acentúa su carácter exclusivo y festivo. La singularidad de su forma rizada es clave para atrapar los líquidos dulces de la cocción aromática y asegurar una textura única.

Los ingredientes del plato

Para preparar este dulce tradicional en casa para 8 comensales, es fundamental reunir

específicos para asegurar la consistencia tradicional del postre de las islas.

La base líquida se compone de 2 litros de leche, que aportarán la cremosidad y el volumen necesario para que la pasta se hidrate adecuadamente.

El dulzor característico se consigue con 300 gramos de azúcar, reduciendo la acidez de la infusión sin saturar la mezcla.

La aromatización requiere el uso de 2 limones de los cuales aprovecharemos únicamente las pieles, evitando la parte blanca para que no amargue.

Además, se deben incorporar 2 ramas de canela de buena calidad y canela molida para espolvorear por encima al emplatar.

La infusión de la leche

El proceso culinario comienza vertiendo los dos litros de leche entera en una olla amplia junto con el azúcar.

A este recipiente se añaden las peladuras amarillas de los dos limones y las dos ramas de canela para iniciar la infusión.

Es necesario calentar la mezcla a fuego medio, removiendo de forma constante para que el azúcar se disuelva por completo en el líquido. El calor controlado permite que los aceites esenciales del limón y la canela se liberen, perfumando la base de manera uniforme.

La cocción de la pasta

En el momento en que la leche alcance el punto ebullición, se deben incorporar la pasta rizada.

Inmediatamente después de añadirlos, es fundamental bajar la intensidad del fuego para evitar que la leche suba o se queme.

La cocción debe prolongarse a fuego lento hasta que los macarrones adquieran una consistencia completamente tierna y cocida. Durante todo este tiempo, conviene vigilar el estado de la olla para que el almidón de la pasta ligue la leche de forma progresiva.

Un acabado caldoso idóneo

A diferencia de los platos de pasta salados, esta preparación balear debe mantener una consistencia líquida considerable. El resultado final bajo ningún concepto tiene que quedar seco, sino notablemente caldoso y fluido.

Una vez finalizada la cocción de la pasta, se retiran las pieles de los limones y las dos ramas de canela del interior de la olla.

Esto asegura una presentación limpia y evita tropiezos incómodos para los comensales a la hora de la degustación.

El servicio y reposo

La distribución del postre se realiza repartiendo la pasta y la leche aromática caliente en pequeños boles individuales de servicio. Justo después de verterlos, se espolvorea generosamente la superficie de cada ración con la canela molida fina.

El paso más importante antes de consumirlos consiste en introducirlos en la nevera para que se enfríen.

La baja temperatura es indispensable para que los sabores terminen de asentarse y la consistencia del postre gane cuerpo y frescura.

Pruébalo en tu hogar

Si te apasiona la repostería tradicional y el arroz con leche de toda la vida, puedes sorprender a tus allegados con esta peculiar alternativa mediterránea.

Su parecido aromático la convierte en una opción sumamente reconfortante pero con un toque de textura diferente. Puedes convertirte en el anfitrión perfecto sirviendo este plato bien frío durante las calurosas noches del verano.