Mermelada de fresa

Mermelada de fresa CG

Gastronomía

Los cocineros coinciden: "La mermelada casera más consistente se consigue con 2 g de agar-agar, un poco de azúcar y el zumo de un limón"

La clave para que esta elaboración casera, con fruta de temporada, tenga la consistencia deseada y sea muy sabrosa

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Con la llegada del verano, las frutas de temporada alcanzan su mejor momento. Sandía, melocotones, cerezas, ciruelas o fresas llenan los mercados con todo su sabor y se convierten en una de las opciones más saludables para combatir el calor. Cuando hay excedente en casa, una de las mejores formas de aprovecharlas es preparar mermelada casera.

Además de permitir conservar la fruta durante más tiempo, la mermelada hecha en casa ofrece un mayor control sobre los ingredientes. Es posible ajustar la cantidad de azúcar y evitar aditivos innecesarios presentes en algunos productos industriales, lo que la convierte en una alternativa muy apreciada para desayunos, meriendas o recetas de repostería.

El detalle que marca la diferencia

Entre las variedades más populares destacan la de fresa y la de melocotón, dos clásicos que combinan a la perfección con tostadas, yogures, tartas o bizcochos. Sin embargo, no todas las frutas se comportan igual durante la elaboración y algunas requieren un pequeño truco para conseguir una textura adecuada.

Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), frutas como la fresa contienen menos pectina que otras variedades. Esta fibra soluble es la responsable de que la mermelada adquiera la consistencia característica durante la cocción, por lo que una menor cantidad puede dar lugar a preparaciones más líquidas.

Lograr una textura perfecta

Cuando la fruta tiene poca pectina, no es necesario renunciar a una buena mermelada. Una de las opciones más utilizadas es incorporar agar-agar, un gelificante de origen vegetal obtenido a partir de algas rojas. De acuerdo con la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), este ingrediente está autorizado para su uso alimentario y permite mejorar la consistencia sin modificar de forma apreciable el sabor.

Otra posibilidad es combinar frutas con diferente contenido en pectina o prolongar ligeramente la cocción para favorecer la concentración natural de la mezcla. En cualquier caso, el objetivo es conseguir una mermelada casera con una textura equilibrada, aprovechando al máximo la fruta de temporada y disfrutando de una elaboración sencilla que permite conservar su sabor durante muchos meses.

Receta de la mermelada de fresa

Esta es la receta de mermelada de fresa, que puedes hacer en tu casa:

Ingredientes

  • 500 g de fresas
  • 500 g de azúcar
  • 1 limón
  • 2 g de agar-agar

Paso 1

Lava bien las fresas y retira las hojas y la parte blanca que pudieran tener.

Paso 2

Corta las fresas por la mitad e introdúcelas en el vaso de una batidora. Tritura hasta conseguir un puré de fresas. No importa si tiene algún tropezón.

Paso 3

Vierte el contenido en una cacerola y agrega el azúcar y el zumo de un limón.

Paso 4

Remueve y lleva al punto de ebullición. En este momento, baja la temperatura y cuece a fuego lento durante 35 minutos.

Paso 5

Retira con una cuchara la espuma que pueda formarse en la superficie.

Paso 6

Después, añade el agar-agar y remueve con unas varillas para que se integre bien.

Paso 7

Retira del fuego, deja enfriar la mermelada y después traspásala a frascos de vidrio para guardar en el frigorífico.

Propiedades de las fresas

Las fresas destacan por su elevado valor nutricional y su bajo aporte calórico, ya que contienen alrededor de 32 kilocalorías por cada 100 gramos. La evidencia científica señala que incluir esta fruta de forma habitual en una dieta equilibrada puede favorecer la salud cardiovascular y ayudar a combatir el estrés oxidativo gracias a su contenido en fibra y polifenoles.

Además, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reconoce que la vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, a la formación normal de colágeno y a la protección de las células frente al daño oxidativo. Por todo ello, se consideran una de las frutas más completas desde el punto de vista nutricional y una opción saludable para consumir durante su temporada.