Kombucha

Kombucha CG

Gastronomía

Los expertos coinciden: "Los alimentos fermentados, como la kombucha, favorecen el metabolismo y el bienestar emocional"

La alimentación sigue siendo una de las herramientas más eficaces para ganar calidad de vida con el paso de los años

Otras noticias: Jordi Cruz, chef: "Para recuperar la lechuga mustia, hay que sumergir las hojas en agua templada a 35 °C durante 3 o 4 minutos"

Leer en Castellano
Publicada

Vivir muchos años es un objetivo compartido por millones de personas. Sin embargo, los especialistas insisten en que la verdadera meta consiste en envejecer con salud, manteniendo la energía, la memoria y la autonomía el mayor tiempo posible.

Cada vez existe más evidencia de que la alimentación, el descanso y el ejercicio físico tienen un impacto mucho mayor sobre la longevidad que cualquier tratamiento estético o suplemento de moda. De hecho, el premio Nobel de Química Venki Ramakrishnan resumió esta idea con una frase que ha ganado fuerza en los últimos años: comer bien, dormir bien y hacer ejercicio resulta más eficaz que cualquier medicina antiedad disponible.

Mucho más que una dieta

La genética influye, pero no explica por sí sola cómo envejece una persona. Numerosas investigaciones apuntan a que una alimentación basada en productos frescos y poco procesados reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes o deterioro cognitivo.

Entre los alimentos más recomendados destaca el aceite de oliva virgen extra, rico en polifenoles antioxidantes como el hidroxitirosol, la oleuropeína o el oleocantal. Su consumo habitual se asocia con una mejor salud cardiovascular y una menor inflamación.

Frutas y verduras con poder antioxidante

La granada sobresale por su elevada capacidad antioxidante. Además de ayudar al sistema cardiovascular, sus elagitaninos son transformados por la microbiota intestinal en urolitinas, compuestos relacionados con una mejor función de las mitocondrias, responsables de producir energía para las células.

Las bayas, como arándanos, moras y frambuesas, aportan antocianinas, flavonoides, vitamina C y otros antioxidantes que favorecen el buen estado del cerebro y crean un entorno beneficioso para la microbiota intestinal.

El aguacate también figura entre los alimentos recomendados gracias a sus grasas saludables y su contenido en vitamina E, nutrientes que ayudan a mantener la piel hidratada, firme y elástica.

Proteínas y compuestos protectores

El huevo ecológico aporta proteínas de alta calidad, DHA, fosfatidilcolina, hierro y triptófano, nutrientes esenciales para el funcionamiento del cerebro y el mantenimiento de la masa muscular.

Las alcaparras contienen grandes cantidades de quercetina, uno de los flavonoides antioxidantes más estudiados. Combinadas con cebolla y manzana permiten aumentar el aporte de este compuesto bioactivo.

El ajo, rico en azufre, favorece la producción natural de glutatión, considerado uno de los antioxidantes más importantes del organismo. Los especialistas recomiendan combinarlo con alimentos ricos en vitamina C y proteínas para potenciar sus beneficios.

El valor de la microbiota

El brócoli, la kale y el resto de las coles contienen compuestos azufrados que se transforman en sulforafano, una sustancia que activa mecanismos naturales de defensa antioxidante del organismo. Además, ayudan a eliminar determinados compuestos tóxicos.

Los alimentos fermentados, como el kéfir, el chucrut o la kombucha, favorecen el equilibrio de la microbiota intestinal, relacionada con la inmunidad, el metabolismo y el bienestar emocional.

También destacan las aceitunas artesanales no pasteurizadas, que aportan grasas saludables y microorganismos beneficiosos, así como el cacao puro, rico en flavonoides que favorecen la circulación sanguínea. En este último caso, los expertos aconsejan consumirlo preferentemente por la mañana debido a su ligero efecto estimulante.

También importa cómo se cocina

La cúrcuma completa este menú gracias a su acción antiinflamatoria, especialmente, cuando se consume junto con aceite de oliva y pimienta negra, que mejoran la absorción de la curcumina. A ello se suma el omega 3 DHA y EPA, presente en el pescado azul o, en el caso de las dietas vegetarianas, en suplementos elaborados a partir de algas.

Los especialistas también recomiendan priorizar alimentos ecológicos, ya que suelen presentar una mayor concentración de compuestos antioxidantes. Además, recuerdan que la forma de cocinar influye directamente sobre la salud: hervir, cocinar al vapor o guisar genera menos productos de glicación avanzada (AGEs) que las preparaciones a temperaturas muy elevadas.

Lejos de existir un alimento milagroso, la combinación de una dieta rica en productos frescos, técnicas de cocción saludables, actividad física y un descanso adecuado continúa siendo la estrategia con mayor respaldo científico para llegar a la vejez con mejor calidad de vida.