Karlos Arguiñano y salsa rosa

Karlos Arguiñano y salsa rosa CG

Gastronomía

Karlos Arguiñano, chef: "La mejor salsa rosa no lleva huevo, sino 75 ml de leche, 2 cucharadas de tomate frito y 1 cucharada de whisky"

El cocinero modifica uno de los pasos de este clásico y consigue una versión rápida que mantiene su textura cremosa y su sabor característico

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La salsa rosa es un clásico muy versátil. Funciona con marisco, ensaladillas, pescados fríos o verduras y admite pequeñas variaciones sin perder el sabor que la ha convertido en un acompañamiento habitual.

Karlos Arguiñano ha preparado una versión diferente en Cocina abierta de Karlos Arguiñano. El cocinero apuesta por una salsa rosa sin huevo, elaborada con una lactonesa que sustituye a la mayonesa tradicional.

Una base diferente

La principal diferencia está en el primer paso. Arguiñano mezcla 75 mililitros de leche, 150 mililitros de aceite de oliva suave y una pizca de sal. Son las cantidades recogidas por Antena 3 en la receta publicada el 30 de junio de 2026.

La batidora debe mantenerse en el fondo del vaso hasta que la mezcla empiece a emulsionar. Después se mueve suavemente arriba y abajo hasta conseguir una textura homogénea, blanca y cremosa, similar a la de una mayonesa.

El toque final

Con la lactonesa preparada, se incorporan dos cucharadas de tomate frito, una cucharada de whisky y una cucharada de zumo de naranja. Basta con volver a batir para que todos los sabores queden integrados.

La naranja debe utilizarse con moderación. Esa pequeña cantidad aporta frescura y un punto cítrico sin hacer que la salsa pierda cuerpo. El whisky añade un matiz aromático y el tomate se encarga del tono rosado característico.

Más atención con el calor

Prescindir del huevo crudo tiene especial interés en verano. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición advierte de que las mayonesas y otras salsas con huevo crudo requieren especial cuidado, ya que el calor favorece el crecimiento de microorganismos.

La lactonesa tampoco debe quedar a temperatura ambiente. Al contener leche, conviene mantenerla refrigerada hasta el momento de servirla. La propia AESAN aconseja reducir el tiempo fuera del frío de los alimentos sensibles, especialmente durante el verano.

Los fallos más comunes

Un aceite demasiado intenso puede alterar el resultado. La intención es conseguir una salsa equilibrada, por lo que una variedad suave permite que ningún sabor se imponga sobre los demás y conserva el carácter de la receta.

También importa el orden de elaboración. Primero se emulsiona la lactonesa y después se añaden el resto de ingredientes. Así se obtiene una salsa cremosa y uniforme para acompañar gambas, pescado, ensaladillas, verduras o patatas.

Una receta con historia

La salsa rosa tiene un pariente muy conocido en Argentina: la salsa golf. La Fundación Instituto Leloir sitúa su creación en 1925, cuando Luis Federico Leloir ideó el aderezo durante una comida con amigos en el restaurante del Mar del Plata Golf Club.

La historia tiene una segunda vida fuera de la cocina. Leloir acabaría convertido en una figura central de la bioquímica y recibió el Premio Nobel de Química en 1970, por sus investigaciones sobre los nucleótidos de azúcar y la biosíntesis de los carbohidratos.

Un clásico renovado

La versión de Arguiñano demuestra que un cambio pequeño puede dar otra salida a una receta muy conocida. Sin huevo crudo, rápida y fácil de combinar, esta salsa rosa conserva el espíritu del clásico y amplía las opciones para servir platos fríos durante el verano.

Receta de la salsa rosa

Esta es la receta de la salsa rosa de Karlos Arguiñano:

Ingredientes

  • 75 ml de leche
  • 150 ml de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de tomate frito
  • 1 cucharada de whisky
  • 1 cucharada de zumo de naranja
  • Sal

Paso 1

Vierte la leche en el vaso de la batidora.

Paso 2

Añade el aceite de oliva y una pizca de sal.

Paso 3

Bate los ingredientes hasta obtener una lactonesa cremosa y homogénea.

Paso 4

Incorpora una cucharada de zumo de naranja.

Paso 5

Agrega una cucharada de whisky.

Paso 6

Añade dos cucharadas de tomate frito.

Paso 7

Vuelve a batir unos segundos hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados.

Paso 8

Sirve la salsa o guárdala en la nevera hasta el momento de utilizarla.