Marta Verona y nuggets

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Gastronomía

Marta Verona, chef: "Para hacer unos nuggets caseros solo se necesitan 400 g. de pechuga de pollo, queso crema y pan rallado"

Del ultraprocesado al plato casero, esta es la manera sobre como reinventar este snack sin perder el sabor

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Los nuggets de pollo se han convertido en un símbolo de la comida rápida y del consumo inmediato. Su presencia es habitual en menús infantiles y cadenas de restauración, donde prima la rapidez de servicio frente al valor nutricional.

Su éxito se explica por la textura crujiente y el sabor intenso, aunque diversas evaluaciones de la AESAN han señalado que muchos productos industriales pertenecen al grupo de los ultraprocesados, con fórmulas alejadas del alimento original.

Qué hay detrás

En su versión industrial, los nuggets suelen incluir mezclas de carne procesada, almidones modificados y aditivos que mejoran textura y sabor. Según la EFSA, algunos de estos ingredientes son seguros dentro de los límites establecidos, pero su consumo frecuente no se considera recomendable en dietas equilibradas.

La OMS también ha advertido sobre el impacto de los ultraprocesados en la salud pública, especialmente cuando desplazan alimentos frescos. En este contexto, el problema no es puntual, sino de patrón alimentario.

De alimento a producto

El nugget industrial se ha alejado de la idea original de pollo empanado, convirtiéndose en un producto estandarizado. Esta transformación ha reducido su calidad nutricional y ha aumentado la dependencia de grasas refinadas y potenciadores del sabor.

Frente a ello, la cocina casera aparece como una alternativa que permite recuperar el control sobre los ingredientes, algo que instituciones como la AESAN recomiendan dentro de estrategias de mejora alimentaria.

Materia prima y control

La elección del pollo es clave para cambiar el resultado final. Utilizar pechuga fresca o contramuslo deshuesado permite obtener una base proteica más estable y sin añadidos innecesarios.

La OMS insiste en la importancia de priorizar alimentos mínimamente procesados para reducir el riesgo de dietas desequilibradas, especialmente en población infantil donde el consumo de nuggets es más habitual.

Un nuevo empanado

El rebozado también puede transformarse en un elemento más nutritivo. Sustituir el pan rallado convencional por copos de avena, pan integral o frutos secos triturados mejora la calidad del plato sin perder textura.

Este tipo de adaptaciones se alinean con las recomendaciones de la EFSA, que promueve la reducción de grasas saturadas y el aumento de fibra en la dieta diaria.

Sabor sin artificios

Las especias juegan un papel esencial en la cocina casera. El uso de pimentón, cúrcuma, ajo en polvo o hierbas mediterráneas permite intensificar el sabor sin recurrir a potenciadores artificiales.

Este enfoque se apoya en las guías de la AESAN, que fomentan reducir el consumo de aditivos innecesarios y potenciar ingredientes naturales en la preparación de alimentos.

Cocción más ligera

El método de cocción influye directamente en la calidad final. El horneado o la preparación en freidora de aire permite obtener un acabado crujiente con menos grasa que la fritura tradicional.

La reducción de aceites refinados es una recomendación compartida por la OMS, que vincula su consumo excesivo con mayores riesgos metabólicos.

Menos fritura, más equilibrio

Sustituir la fritura profunda por técnicas más suaves contribuye a un perfil nutricional más equilibrado. La diferencia no solo está en las calorías, sino también en la calidad de las grasas consumidas.

Según la EFSA, moderar el consumo de fritos es una de las medidas más efectivas dentro de una dieta variada y sostenible a largo plazo.

Una versión más consciente

La chef y nutricionista Marta Verona ha mostrado versiones caseras de este plato, destacando la importancia de simplificar ingredientes sin renunciar al sabor. Su enfoque coincide con las recomendaciones de la AESAN sobre cocina doméstica saludable.

En este equilibrio entre placer y salud, los nuggets dejan de ser un producto industrial para convertirse en una receta adaptable. La clave no está en eliminarlos, sino en reinterpretarlos con criterio, cerrando así una brecha entre lo rápido y lo nutritivo.

Receta de Marta Verona

Esta es la receta de los nuggets caseros de Marta Verona:

Pechuga de pollo, 400 g

Queso crema, una cucharada sopera

Sal y pimienta, al gusto

Pan rallado

Huevo

Para la salsa

Mango pequeño y maduro, 1

Mostaza de Dijon, una cucharada sopera

Tritura la pechuga de pollo, el queso crema, la sal y la pimienta. Engrásate las manos y da forma de 'nuggets' a la mezcla resultante. Pasa cada 'nugget' por huevo y pan rallado y mételos en la 'airfryer' con un poco de aceite a 190 grados unos 15-20 minutos. Mientras se cocina haz la salsa triturando los ingredientes, ¡y listo!