Plato de carne

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Gastronomía

Los expertos coinciden: el mejor método para ablandar la carne no es el vino o el aceite, sino utilizar 1 trozo de piña natural

La clave está en una enzima natural capaz de transformar la textura sin alterar el sabor

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La carne dura es uno de los problemas más habituales en la cocina doméstica. Un mal resultado puede arruinar incluso las mejores recetas, especialmente, cuando se trata de cortes económicos o poco grasos.

Sin embargo, existe un método sencillo que está ganando popularidad entre expertos y aficionados: usar piña natural como ablandador.

Un secreto natural

Aunque durante años se ha recurrido a ingredientes como el vino o el aceite, lo cierto es que su efecto sobre la textura es limitado. La clave real está en una enzima natural presente en la piña fresca.

Se trata de la bromelina, un compuesto con capacidad para modificar la estructura de la carne y mejorar su textura de forma notable.

Qué es la bromelina

La bromelina es un conjunto de enzimas proteolíticas, es decir, sustancias capaces de descomponer proteínas. Está presente de forma natural en la piña y se utiliza incluso en la industria alimentaria como ablandador.

Su acción se basa en romper las fibras musculares de la carne, lo que facilita una textura mucho más tierna y agradable.

Cómo actúa en la carne

Cuando la piña entra en contacto con la carne cruda, la bromelina comienza a actuar sobre proteínas clave como la actina, la miosina y el colágeno. Este proceso provoca que las fibras se debiliten, haciendo que la carne resulte más blanda, jugosa y fácil de masticar.

Además, puede aportar un ligero toque agridulce, que en determinadas elaboraciones resulta especialmente interesante.

Un efecto importante

No obstante, este truco tiene una condición importante: el tiempo. Si la carne permanece demasiado tiempo en contacto con la piña, la enzima sigue actuando. El resultado puede ser una textura excesivamente blanda, incluso pastosa o deshecha, lo que arruina el plato en lugar de mejorarlo.

Otro aspecto clave es que la bromelina es sensible al calor. Cuando la piña se cocina, la enzima se desnaturaliza, es decir, pierde su capacidad de actuar. Por este motivo, solo la piña fresca tiene efecto ablandador, mientras que la piña en conserva o cocinada no produce el mismo resultado. Esto explica por qué el truco funciona únicamente en marinados previos a la cocción.

Aplicación práctica

El uso más habitual consiste en añadir pequeños trozos o jugo de piña a la carne durante unos minutos antes de cocinarla. No es necesario un largo reposo: bastan unos minutos para que la enzima empiece a actuar y mejore la textura sin deteriorarla.

El uso de enzimas vegetales como la bromelina no es nuevo. Estudios científicos destacan que estas sustancias se emplean desde hace años para mejorar la calidad y terneza de la carne, tanto a nivel doméstico como industrial.

Su eficacia ha sido comprobada frente a métodos tradicionales, con resultados más consistentes y naturales.

Receta con carne

Esta es la receta de los filetes de ternera marinados con piña:

500 g de filetes de ternera

1 trozo de piña natural

2 cucharadas de salsa de soja

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

1 diente de ajo

1 trocito de jengibre

1 cucharada de miel (o azúcar moreno)

Pimienta (al gusto)

Una pizca de sal (opcional)

Pela y corta la piña en trozos. Tritura la piña junto al ajo, la soja, el aceite, el jengibre, la miel y la sal hasta obtener una mezcla homogénea. Introduce los filetes en el marinado y cúbrelos bien.

Tapa con film y deja reposar en la nevera entre 1 y 2 horas. Saca la carne, escúrrela sin lavarla y sécala ligeramente con papel de cocina. Calienta una sartén y, cuando esté muy caliente, añade un poco de aceite directamente sobre la carne. Cocina los filetes vuelta y vuelta sin moverlos en exceso para que conserven sus jugos.