Jordi Cruz y tiramisú

Jordi Cruz y tiramisú CG

Gastronomía

Jordi Cruz, chef: "El mejor tiramisú no lleva licor, sino 12 yemas de huevo, 1kg de queso mascarpone y 350 g de azúcar"

El clásico italiano se reinventa con versiones más simples y gana protagonismo en redes sociales

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El tiramisú italiano nunca desapareció de las cartas, pero ahora atraviesa una nueva ola de popularidad. Redes sociales como Instagram o TikTok han impulsado su presencia con versiones que van desde lo clásico hasta combinaciones más atrevidas.

El fenómeno no es casual. Según la Accademia Italiana della Cucina, el tiramisú sigue siendo uno de los postres más representativos del país. A ello se suma el impulso de chefs reconocidos y creadores digitales que lo reinterpretan constantemente.

El equilibrio que conquista

La base de su éxito reside en un equilibrio sensorial muy definido. El mascarpone aporta una textura cremosa y envolvente, mientras que el café introduce un matiz amargo que evita la saturación del paladar.

El cacao en polvo añade un toque final terroso, que completa una combinación donde también destaca el contraste entre el bizcocho empapado y la ligereza de la crema. Este juego de texturas es, según el chef Jordi Cruz, uno de los secretos de su permanencia.

Versiones que se reinventan

En los últimos meses han proliferado variantes como el tiramisú de pistacho, el de crema de galleta o incluso el de té matcha. Estas reinterpretaciones buscan captar a un público más amplio sin renunciar a la esencia del postre.

Sin embargo, la receta tradicional italiana, con licor Amaretto, sigue teniendo un peso importante. Según datos del portal oficial Italia.it, la versión clásica continúa siendo la más demandada en restaurantes del país.

Entre tradición y sencillez

Frente a estas versiones, algunos chefs apuestan por simplificar. Es el caso de Jordi Cruz, al frente del restaurante ABaC, que ha difundido recientemente dos variantes: una tradicional y otra más contemporánea.

La segunda destaca por su facilidad de elaboración. Con solo seis ingredientes, elimina elementos como el licor, lo que la convierte en una opción más accesible sin perder identidad.

Una receta directa y eficaz

El propio Cruz ha señalado que el secreto reside en tres factores: pocos ingredientes, técnica y tiempo. Esta combinación permite obtener un tiramisú con textura cremosa y sabor equilibrado, sin complicaciones innecesarias.

La receta contemporánea mantiene los pilares básicos: mascarpone, café, huevos, azúcar, cacao y bizcocho. La clave está en el tratamiento de la crema y en el correcto empapado del bizcocho, evitando excesos.

El valor de lo esencial

Expertos en gastronomía como la Fundación Alícia coinciden en que la tendencia actual apuesta por recetas que recuperan lo esencial, eliminando elementos superfluos. En ese contexto, este tiramisú encaja perfectamente.

La simplicidad no implica renunciar al sabor. Al contrario, permite destacar cada ingrediente y lograr un resultado más armónico y reconocible para el consumidor.

Un clásico que evoluciona

El tiramisú demuestra así su capacidad para adaptarse a los tiempos sin perder su esencia. Puede reinventarse en sabores o simplificarse en técnica, pero sigue apoyándose en una base sólida.

En un contexto donde la gastronomía busca equilibrio entre innovación y tradición, este postre se consolida como un referente atemporal. Su nueva popularidad no responde a una moda pasajera, sino a una fórmula que sigue funcionando.

Receta

Esta es la receta de tiramisú de Jordi Cruz:

Yemas de huevo, 12

Azúcar, 350 g

Queso mascarpone, 1kg

Café moka (intenso y frío)

Bizcochos savoiardi

Cacao amargo en polvo (para decorar)

Prepara un buen café moka intenso y déjalo enfriar completamente (puedes ayudarte de un baño de hielo para acelerar el proceso). Ahora coloca las 12 yemas y el azúcar en un bol y móntalos rápido (con máquina profesional, batidora de mano eléctrica con varillas o varillas manuales) durante unos 3-4 minutos o hasta obtener una mezcla aireada y de color más claro.

Una vez montado, añade el mascarpone al bol y sigue mezclando, pero más suave, y ve subiendo poco a poco la velocidad durante unos 5 minutos, hasta conseguir una crema densa y bien montada.

En un recipiente aparte, prepara la base del tiramisú colocando una fina capa de la crema montada en el fondo. Ahora es el momento de 'construir' el tiramisú. Para ello, primero moja los savoiardi en el café 1-2 segundos por cada lado, sin empaparlos en exceso. Y luego coloca una primera capa de bizcochos bien ajustados y añade encima una capa de crema de aproximadamente medio centímetro.

Repite el proceso con otra capa de bizcochos y termina con una última capa de crema. Ahora cubre el recipiente y deja que repose en la nevera entre 8 y 12 horas para que coja estructura y se integren los sabores. Para terminar, justo antes de servir, espolvorea una fina capa de cacao amargo por encima y listo.