Mura con 'mongetes'

Mura con 'mongetes' CG

Gastronomía

Tiene 235 habitantes, pero se come de lujo en este pueblo de Barcelona: "La comida es abundante, casera y con buen sabor"

El establecimiento incluye entrantes como garbanzos y judías con butifarra, carnes a la brasa, cordero o conejo

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Mura se ha consolidado como un destino al que se acude no únicamente por su valor paisajístico y patrimonial, sino también por su atractiva oferta gastronómica. El encanto de su casco antiguo, las rutas por el entorno natural y la tranquilidad del pueblo invitan al paseo pausado, que suele culminar en una comida en alguno de sus restaurantes. La visita, por tanto, se concibe como una experiencia completa que combina naturaleza, historia y mesa.

Además, la restauración se ha convertido en un elemento clave de la vida económica y social. Muchos visitantes se desplazan expresamente para comer, atraídos por una cocina que apuesta por el producto de proximidad y por la tradición, en un entorno que refuerza el valor de la experiencia. Esto hace que el municipio funcione como punto de encuentro de excursionistas y comensales, especialmente, los fines de semana, cuando pasear y comer forman parte de un mismo plan.

La gastronomía de Mura

La gastronomía de Mura --un pequeño pueblo medieval en la comarca del Bages, en la provincia de Barcelona-- está profundamente arraigada a la tradición culinaria catalana, con énfasis en ingredientes locales y platos caseros que reflejan la cocina rural de montaña.

Diversos platos de El Puig de la Balma

Diversos platos de El Puig de la Balma INSTAGRAM

Los restaurantes del núcleo ofrecen abundantemente platos clásicos de la cocina catalana, tales como butifarra con judías, escalivada (verduras asadas típicas de la región), y calçots con salsa romesco en temporada, armonizados con carnes a la brasa, guisos y tapas para compartir en ambientes rústicos y acogedores. También, es frecuente encontrar elaboraciones como canelones caseros, rabo de toro, cordero o paellas y arroces que complementan la oferta local. La sencillez de estos productos de proximidad, a menudo acompañados de vinos locales y aceite de oliva del Bages, es un sello de identidad de estas mesas.

Muchos visitantes valoran además la atmósfera de las tabernas y hostales, donde puede degustarse cocina casera elaborada con productos de temporada y de kilómetro cero.

Dónde comer

El Puig de la Balma es un restaurante con historia, situado en una masía tradicional del siglo XII excavada directamente en la roca, lo que le confiere un encanto singular y un entorno muy ligado a la naturaleza y al patrimonio local. Se encuentra a las afueras del núcleo de Mura, en pleno Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac.

El restaurante funciona, principalmente, con menú cerrado (generalmente de platos tradicionales), que incluye entrantes como garbanzos y judías con butifarra, carnes a la brasa, cordero o conejo, pan, vino y postre incluidos en el precio, ofreciendo una experiencia culinaria abundantemente casera. La gastronomía se basa en productos locales y recetas de la cocina catalana rural, con especial atención a la calidad de los ingredientes y la elaboración sencilla pero sabrosa.

Las opiniones de clientes destacan que la comida es abundante, casera y con buen sabor, aunque el acceso puede resultar algo desafiante: se accede por un camino de tierra de varios kilómetros desde Mura, por lo que se recomienda reservar previamente y planificar la llegada con tiempo. El ambiente es descrito como rústico y acogedor, ideal para comidas en grupo o en familia tras una excursión o visita a la zona.