Xavier Martínez, Esteve Camps y Josep Faulí (a la derecha), posando ante maquetas de la Sagrada Família

Xavier Martínez, Esteve Camps y Josep Faulí (a la derecha), posando ante maquetas de la Sagrada Família Europa Press

Examen a los protagonistas

Jordi Faulí

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La culminación de la torre de Jesús consagra la visión de Gaudí y certifica el rigor técnico del liderazgo de Jordi Faulí en las obras de la Sagrada Familia de Barcelona.

El arquitecto jefe pilotó ayer una operación milimétrica: elevar y acoplar el brazo superior de la cruz hasta los 172,5 metros de altura.

Cada fase, desde el primer brazo instalado en octubre hasta el remate definitivo, ha demostrado solvencia constructiva y serenidad en decisiones complejas.

Bajo su batuta, la Sagrada Família se ha convertido ya en la iglesia más alta del mundo.

La cruz cerámica y de vidrio, pensada para brillar de día y dar luz de noche, materializa fielmente la poética de Gaudí e integra todavía más el templo en el skyline de la ciudad.