Álvaro Fernández Heredia, presidente de Renfe
Miles de usuarios de la red de Rodalies en Cataluña salidieron ayer de casa con la intención de coger el tren y se encontraron sin los servicios mínimos que se les habían prometido.
La Generalitat fijó ante la huelga ferroviaria un 66% de trenes en hora punta y un 33% en hora valle. Pero los maquinistas, que mantienen un férreo pulso con Renfe, mantienen su pugna laboral con la compañía ferroviaria que preside Álvaro Fernández Heredia, y no cumplieron los porcentajes.
No es un episodio aislado: los pasajeros encadenan ya tres semanas de caos ferroviario, con líneas cortadas, cancelaciones constantes y una sensación de abandono que se ha hecho crónica.
Como contrapartida, Renfe y el Ministerio de Transportes han reconducido las conversaciones hasta alcanzar una delicada paz laboral por el que los sindicatos se comprometen a abandonar la huelga este mismo martes.