Montserrat Flores, consejera delegada de FuneCamp y concejal en Reus

Montserrat Flores, consejera delegada de FuneCamp y concejal en Reus Cedida

Examen a los protagonistas

Montserrat Flores

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El Ayuntamiento de Reus decidió entrar a competir con el sector privado en el ámbito funerario. Una decisión polémica pero que, inicialmente, pareció ser legal. Sin embago, un juzgado de lo contencioso ha corroborado que la acción fue irregular. No fue ajustada a ley

Ahora trasciende además que FuneCamp, como llama Reus a su funeraria supramunicipal con ínfulas provinciales, ya ha provocado el primer cierre de una pequeña empresa del sector: FuneConca. La firma, que denunció competencia desleal junto a otras dos empresas, ha echado el cierre ante las "presiones" recibidas por el nuevo operador. 

De este modo, tenemos que una primera mercantil, creada por una emprendedora, echa el cierre por la actividad de la competencia pública. Una rivalidad que es desleal, tal y como han confirmado los tribunales. 

Inquieta que los gestores de FuneCamp destruyan parte del tejido productivo local. No sería tan preocupante si lo hicieran por pura competencia sana, pero es que la justicia acaba de alertar de que no es así. El operador público trasciende los límites legales. 

Flaco favor de Reus al tejido económico catalán. Todo ello, aderezado por las formas polémicas de una consejera delegada y concejal de ERC que ve a "la derecha" en los críticos con el proyecto. 

Unos políticos que no han creado un solo empleo en su trayectoria profesional --la edil es historiadora y archivera-- pero que, sin embargo, destruyen puestos de trabajo desde su posición de responsabilidad. Y cargan contra los que lo ponen de relieve.