Florentino Pérez, José Mourinho, Álvaro Arbeloa, Hansi Flick, Pep Guardiola y Joan Laporta en un montaje con el estadio de Yeda de fondo CULEMANÍA
El Real Madrid ya tiene a 'su Mourinho particular' contra el nuevo Guardiola: favor electoral a Laporta
El 'ganas de volver a veros' que popularizó el presidente del Barça en la campaña de 2021 cobra relevancia justo antes de la nueva carrera electoral que se avecina en la institución catalana
Noticias relacionadas
- La solución de emergencia de Florentino Pérez tras cargarse a Xabi Alonso del banquillo del Real Madrid: vuelve el Mourinhinismo
- La anécdota que fulminó a Xabi Alonso en Arabia tras la derrota contra el Barça: Mbappé manda más
- Enganchada entre Hansi Flick y Xabi Alonso tras la tangana con Asencio, Raphinha y Valverde
- Laporta presume de "familia", se acuerda de Ronald Araujo y confiesa el gesto de Florentino Pérez al final del clásico
- El Barça de Flick tritura las ilusiones del Real Madrid en la Supercopa: victoria antológica y primer título del año
- El jugador del Real Madrid y la selección española que se encaró con Lamine Yamal en el clásico: casi llegan a las manos
Joan Laporta lo prometió en campaña electoral. En este caso cumplió. El ahora presidente del Barça utilizó un gancho de marketing que no tenía fallo. Una pancarta frente al Bernabéu con la cara del propio Laporta y un mensaje que se podía leer muy claro: "Ganas de volver a veros".
Fue un éxito viral que desarmó a su principal rival electoral, Víctor Font, y decantó claramente las elecciones a la presidencia del FC Barcelona. El aficionado culé, hastiado por una serie de catastróficas derrotas en el ocaso de Bartomeu, necesitaba un chute de ilusión y Laporta, con su optimismo y carisma natural unidos al recuerdo del pasado, simbolizaba lo que muchos aficionados anhelaban. Su guiño gracioso al Real Madrid fue la chispa que prendió la mecha de su regreso a la poltrona presidencial.
El mensaje se interpretó más como marketing electoral que como una amenaza al eterno rival, pero lo cierto es que con el paso de los años se ha terminado haciendo realidad. Esta primavera habrá nuevamente elecciones en can Barça y los azulgranas han conseguido dar la vuelta a la tostada y tienen totalmente minada la moral del Real Madrid. El último golpe de timón lo ha protagonizado Florentino Pérez al cargarse, ipso facto, al que era el entrenador ideal para su nuevo proyecto deportivo, Xabi Alonso.
'Barcelonitis aguda'
El despido fulminante del tolosarra, al día siguiente de la derrota en Yeda, menos de 24 horas después de perder la final contra el Barça, es una muestra más de la barcelonitis aguda que tanto denuncia Laporta. Y es, a su vez, el mayor favor que podía hacerle Florentino Pérez de cara a las próximas elecciones presidenciales. Que el Madrid se cargue a su entrenador tras caer contra el Barça significa que el club azulgrana está haciendo las cosas bien. Que Laporta ha metido el dedo en la yaga del madridismo. Que el ganas de volver a veros se ha hecho realidad, cosa que escuece mucho en la capital.
La pancarta de Joan Laporta en Madrid para la campaña electoral de las elecciones del Barça EFE
La frustración que supone tener mucho más dinero y menos deuda, no estar sometido a las constantes penalizaciones económicas de la Liga, ser capaz de fichar al mejor jugador del mundo, que supuestamente es Kylian Mbappé, y, a pesar de todo ello, perder una vez tras otra contra el Barça, es demasiada para el mandamás madridista. Los azulgranas, con 2.500 millones de deuda, sin posibilidad de abordar grandes fichajes y a base de chavales en plena adolescencia salidos de la cantera, ha conseguido ganar cinco de los seis últimos clásicos. Y cuatro de ellos han supuesto títulos directos para el Barça.
El mensaje envenenado de Pep
Toda esta situación desemboca en sentimientos muy primarios como la impotencia, la rabia o el miedo. Y ante la falta de argumentos futbolísticos, el Real Madrid ha optado por reciclar un viejo librillo de estilo que, de algún modo, ya le funcionó en el pasado. Si estuviese publicado tendría por título algo como Si no puedes ganar por las buenas, hazlo por las malas.
Xabi Alonso y Pep Guardiola se abrazan al comienzo del Real Madrid-Manchester City en la Champions League EFE
Xabi Alonso no ha encontrado las ideas futbolísticas para hacer brillar al conjunto blanco. Además, le ha jugado en contra el consejo público de Pep Guardiola, enemigo acérrimo del madridismo, que lanzó un mensaje provocador en rueda de prensa antes del último Real Madrid-Manchester City: "Que mee con la suya, le diría que mee con la suya". No sentó bien en la capital este guiño de Guardiola a Xabi Alonso. No gustó ese amiguismo entre ambos y una incitación pública a desafiar a Florentino Pérez.
La autoridad de Mbappé
Probablemente, Pep se equivocó si pretendía echar un capote a su amigo. Ese consejo, muy lícito, podría haber sido útil en privado. Al hacerlo público, situó a Xabi Alonso al pie de los caballos. El Madrid perdió contra el City, aunque no dejó tan mala imagen, y el tolosarra salvó el cuello por los pelos. La nueva derrota contra el Barça, nuevamente con una buena imagen del Madrid en la segunda mitad, parecía que iba a salvar nuevamente el cuello a Xabi. Pero no ha sido así.
El presidente blanco, molesto tras la derrota, no ha sonreído esta mañana al ver que, además de perder, Xabi Alonso se dejaba arrastrar por Kylian Mbappé cuando le dijo que no hacía falta hacer el pasillo al Barça, campeón de la Supercopa. Los azulgranas sí hicieron un pasillo a los blancos antes de recoger la medalla de plata. El Real Madrid no hizo lo mismo. No dio la mano sin envidias ni rencores, como canta su himno, tras perder. Podría haber quedado en anécdota, pero la realidad es que un día después de la derrota y del episodio con Mbappé, Alonso está de patitas en la calle.
Tras los pasos de Lopetegui
Xabi Alonso ha durado algo más que Lopetegui, otro técnico que pretendía apostar por el buen fútbol y había bebido del estilo guardiolista, pero al final ha seguido su mismo sino. Florentino no aspira a que su equipo juegue muy bien. Lo primero es que el Madrid gane. Y si juega bien, mejor, pero eso es un añadido. La prioridad es ganar y si el entrenador no gana, se va. El Bernabéu no da tiempo a desarrollar proyectos. O funcionan de primeras, como lo está haciendo Flick en el Barça, o a otra cosa mariposa.
Xabi Alonso y Florentino Pérez se miran fijamente en la entrega de premios de la final de la Supercopa EFE
Es por este motivo que el Real Madrid ha comunicado el despido de Xabi Alonso y ya tiene relevo: Álvaro Arbeloa. Hombre de la casa, madridista radical, rozando el hooliganismo, más famoso por sus enfrentamientos con su cono-cido Gerard Piqué o Xavi Hernández que por sus grandes gestas en el terreno de juego. Adoctrinado de José Mourinho como pocos simboliza lo que busca el Real Madrid en estos tiempos de dificultad.
Arbeloa, un adoctrinado de Mou
Zinedine Zidane o Carlo Ancelotti están muy bien cuando se gana, pero si no se puede ganar con buen fútbol sobre el césped hay que recurrir a lo que tan bien describió Eduardo Inda en una portada del Marca de hace 15 años: por lo civil o por lo criminal. Y lo criminal es el mourinhismo.
Álvaro Arbeloa, durante un entrenamiento durante la etapa de José Mourinho en el Real Madrid EFE
Florentino Pérez ya tiene a su Mourinho particular para empezar una nueva persecución contra el Barça. La sufrió duramente Pep Guardiola durante su exitosa etapa al frente del banquillo culé y el técnico de Santpedor acabó agotado, hasta el punto de regalar su Champions particular de las ruedas de prensa a José Mourinho. Ahora, cuenta con Arbeloa, un fiel miembro de su guardia pretoriana de madridistas anticulés, para tratar de desetabilizar al ganador Barça de Hansi Flick.
A por Flick, el nuevo Guardiola
El presidente blanco ofrece a Arbeloa lo que jamás dio a una leyenda merengue como Raúl González Blanco, el banquillo del primer equipo. El motivo es fácil, ante la falta de argumentos futbolísticos busca la máxima lealtad. Si hay algo que no quiere Florentino Pérez es que pueda surgir una nueva dinastía azulgrana que se establezca y alargue en el tiempo, imponiéndose al Real Madrid.
Hansi Flick y Joan Laporta posan con el trofeo de la Supercopa en Yeda FCB
A día de hoy hay demasiados paralelismos: Lamine Yamal, un genio de la cantera como lo fue Messi; Pedri, un mago creativo en el medio del campo como lo fueron Xavi e Iniesta; Raphinha, un líder carismático como lo fue Carles Puyol; Hansi Flick, un entrenador ganador que enamora con su fútbol como lo hizo Guardiola; y Joan Laporta, el mismo presidente que lo empezó todo. El mensaje desde la capital es claro: si no triunfa el fútbol blanco, habrá que imponer el anti fútbol. Si no se puede construir, habrá que destruir. Por lo civil, o por lo criminal.