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La fachada de un edificio en obras / CG

Una mujer corta la cuerda a una operario colgado de su fachada por estar en desacuerdo con las obras

La víctima trabajaba a la altura de un piso 13 y se vio obligado a bajar como pudo hasta el suelo para salvar por los pelos su vida

3 min

La Policía Nacional ha detenido a una mujer acusada de un intento de homicidio. Al parecer, según fuentes policiales, la detenida cortó las cuerdas a un operario que trabajaba colgado en la fachada de su edificio, en Benidorm, por estar en desacuerdo con las obras de rehabilitación que estaban realizando.

El afectado trabajaba junto a un compañero en el piso 13 del inmueble cuando se dieron cuenta de que una de sus cuerdas se había soltado, quedando únicamente la "cuerda principal". Al mirar arriba, vieron a la individua cortando las sujeciones con un cuchillo, por lo que se agarraron a la cornisa y empezaron a chillar. Como pudieron, bajaron hasta el suelo lo más rápido posible y dieron aviso a la policía.

Fue un acto de venganza

Una vez llegaron los agentes de la Policía Nacional, analizaron las cuerdas y calcularon que habían sido cortadas desde la vigésima planta del edificio. Al interrogar a los vecinos, encontraron a un matrimonio compuesto por dos personas de nacionalidad española, de 51 y 60 años de edad, que acabaron arrestados por un presunto delito de tentativa de homicidio.

Cuando les preguntaron por lo ocurrido, la pareja acometió contra los dos operarios y los acusaron de haber roto las bisagras de una de sus ventanas mientras trabajaban. Pero acto seguido, aseguraron no saber nada de lo sucedido. De hecho, acusaron a otros obreros que realizaban reparaciones en su domicilio como posibles autores.

Ambos han quedado en libertad

Los investigadores, gracias a la declaración de la víctima y de varios testigos de la escena, determinaron que en el momento de los hechos esa misma vivienda únicamente estaba habitada por la mujer. Motivo por el que procedieron al arresto del matrimonio, quienes fueron trasladados a dependencias policiales. 

El marido quedó en libertad, mientras la mujer demostró que sufre algún tipo de trastorno psiquiátrico. Finalmente, el juez ha decretado también su puesta en libertad con cargos. Por suerte para el operario, la individua empezó a cortar la cuerda de apoyo y no "la de vida". Una decisión que podría haber cambiado trágicamente el final de esta historia.