A gritos acabaron el padre y la madre de una bebé de 11 meses que murió después de pasarse siete horas abandonada en el interior de un coche.

El vehículo estuvo aparcado todo ese tiempo frente a la guardería al que iba la pequeña. Nadie se percató de que la menor estaba dentro, el progenitor, de nombre Sandro, lo dejaba siempre allí cuando dejaba a su hija en el cole.

Bebé olvidada 

Ese día algo falló en su rutina habitual. Todavía se investiga cuando salió del coche y qué hizo después para no darse cuenta de que tenía que volver a por su hija. Hay quien lo considera que pudo ser víctima del síndrome del bebé olvidado.

Esta patología con nombre propio es un lapsus de memoria que afecta a los padres que creen haber hecho algo con su hijo que resulta que nunca hizo. Exactamente lo que le sucedió a esta pareja.

Voz de alarma 

Fue un viandante quien se percató que había una bebé en el interior de un coche y que no respiraba. Eran las 14.40 horas cuando llamó al servicio de emergencias, que relató que había una menor en un vehículo con las ventanillas bajadas.

Poco después, la madre, Stella, salía corriendo de la guardería de su hija donde le dijeron que no la habían visto en todo el día. Al ir hacia el coche de su marido se percató de lo sucedido. Quién sacó a la menor del interior fue un policía fuera de servicio que, alertado por los gritos de la madre, se acercó, vio lo sucedido, rompió la ventanilla y trató de reanimar a la pequeña. Fue en vano, ya estaba muerta.

Conmoción 

Los padres se quedaron horas encerrados y entre llantos en una ambulancia que se personó en el lugar de los hechos. La policía ya ha iniciado la investigación para esclarecer por qué Sandro se dejó a su hija en el coche desde primera hora de la mañana.

Ahora quedan dos misterios por resolver. Por un lado, si los progenitores cumplían con el “decreto de la sillita de bebé” impuesto por Meloni a principio de 2020 que obliga a tener un dispositivo en los vehículos que active una alarma si un niño menor de cuatro años se queda dentro del vehículo.

Incógnitas abiertas 

Otro de los frentes abiertos es saber de qué murió la niña. Se esperan los resultados de la autopsia mientras todos los ojos están puestos en el padre.

La fiscalía investiga al progenitor, padre de otros dos niños de una relación anterior, por abandono de menores.