Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Omar Montes, Luis Rollán y Kiko de Rivera, vestidos de Reyes Magos / MEDIASET

[VÍDEO] Omar Montes habla sobre su polémica como rey mago

El cantante da su versión de los hechos mientras Kiko Rivera, también presente, guarda un estricto silencio al respecto

4 min

Omar Montes no es de los que se calla cuando se le pone un micro delante por lo que tampoco lo iba a hacer tras su polémica visita a un centro comercial, junto a Kiko Rivera, donde hizo de rey mago.

El acto, pensado como un acto benéfico “sin público” anunciado en redes sociales por el hijo de Isabel Pantoja, se convirtió en un caos en tiempos de pandemia. Aglomeraciones de personas sin respetar la distancia de seguridad en un espacio cerrado hicieron saltar las alarmas.

Gesto "desinteresado"

Las críticas recibidas en las redes sociales tampoco se han hecho esperar, pero él rápidamente se ha defendido. Lo ha hecho a través de su perfil de Instagram donde ha respondido a algunos de sus seguidores y amigos.

Fue una tontería”, empieza el vídeo que titula "Pa ke sepan". Y es que según el cantante él fue “de forma desinteresada” a entregar regalos a los niños y todo se fue de madre. "Se suponía que iba a haber veinte niños. Nos dijeron que iban a cerrar el centro comercial, pero había gente que estaba comprando, y cuando nos vio la gente, fliparon", asevera.

Víctimas

El ex de Isa Pantoja señala que no quiere dar la culpa a nadie, pero han arremetido contra “el rival más débil”. “Aunque sea por ir a regalar unos regalos a unos niños, por hache o por be, me caen las hostias a mí”, lamenta en un vídeo.

Pese a todo, afirma que ya se veía venir que, si salía alguna cosa mal, los responsables serían ellos. "Ya le dije a Kiko que íbamos a pagar el pato él y yo". Por su parte, el hijo de la Pantoja guarda un escrupuloso silencio.

Sin acusar

"Yo no soy un chivato y no me gusta echar la culpa a nadie. Prefiero quedarme yo con la culpa antes que echárselas a nadie. Yo soy Omar Montes. Y al que no le guste mi forma de actuar, que no me siga. A mí me han dicho de una forma desinteresada, sin cobrar ni un euro, de ir a regalar para los niños que menos posibilidades tienen a regalarle regalos y yo lo hago”, insiste.

El artista intenta no pensar en la polémica, ya que le da “coraje”. Prefiere quedarse con la parte positiva: “La gente de la calle lo aprecia, porque la calle me quiere y se me aprecia en la calle. Y luego me hacen la performance y quedo yo mal al final porque ha habido mucha gente y me hace la performance. Pero me quedo contento porque he hecho felices a muchos niños".