Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
La humorista Paz Padilla / MEDIASET

Paz Padilla habla de su muñeca de vudú y advierte: "No voy a ser una desgraciada"

La presentadora de 'Sálvame' cuentas sus experiencias paranormales en torno a la enfermedad de su marido

4 min

Paz Padilla ha perdido el miedo a hablar de la muerte. La enfermedad y el fallecimiento de su marido, Juan Antonio Vidal, fue una experiencia muy dura para ella, pero de la que ha aprendido, subraya. Así lo expresa en su libro y en sus últimas entrevistas.

La humorista ha acudido a Cuarto Milenio para hablar de la muerte y de lo que ha aprendido de ella, siempre en relación con su esposo. "Amo a Antonio con locura y lo voy a amar toda mi vida, porque tuve la suerte de conocerle, de convivir con él”, subraya.

Declaración de intenciones

Más profunda que nunca matiza que todo lo vivido con su Antonio le ayuda a no hundirse en la angustia y recuerda que “todos estamos en el camino”. Este pensamiento, más el amor y su energía la hacen fuerte. “No voy a ser una desgraciada, voy a ser feliz”, le confiesa a Carmen Porter.

La actriz tiene claro que la muerte forma parte de la vida y que la sociedad piensa poco en ello, por eso agradece la ayuda del equipo de psicólogos que ha estado con ella en este proceso. "La muerte de mi madre me preparó para la muerte de Antonio, pero cuanto antes entendamos que es un proceso natural, mejor”, sentencia.

Vudú

Padilla también ha hecho referencia a una muñeca de vudú que se trajo de África. Fue en su viaje con Jesús Calleja a Benín y al presentador no le hizo gracia que se ella se la trajera a España, “no quería que jugásemos con esas cosas, pero yo solo lo veía como un trozo de trapo”.

Ella la puso en su casa de Madrid con unas vírgenes que tiene. Todo lo veía normal, hasta que llegó la enfermedad de su marido. “Cuando a Antonio le llegó la enfermedad una amiga mía le echó las cartas y me dijo que lo que le pasaba venía de África, que si no tendría yo en mi casa algo de África...", detalla.

Mensaje directo

Allí empezó a creer más. "Me dieron indicaciones de cómo debía limpiar las cosas de la casa, con agua, vinagre y sal, lo rocié todo. Te juro que lo que te cuento es verdad: quemé la muñeca en un barreño y vino un tornado de viento que hizo que las cenizas de la muñeca empezaran a girar y salieron volando", asevera.

La presentadora de Sálvame, por eso, dice tener los pies sobre la tierra y pone énfasis en la importancia de la salud y el amor. “Hay que dar visibilidad a los paliativos, no hay que tenerle tanto miedo a la muerte, hay que vivir el aquí y el ahora, lo único importante en esta vida es el amor", concluye.