Semana complicada para Isabel Pantoja que vuelve a sentarse en el banquillo de los acusados como hizo en su día por su implicación en el caso Malaya y que acabó con ella entre rejas.

En esta ocasión, su destino puede volver a ser el mismo y es que la acusación pide por ella desde una indemnización económica hasta tres años prisión. Todo depende de lo que dictamine el juez.

Penas

La folclórica podría abandonar Cantora este martes para personarse en el Juzgado de lo penal número 5 de Málaga, el mismo lugar en el que fue condenada por blanqueo de capitales. Esta vez, se enfrenta a un juicio por insolvencia punible relacionada con la venta de su casa de La Pera y el cierre de Catora Kopas.

La cantante podría ser condenada a pagar 11.000 euros de multa y 114.000 euros de indemnización que llegarían por petición de la empresa querellante, así como tres años de cárcel. Fuentes cercanas al caso indican que Isabel trata de llegar a un acuerdo extrajudicial con los demandantes con quien, a menos de 24 horas del juicio, aún no han llegado a un acuerdo.

Mal momento

La tonadillera quiere evitar sentarse en el banquillo de los acusados, una imagen que ya en su día tuvo que enfrentar y que dañó mucho su imagen. Pese a todo, si eso se da, puede que lo haga acompañado de su hermano fiel, Agustín Pantoja.

El caso llega en uno de los peores momentos para la artista. En poco más de dos meses está previsto iniciar una gira por Latinoamérica y España, lo que podría ayudarla a recuperar una liquidez de la que carece y poder afrontar así sus deudas. Por otro lado, el distanciamiento con sus hijos y la delicada salud de su hermano Bernardo, tampoco ayudan.