Alessandro Lequio nunca se ha creído las palabras de Rocío Carrasco sobre el maltrato que recibió por parte de Antonio David y ni tan sólo el que la justicia probó, el de su hija. Pese a todo una vez más ha vuelto a poner el foco en Rociito y le han caído críticas por todos los lados.

El italiano se muestra convencido de que la hija de la Jurado está llena de rencor y debe perdonar a su hija: “Un padre siempre se tiene que arriesgar a perdonar”.

Buenos y malos

Las palabras han sentado como un jarro de agua fría a muchos partidarios de Carrasco que piden a Telecinco que despidan al exmarido de Antonia Dell’Atte. Incluso sus propios compañeros de programa le recordaban que Rocío Flores no ha pedido perdón a su madre por la paliza que le dio cuando tenía tan sólo 15 años.

Al conde Lequio, poco parece importarle. “Lo equivocado de esta historia es que se plantee quién es el bueno y quién es el malo. Es la historia de una familia rota y la única solución es la reconciliación”, alega.

Comparación

El colaborador de Telecinco, además, subraya que la víctima de esta historia es Rocío Flores. “No deja de ser llamativo que una sociedad que vive dominada por la protección del menor, no deja de vapulear a una mujer por lo que hizo cuando era una menor”, sentencia.

Ante las evidencias de la agresión que le propinó a Ro a su madre, Lequio trata de quitar gravedad al asunto y lo compara con el crimen de Elche en el que un niño de 15 años mató a sus padres y a su hermano porque le dejaron sin consola.

Perdón forzado

“Todos conocemos historias de jóvenes conflictivos, la última hace poco. Y con hechos mucho más graves de la sentencia que señala Ro. Y en la mayoría de los casos hemos conocido la reconciliación”, justifica a modo de paralelismo con el citado parricidio.

Ante la insistencia de sus compañeros sobre el paso no dado por Flores de pedir perdón a su madre, insiste: “La vocación de padre es una vocación de riesgo, pero yo creo que un padre siempre se tiene que arriesgar a perdonar y aquí eso no lo estoy viendo”.