Diego Arrabal está en problemas. El fotógrafo fue esta semana a Abu Dabi para seguir los pasos del rey emérito Juan Carlos I.

Todas las informaciones apuntaban que esta semana regresaría a España, por lo que todos los focos apuntan al emirato árabe. De hecho, este mismo viernes, salió a la luz una fotografía del monarca en un partido de tenis en el que Rafa Nadal participó en el país.

Todo borrado

Allí también estuvo Arrabal junto a un equipo de Viva la vida que se desplazó hasta el lugar. “Teníamos ocho horas grabación”, asegura. Una sentencia que lanza en pasado ya que se lo borraron todo cuando fue retenido antes de regresar al país.

El paparazzi asegura que él y el resto de compañeros fueron retenidos por seis agentes de seguridad de Abu Dabi. Estuvieron en una especie de cuartel donde les confiscaron los teléfonos y las cámaras. Cuando se las devolvieron habían borrado todas las imágenes.

Huida del país

Antes de dejarlos ir, todos los miembros del equipo tuvieron que firmar contra su voluntad, una declaración el que aseguran que todas las fotos fueron tomadas por ellos y renunciaban a publicarlas. Tenían que hacerlo si querían salir del país.

Lo han logrado. Este sábado, el reportero gráfico conectaba con el programa de Telecinco desde París, donde se encuentra tras este duro viaje de trabajo. Allí ha confesado que fueron al emirato porque sabían que el rey emérito podía moverse y así fue.

Agentes españoles

“Estuvimos ocho horas con el entorno del rey”, confiesa. Estuvieron en la isla de Nurai, donde reside don Juan Carlos y, cuando se fue al partido de tenis, decidieron volver. Y allí empezó todo.

“Lo más grave es que toda la operación estaba dirigida por un agente español, miembro de la escolta del rey emérito que estaba en una habitación contigua y que conozco perfectamente”, confiesa Arrabal a El cierre digital.

Amenazas

En el momento de la detención, requirió “hablar con la embajada española”. Fue entonces cuando llegaron las amenazas: “nos dijeron que si hablábamos con nuestra embajada o nuestro consulado podríamos tener muchos problemas”

El paparazzi se muestra molesto, en especial porque, a su entender, “un agente español que, en teoría, debe proteger a ciudadanos de su país", escuchó todo. “No sé si el rey sabrá lo que ha pasado pero la gente que se encarga de su seguridad no asume que ya estamos en otra época”, sentencia al citado medio.