Rocío Flores pasa uno de los momentos más complicados de su vida. Mientras hace frente al duro testimonio de su madre en la serie documental Rocío, contar la verdad para seguir viva, la hija de Rocío Carrasco ejerce como defensora de la mujer de su padre, Olga Moreno, durante su participación en Supervivientes.

Con el veto mediático que tiene Antonio David Flores, la joven es la única de la familia que puede defender a los suyos ante los miles de ataques que reciben a diario, y la situación empieza a pasarle factura. Mientras este miércoles 12 de mayo se mostraba molesta con la actitud de la sevillana en el programa de supervivencia, asegurando que sus declaraciones "no me hacen bien", Rocío Flores desmiente ahora que le incomodaran sus palabras: "Diga lo que diga, lo utilizan todo".

El origen de la polémica

Las cámaras de Supervivientes grabaron a Olga Moreno lamentando que "ha sido muy complicado" vivir la situación familiar de su casa y aseguraba que se lo habían puesto "muy difícil". De hecho, se rompió al hablar del sufrimiento que ha visto en su marido y el "dolor" que sentían los niños, Rocío y David Flores.

En este sentido, reiteró que espera que algún día Rocío Carrasco y sus hijos se sienten a hablar para que pueda "disfrutar de estos dos niños, que son gloria bendita". Unas palabras que incomodaron a la hija de Antonio David Flores, y se mostró algo molesta con la mujer de su padre: "Ella tiene derecho a decir lo quiera, pero espero que deje todo esto fuera de la isla y disfrute. No me hace bien que Olga hable de la relación que tengo con mi madre".

"Diga lo que diga, lo utilizan todo"

Sin embargo, apenas un día después de realizar esas declaraciones, Rocío Flores carga contra los medios que aseguraron que estaba molesta con Olga Moreno y desmiente que sea así: "Creo que lo expliqué bastante claro, pero al final, diga lo que diga, lo utilizan todo. Pero bueno, ya está. Creo que fui bastante clara y tampoco tengo mucho más que decir, la verdad", ha matizado la hija de Roiíto y Antonio David.

Sin duda alguna, la malagueña vive los días más complicados de su vida. Por ello, su novio, Manuel Bedmar, ha viajado a Madrid para arroparla y acompañarla en todo momento. De hecho, el joven apoyó a su novia durante su última visita al despacho de su abogado --el mismo que su padre, Iván Hernández--, donde interpondrá medidas legales tras los comentarios que se hacen sobre ella en diferentes programas de televisión por parte de diferentes colaboradores.