El pasado domingo 21 de marzo, Telecinco emitió los dos primeros capítulos de Rocío, la verdad para seguir viva, donde Rocío Carrasco acusó a Antonio David Flores de ser un "maltratador físico y psicológico", un "ser diabólico" y de haber alienado a sus dos hijos en su contra. Unas declaraciones por las que Mediaset despidió de fulminantemente al malagueño.

Tres días después de ese desgarrador testimonio, el gran señalado sigue desaparecido. Sí ha concedido unas primeras palabras a los periodistas que lo persiguen, al igual que ha hablado con la revista Diez Minutos. En ambos casos se ha limitado a anunciar que "la voy a denunciar, la voy a llevar a un juzgado", pero hasta ahora no se había pronunciado sobre cómo se encuentra él después de las duras acusaciones de Rociíto: "Anímicamente estoy mal".

"Juzgado por segunda vez"

Antonio David Flores está siendo juzgado y condenado públicamente, ha perdido su trabajo en Mediaset y ve cómo se crea un movimiento social a favor de Rocío Carrasco con la mirada puesta en su presunto verdugo. Una situación que lo tiene mal anímicamente "pero tranquilo, porque donde tuve que hablar hablé".

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Así lo ha transmitido a sus antiguos compañeros de El programa de Ana Rosa, a quienes les ha contado cómo se encuentra en uno de los peores momentos de su vida: "Fui investigado durante tres años, y estoy siendo juzgado por segunda vez. Primero me juzgó la Justicia, y ahora la opinión pública", ha confesado el malagueño.

Defiende su honor y su verdad

"He vuelto a perder mi trabajo", se queja amargamente Antonio David, muy afectado porque no se está respetando la presunción de inocencia en su caso. Pero si algo tiene claro el excolaborador de Sálvame es que él no se parece en nada a "la persona que se describe en el documental".

Por ello, el ex Guardia Civil añade que "llegado el momento hablaré", porque se encuentra "fuerte" y confía plenamente en su abogado. Letrado que, en los próximos días, emprenderá acciones legales contra todos aquellos que hayan vulnerado el Derecho al Honor de su cliente. Y, por último, ha querido agradecer todas las muestras de apoyo que recibe: "No voy a pasar tres años encerrado en mi casa. En mi vida le he faltado al respeto ni le he tocado un dedo".