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Joven con extensiones de pestañas sobre sus ojos / Sharon Mccutcheon en UNSPLASH

Extensiones de pestañas: consejos antes de usarlas

La mayor parte de los riesgos vienen por técnicas poco profesionales o por el empleo de pegamentos no certificados

Victoria Herrero
6 min

Lucir una mirada de infarto es lo que lleva a muchas mujeres a ponerse extensiones de pestañas. Un tratamiento de belleza que cada vez está más solicitado para dar un nuevo aspecto a la zona de los ojos. Y es que duran casi 3 semanas, no son incómodas de llevar y son el complemento perfecto para un rostro renovado. 

Sin embargo, como todo, es importante no olvidarse de una serie de recomendaciones antes de decirse a llevar unas pestañas postizas ya que en ocasiones hay una serie de contraindicaciones de salud que aconsejan no optar por ellas. Riesgos que en la mayoría de los casos se producen en establecimientos no autorizados y que no cumplen con una serie de garantías higiénico-sanitarias. 

¿En qué consiste este tratamiento?

Cuando alguien decide ponerse este tipo de extensiones lo hace con la idea de potenciar su mirada, sobre todo si de por sí esa persona no tiene sus pestañas muy pobladas. De manera natural, las pestañas tienen de media entre 80 y 100 pequeños pelos que se duplican gracias a este tratamiento de belleza que además aporta una mayor frondosidad, realce e intensidad a la zona de alrededor de los ojos. 

Para ello lo que se hace, en una sesión que suele durar unos 90 minutos, es pegar pestaña a pestaña sobre la natural con una extensión que dependerá tanto de los gustos como de las necesidades del cliente (desde uno a dos milímetros más que la que ya existe). En todo momento, la persona debe mantener los ojos cerrados por medida de precaución para evitar que los vapores que emanan del pegamento puedan irritar el ojo.

Colocando unas extensiones de pestañas / Hayley Kim en UNSPLASH
Colocando unas extensiones de pestañas / Hayley Kim en UNSPLASH

Cuidado con el pegamento

A la hora de optar por las extensiones de pestañas para lucir esa nueva mirada, es esencial acudir a un profesional y a un establecimiento autorizado. De esta manera no se usarán pegamentos que no cuenten con la correspondiente certificación o sean perjudiciales para la zona del contorno del ojo. Además, al decidirse por espacios más dudosos (en ocasiones atraídos por un precio más barato) puede que la técnica empleada para la colocación de dichas pestañas no sea la adecuada. 

Tal y como recuerdan los profesionales médicos de Central Ocular los materiales diseñados para mantener durante más tiempo esos filamentos postizos suelen llevar una serie de conservantes que en ocasiones pueden irritar el ojo. Así pues, una buena idea es comprobar previamente qué adhesivo se usa en este establecimiento. Lo más seguro es que este sea hipoalergénico y no tenga en su composición formaldehído ya que detrás de este compuesto químico suele aparecer picor, enrojecimiento e hinchazón de los párpados.

La técnica adecuada

Otro de los riesgos de las pestañas postizas, aparte de ese pegamento, tiene que ver con la forma de colocarlas sobre la base original del ojo. En este caso es un error aplicar el adhesivo (y por ende la pestaña) directamente sobre la piel ya que puede traer consigo algunos problemas como perforaciones o heridas en la zona del párpado.

De la misma manera, la cantidad de pegamento que se use para estas pestañas artificiales también es significativo para evitar riesgos innecesarios. Así pues nada de excederse ni que haya grumos ya que de esta manera recaerá un mayor peso sobre el párpado; además del peligro añadido de que las pestañas originales se peguen entre sí. Y una máxima final a la hora de colocarlas: todos los utensilios o herramientas que se usen para ello deben estar convenientemente esterilizadas. De lo contrario, la clienta puede sufrir conjuntivitis y hasta piojos. 

Cuidados posteriores

Tan importante es tener en cuenta esta serie de recomendaciones antes de su uso como una serie de aspectos relativos al cuidado posterior en casa. De no hacerlo como se debe, es probable que esa persona que se ha puesto pestañas postizas acabe teniendo algún tipo de infección ocular, orzuelos, sequedad en los ojos, inflamación y hasta pérdida y caída de los folículos propios que ya tenía. Para evitarlo, hay que esmerarse a la hora de limpiarlas con mucho cuidado, no tirando de ellas, cambiándolas cada cierto tiempo y no abusando de su uso para dejar descansar la zona. 

Además, en las primeras 24-48 horas tras su colocación es importante no mojarlas y no usar cremas en la zona del contorno de ojos. También hay que tener cuidado, para no dañar la salud de esta piel que es muy delicada, con el empleo de sombras de ojos en crema, delineadores, máscaras de pestañas. En este caso se aconseja también no frotarse con los ojos de manera enérgica ni usar desmaquillantes que contengan aceites para eliminar los restos del maquillaje diario.