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Corte de queso / Mauro Tandoi EN PIXABAY

Cómo se corta cada tipo de queso correctamente

Las diferencias entre unos tipos y otros hace que no deban cortarse todos del mismo modo

Carlos Losada
6 min

El queso es un habitual en nuestras mesas desde tiempos inmemoriales. Los hay de todo tipo, tamaño y sabor, con lo que pueden satisfacer a multitud de paladares. Pero para ello hay que saber cómo cortar cada tipo de queso.

Porque es muy habitual no utilizar las herramientas adecuadas o realizar cortes que después no van a permitir una buena degustación y que incluso provocarán que el queso se seque. Así pues, a continuación se exponen las principales reglas para llevar a cabo un buen trabajo.

Cómo cortar correctamente

Como es evidente, lo primero que debe tenerse en cuenta de cara al corte, será el tipo de queso, así como su dureza y consistencia.

Para realizar los cortes hay dos opciones: contar con los utensilios que emplean los queseros (un regalo perfecto para los amantes del queso) o utilizar los cuchillos de los que ya se dispone habitualmente (para lo que será necesario algún pequeño truco).

Cremosos

Es el caso de los quesos que se caracterizan por ser blandos y cremosos, como el Camembert o el Brie. Se deben cortar como si fueran una tarta, en porciones triangulares, y suele surgir siempre el mismo problema: el cuchillo se queda pegado.

Por ello, lo mejor es untar la hoja antes con un poquito de aceite o mojarla con agua caliente y secarla antes de cortar. De ese modo se podrán hacer porciones iguales desde el centro de la pieza hasta los bordes de la misma.

Cilíndricos

Otros quesos muy habituales en la actualidad y que no siempre se cortan con facilidad son los que se presentan en formato cilíndrico, como los rulos de cabra. En este caso lo mejor es realizar cortes horizontales y no demasiado finos.

Para lograrlo, se puede emplear un hilo de filamento de alambre. Si no se tiene, el truco para que no se pegue el cuchillo sobre la superficie cremosa del queso de cabra es humedecer la hoja con cada corte.

Azules

Sin duda, es una variedad que o enamora o es denostada, pero que nunca pasa desapercibida. Pues en el momento de su corte también es de las que pueden generar una mayor dificultad, dado que su interior enmohecido no es compacto y tienda a “desmigarse” en muchas ocasiones.

Las variedades más famosas son el Cabrales o el Roquefort (hay muchas más) y al ser grasos y semiduros, hay que poner mucha atención para cortarlos bien. Lo mejor es contar con filamento de alambre, ya que se consiguen los cortes más limpios, pero también se puede hacer con cuchillo afilado. En este caso, hay que cortarlos fríos, es decir, al sacarlos del frigorífico --después de ablandan y la tarea se torna complicada--. Se sirve tanto en taquitos como pequeñas lonchas y suelen degustarse untados.

Un plato con quesos / EP
Un plato con quesos / EP

Quesos duros

Uno de los más populares en esta categoría es el Manchego y se caracterizan por ser quesos maduros y consistentes. Los que tienen un gran tamaño deben partirse por la mitad y después hacer cuñas desde las que hacer lonchas del tamaño que se desee.

Para ello, se marca con un cuchillo la zona por la que se ha de cortar y se emplea el filamento. Si no se tiene, habrá de hacerse con el propio cuchillo, aunque en este caso lo mejor es disponer de uno que tenga dos mangos, ya que en ocasiones el corte puede costar.

Quesos muy duros

Entre los tipos extraduros se pueden incluir al Parmesano o al Sbrinz y es precisamente esa consistencia la que provoca que sea muy complicado cortarlos y menos en lonchas homogéneas. Por eso lo más habitual es partirlo en trocitos, ya que de lo contrario se despedazarán solos.

El mejor utensilio para lograrlo son una pequeñas espátulas con las que cortarlos, aunque no siempre se cuenta con ellas en la cocina. Por lo tanto, para sustituirlas se puede emplear un cuchillo no muy largo y robusto, que sea capaz de hacer esos pedacitos que luego se añaden a la ensalada, al carpaccio o a los diversos platos donde estos quesos casan a la perfección.

Dos apuntes para servir los quesos

En el momento de presentar los quesos, hay que hacerlo de un modo atractivo, que invite a comerlos. Y deberá hacerse con ellos a temperatura ambiente (unos 18 grados).

Además, si se van a poner varios en una tabla y hay que realizar cortes, es conveniente que haya un cuchillo para cada uno y así no mezclar sabores.