Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Chiringuito de playa CG

Los chiringuitos de playa, a un paso de su desaparición

Las estructuras de metal con toldos de plástico serán sustituidas por nuevos diseños más sofisticados y más sostenibles

3 min

Frente al nuevo boom de los Beach Club, atrás quedan esos míticos establecimientos a orillas del mar a los que él mismísimo Georgie Dann les dedicó una canción. Los chiringuitos de playa tienen los días contados.

O al menos en Valencia, donde los hosteleros de la playa de la Malvarrosa ya ha iniciado los trámites para pedir la licencia de obras para transformar sus negocios.

El nuevo paseo de la Malvarrosa

Una iniciativa que se presenta al gobierno municipal en medio del debate sobre la remodelación integral de esta zona de la fachada marítima. Aunque, a fecha de hoy, el proyecto del nuevo paseo todavía no ha sido presupuestado, sí que cuenta con un plan urbanístico, el Plan Cabanyal.

La nueva remodelación del paseo contempla también la reconstrucción de emblemáticos locales de ocio y restauración proyectados en las décadas de los 70 y los 90 y que causan furor en todo aquel que visita nuestro país. De hecho, el empresariado del frente marítimo pretende decir adiós a estas estructuras de metal con toldos de plástico para dar paso a unos diseños mucho más sostenibles, sofisticados y diáfanos que contarán con una instalación de placas fotovoltaicas en sus cubiertas.

Los nuevos chiringuitos

La inversión que por ahora deberán realizar una docena de establecimientos asciende hasta la friolera de 400.000 euros por negocio y se estima que el plazo para llevar a cabo las obras esté fijado en ocho meses. Por ello, los hosteleros solicitan al ayuntamiento realizar las obras en dos fases con el fin de que la zona de la playa urbana de Valencia preste servicio de restauración durante todo el año.  

Desde el empresariado, piden también iniciar las obras el próximo octubre. La ejecución de estos nuevos proyectos pretende ampliar el aforo de dichos establecimientos hasta las 200 personas. No cabe duda de que se trata de una iniciativa arriesgada que llega en medio de la pandemia. Asimismo, se espera que a lo largo de la temporada se facture la mitad de lo que se facturó en el mismo período del 2019.