Internet y las redes sociales se han convertido en escenarios muy habituales para las relaciones interpersonales. De hecho, han cambiado el modo de comunicarse de tal manera que algunas generaciones ya no conciben una vida sin estas tecnologías. Y como consecuencia, también han surgido prácticas y comportamientos que pueden llegar a generar problemas psicológicos en algunas personas.

Casi todos ellos se conocen por sus nombres en inglés, aunque eso no quita que sean muy habituales entre los usuarios de habla hispana, quienes los han adoptado como otros tantos términos tecnológicos. Es el caso de ghosting (el más conocido de todos), orbiting, stalking o incluso zombing.

El problema del 'ghosting'

El nombre de ghosting proviene de ghost, es decir, fantasma en inglés. Y como su denominación indica, se trata de una desaparición en la que una de las partes de la relación (suele ser más habitual en relaciones amorosas) se convierte en una especie de fantasma que no da señales de vida aunque esté online.

Es decir, sucede cuando una persona escribe o interactúa con otra, pero esta no contesta de ningún modo y sin dar ninguna explicación, llegando incluso a bloquear los perfiles de aquella en las redes. De hecho, es posible que incluso lea los mensajes dirigidos a su persona y que tampoco los conteste.

Problemas psicológicos

Este modo de actuar es el que se conocía como “despedida a la francesa” y es algo que se ha dado siempre: una de las dos partes de una relación desaparece sin decir la causa. Sin embargo, en los tiempos en los que todo el mundo está conectado, el ghosting puede crear un sentimiento de culpa en el “abandonado”, ya que no entiende el porqué de todo lo que está ocurriendo, especialmente el hecho de que no reciba ninguna contestación a la preguntas que se realizan.

Hay que tener en cuenta que las posibilidades de comunicarse a través de medios online se ha multiplicado con las nuevas tecnologías y que pese a tener tantas vías para contactar, la persona que sufre ghosting no es capaz de hacerlo por ninguna de ellas.

Algo habitual

Esta práctica tan poco saludable se ha multiplicado a partir de las aparición de aplicaciones que se usan para encontrar pareja o para tener relaciones amorosas esporádicas, de manera que no es extraño que casi todo el mundo haya experimentado el ghosting o incluso lo haya practicado por no estar interesado en otra persona y no querer encarar el momento de dar explicaciones.

La mayoría de las veces no existe ningún problema, más allá de un malestar, pero los expertos avisan de que hay que tener mucho cuidado en cómo se gestionan estos abandonos repentinos, especialmente si la relación no era flor de un día.

Adolescentes ensimismados en sus teléfonos / natureaddict EN PIXABAY

'Orbiting', rizando el rizo

Una práctica similar pero en la que se va un poco más allá es el orbiting, llamada así por los movimientos similares a los que hace un satélite alrededor de un planeta, nunca se aleja, pero tampoco se acerca. Las personas que hacen orbiting desaparecen de la vida de su pareja o su amigo de un modo repentino, al igual que sucede con el ghosting, es decir, sin explicaciones.

Pero no lo hacen del todo, ya que siguen orbitando en torno a las redes del “abandonado”, de manera que no solo ven sus estados, sino que incluso se permiten la licencia de interactuar en modo de “me gustas”. Sin embargo, no pasan de ahí ni intercambian palabras, evitando cualquier contacto directo.

'Stalking'

La práctica del orbiting se asemeja a la llamada de stalking por el hecho de vigilar las redes de terceros. La diferencia es que en el caso de los stalkers, tienden a ser usuarios obsesivos con algunos perfiles (los famosos lo suelen sufrir mucho, aunque tienen tantas interacciones que incluso lo pasarán por alto).

Sin embargo, cuando una persona experimenta la vigilancia continua, la interacción prolongada o incluso sufre conductas que puede llegar a ser ofensivas, probablemente alguien le está haciendo stalking. Y eso es algo que se debe evitar con acciones como el bloqueo a sus contenidos.

'Zombing'

Finalmente, existe el zombing, que es el que suelen practicar las exparejas que repentinamente aparecen con un mensaje después de mucho tiempo sin tener contacto.

Como su nombre indica, se refiere a quienes parecen haber vuelto de la “muerte” para hacer acto de presencia de un modo que a veces puede ser contrariante para las exparejas.