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El cantante Joe Crepúsculo

Joe Crepúsculo: "Me apetece tener algo que decir, no solo cantar chorradas"

El cantante catalán confía en la superviviencia del formato físico y le "entristece que Internet se haya convertido en una manera de hacer negocio"

10 min

Joe Crepúsculo (Sant Joan Despí, 1984) es un referente de la música de este país. En poco más de una década sus canciones se han bailado en casi todas las pistas de baile de España y tras la pandemia, regresa con muchas ganas de directo.

El catalán presentó en plena ola de Covid Supercrepus II, Un disco con 17 temas que poco tienen que ver con el Supercrepus. Ahora, aparta el bakalao para añadir guitarras y mucho rock a sus letras.

Más oscuro

Los cambios de registro son la especialidad de este músico que sorprende, sin defraudar a su público. El humor sigue presente en sus canciones, pero en este último trabajo deja ver un poco más de oscuridad. Sus letras, prepandémicas, parecen casi una predicción al milímetro de lo que ha sucedido.

En una conversación con Crónica Directo, el barcelonés deja ver esas dos caras. Por un lado, la más pesimista ante un futuro incierto, por el otro el del cantante que muere de ganas de mostrar su música sobre un escenario. Próxima parada: el Cranc Festival de Menorca, donde también actúan Javiera Mena y La Terremoto de Alcorcón, entre otros.

Joe Crepúsculo
Joe Crepúsculo

--Pregunta: ¿Cómo vive esta vuelta a los escenarios?

--Respuesta: Hemos estado tocando por toda España dentro de las medidas planteadas. Durante la pandemia montamos una banda de rock, con batería, bajo, guitarra y hemos ido haciendo cosas. Cierto que es con gente sentada, pero es lo que hay y nos adaptamos a la situación.

--¿Se vive raro cuando su música incita al baile?

--Raro es. Ha sido muy raro también no tocar en meses. Al final, llegas a la conclusión de que la gente necesita música y, aunque sea sentada, se lo pasa bien. Hay muchas maneras de bailar sentados.

--Usted siempre ha ido saltando de géneros y ahora apuesta a por el rock, ¿a qué se debe?

--Apetencias. Ganas de ser diferentes, no estancarse en un mismo estilo. Mi discografía siempre ha seguido esta misma línea, nunca hacer lo mismo.

--¿Cómo has visto la respuesta del público?

--Una manera de ver las reacciones es con el directo y, en este sentido, han estado bastante capado y con la gente sentada es más difícil ver la reacción de las personas. Si lo miramos por las escuchas en redes y plataformas, al final la gente tira más por el bakalao. La gente me conoce más por las canciones de baile que por el rock, y las más escuchadas, de momento, son las antiguas. Tal vez, en otro momento, sin pandemia, hubiera sido más fácil defender ese rock.

--Y más allá del título que los enlaza, ¿qué relación hay entre Supercrepus Supercrepus II?

--Le puse el mismo nombre porque tenía ganas. Pero las canciones son diferentes, pero cómo yo soy quien decide al final es una tiranía.

--Muchas letras por eso, son casi premoniciones de lo que ha sucedido, pistas de baile cerradas, oscuridad, ganas de salir… ¿Qué le inspiró para verlo tan claro?

--Lo que pasa cuando uno se hace mayor y se acerca a la cuarentena es que piensa que todo va a peor y que va a llegar el apocalipsis. Fue una coincidencia pueril. Es esa sensación de que uno se hace mayor, todo se va a acabar, que a los jóvenes les gusta otro tipo de música y de allí el tono apocalíptico y la pandemia también lo dio.

--En este disco han sido 17 temas, ¿tiene una gran capacidad para la composición?

--La verdad es que me cuesta mucho. Tengo más bases que composiciones cantadas y cada vez me cuesta más escribir, intento ser más eficiente y pido más. Me apetece tener que decir algo, no decir chorradas –aunque luego hago Chococristos--. Pero me cuesta mucho ahora. Me inspira hablar de lo mismo que habla la gente, pero de una forma distinta o de algo que realmente me emocione. Yo intento que las canciones más hitables intenten decir algo, emocionen, o al menos, te pongan un poco en la retaguardia. Música para adultos habla de como nos hacemos mayores, por ejemplo. Prefiero que la letra vaya a lo que sea incómodo.

El músico Joe Crepúsculo
El cantante Joe Crepúsculo

--Y hablando de esta visión apocalíptica que tiene y los cambios de gustos y estilos. Usted que lleva más de una década en esto, ¿cómo ve el panorama musical español?

--Cuando empecé en 2008 teníamos una plataforma que se llamaba MySpace y allí estaba todo, ponías tus canciones, nos comunicábamos, mirábamos quién tenía más escuchas y nunca imaginamos que desaparecería. A veces pensamos que lo que hay va a estar siempre allí y no siempre es así. YouTube y Spotify llevan poco tiempo. Lo que sí veo es un sector que ha cambiado tanto que es como vendiendo tomates y acabar vendiendo melones. No es lo mismo vender discos que vender streamings. Las redes han cogido fuerza y al final la música está ahí. Ha habido cosas muy interesantes a nivel musical. La juventud ha creado un nuevo lenguaje musical, ha tomado mucha fuerza la música latina, el trap. Me parece interesante que los jóvenes encuentren su propio lenguaje musical con el que expresarse, rechazando los viejos. Eso es bonito porque significa que la música está viva, no se estanca.

--¿Cómo ve entonces el futuro?

--No sabemos dónde vamos. Se empieza a ver que Internet es una cosa cada vez más cogida con pinzas. Empezó a ser algo para conseguir información y se ha convertido al final en un negocio, eso me pone triste. El hecho de la red social que más éxito tiene --dejando al margen el boom de TikTok-- sea Instagram, que es una red social donde ni siquiera puedes poner links habla mucho de Internet. Antes podías compartir una noticia, una página… Se ha perdido mucho la capacidad que nos da Internet.

--¿Y echa de menos el formato físico?

--Se valora muchísimo. No creo que nadie lo rechace. C. Tangana, Rosalía, Bad Bunny u otros han sacado sus discos, sus vinilos y se han vendido muy bien. Aunque sí, es cierto que para ser número uno ahora se fijan en los streamings y que en un 98% la gente escuchen streaming, pero la industria y los artistas más queridos sacan vinilos.

--Y con esta capacidad para componer temas, por mucho que lo niegue, ¿tiene ya preparadas 20 canciones más? ¿Se anima con el trap, que como dice, es la música de los jóvenes?

--No me animo, no es mi generación. Lo has de sentir y hacerlo bien. Yo nací antes y me gusta más el rock, el techno, el bakalo. Así que ir por el trap, la verdad que no. Pero sí, voy haciendo canciones nuevas y tengo un plan que no voy a contar para que no se gafe.

--¿Para este año?

--No, de momento estoy en un momento de trabajo, de creación y a ver qué sale. A ver si tengo algo que decir o me estoy estancando.

--Se le nota algo negativo. ¿Tiene miedo a ese estancamiento, a que esto se acabe?

--Creo que este miedo lo tenemos todos. Es el miedo más bestia que podemos tener. Ese miedo a que el cerebro se seque y no tengas nada más que decir. Pero es el miedo que cualquier persona que se dedica a la creación pueda tener, que un día te des un golpe en la cabeza y se acabe.