Carolina Rebato, enfermera, experta en enfermería integrativa, es también docente y profesora de yoga terapéutico y oncológico

Carolina Rebato, enfermera, experta en enfermería integrativa, es también docente y profesora de yoga terapéutico y oncológico Cedida

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Carolina Rebato: “La salud es algo más que la ausencia de enfermedad”

La experta explica cómo la medicina integrativa aborda la salud desde una perspectiva global y personalizada para favorecer un bienestar consciente y sostenido

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Diplomada en Enfermería, especializada en investigación clínica y enfermería integrativa, Carolina Rebato ha dedicado toda su trayectoria al cuidado de las personas. Trabajó primero en asistencial y atención primaria y durante 15 años en el Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM). Su interés por la investigación la impulsó a crear Projecta’m, una empresa pionera de soporte a la investigación clínica y epidemiológica.

Animada por una compañera del Hospital Universitario Vall d'Hebron, se matriculó en un máster de enfermería naturista. Entendió entonces que la salud debe abordarse desde una perspectiva integral y personalizada, comprendiendo que cada paciente es único en su historia, en sus hábitos y emociones, incluso en su espiritualidad. Bajo este prisma, la medicina alopática (convencional) convive con terapias complementarias –avaladas científicamente– no como opuestas sino como aliadas que amplían y enriquecen el tratamiento.

Mujeres en Crónica habla con ella sobre salud desde un punto de vista holístico en el que la sanación no es únicamente un proceso clínico sino también personal que implica una participación activa y consciente.

¿Qué es la enfermería integrativa?

La enfermería integrativa es un enfoque de cuidados que combina la práctica clínica basada en la evidencia, lo que llamamos la medicina alopática, (cuando vamos al hospital o una consulta de atención primaria) con las terapias complementarias que son seguras, que tienen evidencia científica. Es un concepto diferente porque es muy holístico. Nosotros ponemos a la persona en el centro del proceso terapéutico. No se trata solamente de la enfermedad, sino de atender todas las dimensiones que te podría resumir en física, emocional, mental o espiritual.

Lo que hacemos es promover, por decirlo así, la capacidad de autocuidado de la persona. La enfermería integrativa es una filosofía de vida, una actitud, una manera de ser y de vivir. Es una manera de estar y de hacer una práctica mucho más integral, más profesional. También quiero decir que el objetivo, en realidad, no es la enfermedad sino la vida, cómo vive la persona su vida y procurar que viva bien. Por eso siempre digo que la salud es un tema a discutir.

Explíquese

Tú puedes ver una persona en silla de ruedas y que sea extraordinariamente saludable porque tiene un buen entorno, come estupendamente, porque a pesar de sus piernas puede hacer ejercicio físico, porque cuida su mente y es una persona positiva y resiliente. Y luego hay personas que necesitan soporte psicológico porque, aunque coman muy bien, tengan cuerpos estupendos y un entorno que nos parece maravilloso, no lo gestionan bien.

Carolina Rebato impartiendo uno de sus cursos

Carolina Rebato impartiendo uno de sus cursos Cedida

Tiene que ver con la actitud ante la vida, con la manera de enfrentarnos a las adversidades, con la resiliencia.

Sí, exacto, es multifactorial y multidimensional. Y nosotros lo que intentamos es abarcar toda esta serie de dimensiones tan importantes. También hay otra cosa que siempre digo. Por ejemplo, tú ves a una mujer joven hospitalizada y a lo mejor no le importa su problema de salud, lo que realmente le importa es que tiene a sus niños en casa y que no tiene una infraestructura para cuidarlos. ¿Cómo cuidar a esta persona? Pues quizá la mejor forma de ayudarla es saber qué entorno tiene e intentar solucionarle el problema para que puedas abarcar su problema de salud.

¿Existe algún área en concreto donde resulte más eficaz la enfermería, la medicina integrativa?

Se ha visto que hay muchas terapias bastante eficaces, por ejemplo, para el dolor crónico, en pacientes oncológicos que es una enfermedad con mucha prevalencia, en pacientes de salud mental, también en cuidados paliativos y sobre todo en enfermedades crónicas, porque tenemos una sociedad muy envejecida, con mucha comorbilidad. En estos ámbitos la integración, sobre todo de las técnicas cuerpo-mente que son las que más conozco, ayuda mucho a mejorar la calidad de vida porque reducen síntomas y favorecen la adherencia a los tratamientos. Las más sólidas de todas son, por ejemplo, el mindfulness que tiene evidencia 1A que es el máximo nivel de evidencia científica obtenido mediante metaanálisis de múltiples ensayos clínicos aleatorizados. Es decir, que si yo hago metaanálisis y digo que el yoga sirve para el dolor es que es verdad.

¿Y la acupuntura?

La acupuntura, que viene de la medicina tradicional china, tiene mucha evidencia 1A. Sirve para muchísimas cosas: dolor, migrañas, náuseas y vómitos, depresión, incluso para la fertilidad y enfermedades sistémicas. En la fitoterapia, la aromaterapia y la musicoterapia también hay muchísima evidencia. Yo he conocido gente que utiliza la música en cuidados intensivos con unos resultados increíbles. Se utiliza mucho en personas con discapacidad. En conclusión, la enfermería integrativa ayuda sobre todo a mejorar la calidad de vida del paciente, a aumentar su bienestar general, a reducir los síntomas de las enfermedades, la adherencia al tratamiento y a sobrellevarlo mejor. Quiero hacer hincapié en que aunque muchas de estas terapias tienen evidencia científica, el Ministerio de Sanidad ha aceptado muy pocas.

¿Existen evidencias de que alguna en concreto sea más efectiva que otra o depende de varios factores?

La evidencia científica respalda las más famosas, como el mindfulness, la acupuntura o las técnicas de relajación. Es decir, aquellas que tienen mayor evidencia porque se han estudiado mucho más. Pero no hay una terapia mejor que otra. Depende de varios factores. Primero de la patología y después de la persona. No a todo el mundo le funciona igual todo. Es muy diferente que seas un paciente oncológico, un paciente crónico, que tengas una enfermedad cardíaca o que seas diabético. Luego depende bastante del contexto clínico, de las características del paciente.

La medicina integrativa aborda la salud desde una perspectiva integral personalizada

La medicina integrativa aborda la salud desde una perspectiva integral personalizada Cedida

¿Influye la predisposición del paciente?

Por supuesto. Ahí entra todo el tema de la epigenética. Es decir, tenemos “bastante poder” para gestionar nuestra salud. Lo que pasa es que, normalmente, la delegamos porque estamos en un sistema basado en la enfermedad, no en la salud. La medicina integrativa está basada en la prevención, en promover la salud al contrario que el sistema que tenemos en el que es mejor que estés enfermo porque así te doy pastillas. Eso beneficia a la industria farmacéutica.

Respecto al poder para gestionar nuestra propia salud ¿qué papel juega la conexión entre cuerpo-mente en la prevención y tratamiento de enfermedades?

Es absolutamente fundamental. Factores como el estrés, las emociones, los pensamientos que tenemos, sobre todo los negativos, influyen directamente en procesos fisiológicos como la inflamación, y casi todos vivimos con lo que llamamos inflamación de bajo grado. También influyen en el sistema inmunitario, porque cuando tienes mucho estrés, tú no estás para reparar, estás para activarte en una situación de escape, de huida.

El cuerpo se siente amenazado.

Exactamente. Entonces todas las químicas que se producen es para que tengas mucha caña: más glucosa para los músculos, el corazón tiene que bombear más, etcétera. Toda una serie de procesos fisiológicos que hacen que tu digestión o tu sistema inmunitario en este momento no funcione óptimamente porque necesita la energía para otra cosa. Por tanto, al trabajar estas conexiones cuerpo-mente no solo tratas los síntomas, sino que previenes las enfermedades y mejoras la recuperación, porque el cuerpo necesita recuperar, restaurar.

Mira, quizá te ha pasado estar a tope toda la semana y el fin de semana, que es cuando estás descansando, ponerte enferma; ¿por qué hay gente que cuando se va de vacaciones sufre infartos? Porque el cuerpo dice: ya no tienes que darme caña, me voy a reparar. Y ahí sale todo y puede haber muchas cosas que estén mal. El estrés es bueno, lo malo es el estrés continuo prolongado en el tiempo.

Carolina Rebato, enfermera, experta en enfermería integrativa, es también docente y profesora de yoga terapéutico y oncológico

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¿Cuáles serían los pilares básicos del equilibrio cuerpo-mente?

Uno es la actividad física adaptada al género, a la edad y tener en cuenta si tienes alguna dolencia. Comer bien, segundo pilar, cambiando los grandes supermercados por mercados, dejando atrás los procesados. Un tercer pilar importantísimo es el descanso. Hay que reparar y dormir ocho horas. No descansamos lo suficiente. Otro pilar fundamental serían las técnicas de regulación del estrés, como el mindfulness y la meditación.

Un aspecto importantísimo que es la respiración. Tiene efectos hasta en la masa gris, en la disminución de la reactividad de la amígdala, efectos en la corteza prefrontal. Por tanto, todas las técnicas de gestión emocional y de regulación del estrés hay que contemplarlas. Me decías los pilares básicos, yo incluiría uno más: el acompañamiento profesional desde una visión integral.

Ayurveda y medicina integrativa ¿son lo mismo?

No. La ayurveda y la medicina tradicional china son sistemas de salud como el nuestro. Pero se asienta sobre una visión holística. Cierto, muy holística, pero no tiene nada que ver con la medicina integrativa. La ayurveda es un sistema médico tradicional milenario de la India. La medicina integrativa en cambio es un modelo contemporáneo que lo que hace, como tú bien decías, es utilizar distintas terapias. Por ejemplo, del ayurveda toma distintas terapias como la fitoterapia o la nutrición y las integra.

¿Qué nivel de aceptación tiene la enfermería, la medicina integrativa entre los profesionales de la salud dentro del sistema sanitario convencional?

En la sanidad pública cero. Aunque casi un 95% de la gente sabe lo que son las terapias complementarias y tienen gran aceptación, en los hospitales públicos, atención primaria, cuidados paliativos, etcétera de la pública, no te dejan entrar, es muy complicado. Es verdad que hay pinceladas. Por ejemplo, el yoga oncológico ha entrado en la Vall d'Hebron, en el Hospital Clínic y en Mataró. Pero hay mucha variabilidad en su implementación y mucho desconocimiento. Además la tendencia es decirte que no hay evidencia científica, que son pseudociencias.

Lo bueno es que cada vez más profesionales se van formando en este enfoque, lo que hace que se vaya integrando en el sistema sanitario, sobre todo el privado. Y eso es un problema. Hay muy buenos profesionales de medicina integrativa y de enfermería integrativa, pero todos son privados. La gente utiliza la medicina integrativa porque no te dan soluciones.

Por tanto, como paciente, si quiero este acompañamiento, tengo que recurrir al ámbito privado, y no todo el mundo puede acceder.

No. Es que además la medicina integrativa es carísima. Hace muchos años hice una propuesta al Colegio de Enfermería de Barcelona para hacer un centro low cost o gratuito de terapias complementarias. Me escucharon pero me dijeron que no podía ser porque era muy difícil. No interesa. Tú vas a Estados Unidos donde es verdad que el sistema es distinto, la sanidad es privada, pero en sus clínicas siempre tienen yoga, acupuntura, kinesiología... todos esos servicios, sobre todo en el tema oncológico. Clínicas como el Memorial de Nueva York o las clínicas Mayo, por ejemplo, tienen el yoga instaurado en sus programas.

Creo que con esto me ha contestado en parte a la última pregunta, ¿cuáles son los principales retos que tiene la medicina integrativa en el actual sistema de salud?

He de decir que debe haber un cambio de chip. Primero, tiene que haber una implicación del paciente. Nosotros vamos al médico y él nos lo tiene que solucionar, nos tiene que dar la pastilla. Pero la enfermedad es tuya. Te tienes que implicar. Tiene que ser un trabajo en colaboración con el terapeuta, con el médico, con la enfermera. Utiliza tu mente. Porque si tú tomas una pastillita de azúcar pensando que es un paracetamol –el efecto placebo– se te va a quitar el dolor de cabeza porque tu organismo sabe cómo hacerlo.

Después, aparte de la implicación, el equipo médico tiene que cooperar, no estar jerarquizado. Me da igual si eres médico y yo soy enfermera, si eres fisio o cardiólogo. Aquí estamos todos para tratar a la persona y hacer una ruta terapéutica de tratamiento. Son rutas muy largas pero te aseguro que funcionan perfectamente. Pero no es una pastilla que te va a curar, es un proceso de vida.

En definitiva, otra manera de cuidar. Pero como he dicho es muy complicado porque estamos en un sistema basado en la enfermedad, no en la salud.