El fotógrafo Jordi Socías junto a su famoso retrato de Dalí

El fotógrafo Jordi Socías junto a su famoso retrato de Dalí YOLANDA CARDO CRÓNICA GLOBAL

Creación

Jordi Socías: “Tenía que pensarme muy bien cómo hacía el retrato de Dalí para que perdurara en el tiempo”

La exposición ‘Al final de la escapada’ recorre la trayectoria vital y profesional a lo largo de cinco décadas del fotógrafo barcelonés, testigo excepcional del cambio de siglo

3 marzo, 2024 00:00

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Es la fotografía que le encumbró y una de las más publicadas de toda su carrera. Estamos en 1979, en la casa de Salvador Dalí en Portlligat. Jordi Socías (Barcelona, 1945) recuerda perfectamente aquel momento: “Joven, usted venga cada tarde a las cuatro y, cuando yo vea que la tramontana sopla de una manera especial, le avisaré para hacer la foto”. A la quinta tarde sucedió.

Aquel no era su primer retrato, pero sí el más importante porque, dice, ya le habían retratado grandes fotógrafos de todo el mundo. “Tenía que pensarme muy bien cómo hacía el retrato de Dalí para que perdurara en el tiempo”. Y lo hizo en el instante perfecto, con la luz del Mediterráneo iluminando, sintetizado en su ojo, su bigote y la maraña de pelo revuelta por el viento. El resto, como suele decirse, es historia.

Personajes y momentos decisivos

Desde entonces, el retrato se ha convertido en el eje central de su obra y le ha dado la oportunidad de estar cerca de grandes personajes, sobre todo del mundo de la cultura, “el gran poso de la vida”, afirma. Una galería de ilustres conformada por Ai Weiwei, Pedro Almodóvar, Paloma Picasso, Fernando Fernán Gómez, John Le Carré, Francis Ford Coppola, Jorge Luis Borges, el barón Thyssen, Enrique Vila-Matas, Susan Sontag, Mijaíl Baryshnikov, Fernando Trueba, Vittorio Gassman, Penélope Cruz, Antonio Banderas, Javier Bardem, Joan Manuel Serrat y Arundhati Roy, por citar unos pocos.

Ai Weiwei, Aitana Sánchez-Gijón o Benicio del Toro son algunos de los personajes que ha retratado

Ai Weiwei, Aitana Sánchez-Gijón o Benicio del Toro son algunos de los personajes que ha retratado YOLANDA CARDO CRÓNICA GLOBAL

Antonio Banderas fotografiado en Madrid en 1986

Antonio Banderas fotografiado en Madrid en 1986 JORDI SOCÍAS

Como escribe Manuel Vicent en el catálogo que acompaña la muestra: “Cualquiera que sea alguien en el mundo del arte, del cine y de la literatura en España ha sido marcado por el hierro de su cámara”. Al final de la escapada, en la madrileña Sala Canal de Isabel II, hasta el 21 de abril de 2024, es un viaje extraordinario por este magnífico nomenclátor de personajes, pero también por momentos decisivos de nuestra historia durante el cambio de siglo.

El lugar donde todo comenzó

La comisaria Lucía Laín explica que ya de pequeño era un ávido consumidor de cine, de revistas extranjeras, que está constantemente apreciando la estética de las cosas, “es un compositor de imágenes”, un gran observador y un creador de juegos estéticos.

Del barrio barcelonés de la Sagrada Familia donde creció se llevó un mundo de recuerdos. Niños jugando en las calles como actores de un gran escenario y muchas horas encaramado a un árbol para atisbar, a través de un ventanuco, las películas proyectadas en el cine Versalles. Pero sería otro cine, el Lumière, una sala levantada en medio de la nada, en un descampado del barrio de Bellvitge, donde supo realmente que podía ser fotógrafo. “Digamos que la fotografía es una construcción que tú piensas y a partir de ahí se transforma en una imagen. Pensé que aquí estaban todos los elementos”, cuenta el fotógrafo. Esa fotografía iniciática es para él una referencia que siempre está presente.

Cine Lumier en el barrio de Bellvitge. Barcelona, 1975, la imagen con la que supo que podía ser fotógrafo

Cine Lumier en el barrio de Bellvitge. Barcelona, 1975, la imagen con la que supo que podía ser fotógrafo JORDI SOCÍAS

El cambio de siglo en imágenes

Acompañándola, en la exposición vemos también algunas otras que lo acreditan como testigo excepcional de nuestra historia más reciente. “Cambio de siglo y cambio de Estado, porque hemos pasado de una dictadura a una democracia que hemos tenido la ocasión de vivir”.

El golpe de Estado del 23F, el duelo por los abogados asesinados en Atocha en 1977, la huelga general de Seat en 1978, la Revolución de los Claveles de 1974 o las estremecedoras imágenes tras el desastre de Fukushima son algunos de los momentos capturados por la mirada experta y selectiva de este maestro de la fotografía y de la edición, ámbito en el que también es todo un referente.

Fukushima tras el desastre. 2011

Fukushima tras el desastre. 2011 JORDI SOCÍAS

Son muchas las cabeceras en las que ha dejado su impronta: Madrid me mata, El Europeo, Cinemanía, El Gran Musical, El País Semanal o en la agencia COVER que fundó a imagen y semejanza de la mítica Magnum junto a Aurora Fierro.

El retrato, base fundamental de la fotografía

Sea donde sea, esta apuesta por la estética y por la renovación fotográfica y editorial es una constante en su trayectoria. Para el autor barcelonés, en su obra hay dos partes esenciales: la calle como una gran apuesta en escena donde transcurre todo, las cosas, las personas, la belleza o los dramas; y el retrato como base fundamental de la fotografía.

Rossy de Palma y Pedro Almodóvar. Madrid, 1988

Rossy de Palma y Pedro Almodóvar. Madrid, 1988 JORDI SOCÍAS

Jordi Socías sabe que los mejores paisajes están en el cuerpo humano, en los ojos, labios, manos, en los valles de dorada carne, en los surcos que cruzan el rostro. En ese mapa psicológico se mueve a sus anchas”, escribe Manuel Vicent en el catálogo. Y en numerosas ocasiones ha trazado esos paisajes humanos acompañado de grandes firmas como la del mismo Vicent, compañero y amigo del alma, Juan José Millás o Juan Marsé, otro buen amigo además de un gran escritor que forma parte de la cultura catalana, “catalán castellanoparlante, que en el fondo todos lo somos”, puntualiza el fotógrafo que lleva más de cuatro décadas afincado en Madrid. “Ahora hay un lío ahí montado que no se entiende […] Cuantos más idiomas sepas más culto eres, eso está muy claro. Yo no he estudiado catalán, lo sé de la calle, de jugar con los niños y no lo he perdido después de 40 años aquí”.

Dice que no acostumbra a explicar las fotografías por una razón: las fotografías son para ver, “si las tienes que explicar mucho es que no has enseñado bien las cosas”. No es su caso, las suyas apenas necesitan un escueto pie de foto: Barrio Chino. Barcelona, 1974; Autorretrato con Feroz, 1984; La senyera, 1976… “Que cada uno piense lo que quiera”.

Autorretrato con Feroz. 1984

Autorretrato con Feroz. 1984 JORDI SOCÍAS