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Imagen de establecimientos de restauración en el Frente Marítimo de Barcelona / EFE

Los sectores más afectados por las restricciones: “O ayudas directas o demandas continuas”

Pimec advierte de que existe una “responsabilidad patrimonial” por las medidas de la Administración y los despachos de abogados ya articulan las demandas

6 min

Begoña Fraire respira con profundidad, cree que se ha logrado un paso muy importante. Es chef, y ha levantado un negocio con muy buenas críticas, el restaurante Étimo, en el barrio de Salamanca de Madrid. Asegura que se ha conseguido “unir a la restauración”, un sector muy atomizado. La razón es que los restauradores buscan que las administraciones compensen el cierre de los negocios, con aperturas mínimas, por la pandemia del Covid. La frase que más se repite en su ramo, y que han hecho suya los abogados es clara: “O ayudas directas o demandas continuas”.

El camino lo abrió la patronal catalana Pimec, que agrupa a las pequeñas y medianas empresas con un informe jurídico, obra del jurista y catedrático de derecho administrativo de la Universitat de Girona Joan Manuel Trayter. Este especialista señala a Crónica Global que muchos sectores, además de la restauración, plantean demandas contra las administraciones públicas, la central y las autonómicas, por la falta de ayudas directas. “La experiencia de Alemania o de Francia, e incluso Italia, es clara, porque lo que han hecho es compensar a los negocios que se han visto en la necesidad de cerrar a partir de la facturación lograda en el año anterior”.

Demandas individuales

En función de esas facturaciones, las compensaciones han llegado a ser de un 75% en países como Alemania. En el caso de España, esas ayudas directas son muy escasas o inexistentes, al margen de los ERTE que ha puesto en marcha el Gobierno, con los acuerdos entre patronales y sindicatos.

Josep Sánchez Llibre (Foment) y Josep González (Pimec) en una imagen de archivo / GENERALITAT
Josep Sánchez Llibre (Foment) y Josep González (Pimec) en una imagen de archivo / GENERALITAT

Hay gimnasios, salas de juego, parques infantiles, y, en gran medida, negocios de restauración, dispuestos a presentar demandas. La posibilidad de que las demandas tengan efecto ha animado a cientos de empresas a tomar la decisión, aunque surge un primer problema, y es que en España no se pueden hacer, todavía, demandas colectivas. Hay una directiva europea, que recoge la práctica de Estados Unidos, con las famosas class actions, que se deberá trasponer en España en el plazo de dos años, pero que todavía no se puede aplicar. Lo señala el abogado de Cremades&Calvo Sotelo Diego Solana, que está relacionado con las demandas de la restauración. “Esa cuestión es importante, porque por ello todas las demandas deben gestionarse de forma individual, y puede ser más complicado, pero hay jurisprudencia, hay informes jurídicos que permiten consideran que pueden salir adelante”, señala a Crónica Global.

Ayudas de 50.000 millones

Lo corrobora Trayter. El hecho de que en el decreto del estado de alarma se fijara que los sectores afectados serán compensados por el cierre al que obliga la pandemia puede ser un asidero determinante para esas demandas por “responsabilidad patrimonial”.

Los negocios, tras todos estos meses, “acabarán cerrando y es una tragedia para toda la economía”, señalan fuentes de Pimec, que insisten, como lo ha hecho Foment del Treball, en la necesidad de aportar ayudas directas. Para Foment, la cantidad necesaria sería unos 50.000 millones de euros. Por ahora, sin embargo, el Gobierno se resiste a esas ayudas, con el miedo de que se descompense, sin remedio, el estado de las cuentas públicas.

Este lunes, la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, deberá dar cuenta de esas peticiones, en una intervención en el Círculo de Economía. El porcentaje del PIB dedicado a esas ayudas es mínimo, no llega a un 4%, comparado con el 14% de Alemania, o algo menos por parte de Italia o Francia, o el Reino Unido.

¿100.000 negocios perdidos?

En las demandas es básico justificar el cierre del negocio, pero no tanto por la propia pandemia, como por la imposibilidad de seguir adelante ante la falta de ayudas. En el informe de Trayter eso se recoge en detalle. Los daños empresariales no son causados por la pandemia, sino “por la gestión de esta” por parte de la Administración. Y los jueces deberán decidir, caso por caso, cuando se tramiten y articulen todas las demandas.

El despacho Cremades&Calvo Sotelo se ha especializado en esas demandas, y el sector de la restauración, “unido ahora por primera vez”, como recuerda Begoña Fraire, está organizando diversos actos. En los próximos días se plantea una entrega masiva de demandas en el Ministerio de Industria, pero se discuten otras acciones para constatar esa máxima: “O ayudas directas o demandas continuas”, teniendo en cuenta que el sector es el tercer empleador de España, con unos 300.000 negocios, y con una aportación superior al 6% del PIB, sin contar con su posición clave para otras actividades como el turismo. Y de ese total, unos 100.000 podrían llegar a clausurar a consecuencia de esos cierres por la pandemia.