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Xavier Carbonell (d.), director gerente, y Joan Canadell (i.), presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona / CG

La Cámara de BCN, en manos del ‘indepe’ Canadell, paralizada en plena crisis del coronavirus

El polémico dirigente suspende una reunión del plenario para abordar la situación de las empresas mientras mantiene su activismo en contra del Gobierno español

7 min

Un malestar enorme, una bronca interna de alto voltaje, que le puede costar cara a Joan Canadell. El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona mantiene su activismo contra el Gobierno español, a pesar de las duras críticas recibidas, incluso desde el independentismo. Pero ha decidido dejar en silencio a la propia institución en un momento en el que todo el mundo empresarial pide que se agilicen ya todas las medidas que anunció el Ejecutivo sobre los créditos ICO que siguen sin llegar a las empresas. La indignación es total tras la decisión de Canadell y del director gerente, Xavier Carbonell, de suspender el plenario de la institución, que se debería celebrar el 29 de abril, a pesar de que Canadell tenga mayoría en ese plenario.

Todas las organizaciones empresariales, políticas y sociales se han adaptado a la imposibilidad de organizar actos presenciales. La vía telemática sirve para realizar reuniones y avivar el debate sobre las medidas que se pueden implementar en este momento. En el mismo instante en el que Foment del Treball debate, valora y reclama medidas al Gobierno --la última es que se “desbloquee” la concesión de créditos ICO por valor de 60.000 millones de euros, y se tramiten los 40.000 millones restantes para que el dinero pueda fluir en las empresas antes de que finalice el confinamiento--, Canadell deja en la estacada al plenario de la Cámara. Su actividad está bajo mínimos.

Joan Canadell, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona / CAMBRA BCN
Joan Canadell, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona / CAMBRA BCN

La misión de Canadell, ir contra España

El presidente de la institución inspira al Govern de la Generalitat que preside Quim Torra, o actúa, de hecho, de correa de transmisión. El papel político no lo ha abandonado en ningún momento, con comentarios como el referente al combate contra el coronavirus: “España es paro y muerte”, ha llegado a afirmar, lo que le ha costado duros reproches por parte del propio movimiento independentista y, en concreto, de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Y reúne al comité ejecutivo de la Cámara de Comercio de Barcelona. Lo hizo este pasado miércoles, para acordar, precisamente, que no dará cuentas al plenario de la institución. Canadell y su equipo ejecutivo, con Xavier Carbonell como director gerente, han trasladado la reunión que se debería celebrar el 29 de abril al 27 de mayo, como si durante todo ese lapso no hubieran medidas que afectan al tejido empresarial, y que se están decidiendo y aplicando estas semanas. Fuentes de la Cámara señalan que Canadell está actuando con una "gran irresponsabilidad", sin pensar en sectores como el turístico que sólo podrá recuperarse, en parte, "con turismo del resto de España, que en estos momentos puede peligrar con esa actitud de Canadell".

Canadell ha tomado un camino particular, el de aprovechar la plataforma de la Cámara de Comercio para lanzar sus proclamas independentistas, en plena sintonía con el presidente Torra y algunos de sus consejeros en el Govern, como la portavoz Meritxell Budó o el responsable de Interior, Miquel Buch. La situación, sin embargo, mantiene en vilo a todo el sector empresarial, con una cifra ya descomunal: los trabajadores afectados por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), provocados por la crisis de la pandemia, son ya 688.052, y llegan a un total de 93.967 empresas. Su 'solución', por ahora, pese a que reunía al plenario cada mes, es dejar en suspenso la del 29 de abril. Hace dos semanas, sin embargo, la convocó para informar sobre el "fondo de solidaridad" que se ha constituido para autónomos y empresas en la lucha contra el coronavirus.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra (c), junto al expresidente Artur Mas (i) y el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell (d) / EFE
El presidente de la Generalitat, Quim Torra (c), junto al expresidente Artur Mas (i) y el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell (d) / EFE

Fieles en el comité ejecutivo

En el seno de la Cámara de Comercio el malestar es mayúsculo. En los últimos meses quien ha sido uno de los más activos, con la idea de limitar en lo posible los desmanes de Canadell, ha sido José María Torres, empresario y fundador de Numintec. Los desencuentros de Torres con Canadell han sido constantes desde que el presidente de la Cámara lograra vencer en las elecciones gracias a la movilización de la ANC. El propio Torres ha denunciado que Canadell ha colocado a “gente afín al régimen”, en alusión al movimiento independentista, con críticas severas.

La decisión de congelar la reunión del plenario es una forma de no atender las peticiones internas sobre la propia actuación de Canadell, que ha decidido librar una campaña personal en contra del Gobierno español por la gestión de la pandemia del coronavirus, con la idea de que no debería iniciar, todavía, ningún proceso de desconfinamiento porque no hay “garantías” ni equipos de seguridad en las empresas. Una posición, precisamente, que daña los propios intereses empresariales que, con todas las precauciones necesarias, piden dinamizar ya la actividad económica para no llevar al propio tejido empresarial al colapso, y con él a cientos  de miles de trabajadores.