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Una oficina de empleos en imagen de archivo / EFE

Coordinador de bienestar y otros empleos que surgirán tras la crisis del coronavirus

La pandemia ha acelerado la demanda de algunas profesiones, al tiempo que crea otras encargadas de garantizar el retorno a la normalidad

5 min

La crisis del coronavirus se ha convertido en un agujero negro para el empleo que se prevé que tarde en cerrarse. Solo en Cataluña hay más de 700.000 trabajadores afectados por un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) y la tasa de paro en España fue del 14,42% en el último mes. La estimación es que los niveles precrisis no se recuperen hasta superado 2022, según los expertos. Con todo, dentro de las limitaciones que presentará el mercado de empleo en los próximos meses, habrá hueco para nuevas salidas laborales nacidas a raíz de la pandemia.

Las demandas inmediatas serán aquellas que faciliten la seguridad durante el proceso de desescalada y recuperación de la normalidad. Es decir, personal sanitario, de limpieza y desinfección o de control de plagas. De hecho, las empresas dedicadas a estas actividades experimentarán en los próximos meses un pico de contrataciones a las que se unen otros sectores que se han mostrado esenciales durante la pandemia, como la logística.

'Boom' de contratación temporal

“Son sectores que están en un boom, por encima del 100%, y aunque ahora es una concentración temporal y bajarán los niveles con el paso del tiempo, no volverán a niveles precrisis, por lo que se convertirán en fuentes de contratación estable”, explica el director de Randstad Research, Valentín Bote. Otros perfiles que serán demandados, según Adecco, serán los que de reponedores, cajeros o mozos de almacén. Por otro lado, también saldrán reforzadas aquellas profesiones que se pueden realizar mediante teletrabajo, según Bote, siendo los perfiles vinculados a seguridad digital y e-commerce los más demandados. “Si ya eran deseados antes, ahora veremos cómo el interés va a ser superior”, afirma.

“Lo que ha producido esta crisis es la reorientación de profesiones hacia ámbitos que van a tener más empleabilidad. En los últimos cinco años las más demandas han sido las digitales y el Covid-19 ha supuesto su aceleración”, detalla Pilar Llácer, profesora de EAE Business School y autora del libro Te van a despedir y lo sabes.

Coordinador de bienestar o experto en datos

Entre las profesiones que las empresas van a demandar en el retorno a la normalidad, Llácer considera que una de ellas será la del coordinador de bienestar, un perfil con arraigo en Latinoamérica pero que en España se diluye en la figura de las relaciones laborales. Se trata de una persona encargada de velar por la salud de los empleados y seguir la trazabilidad en caso de enfermedades.

También se necesitarán técnicos en formación online, gestores de eventos digitales para resolver las necesidades de las empresas en un momento en el que no resulta posible la congregación de público o el papel del experto en ética y datos. “Hará falta alguien que asesore sobre si se pueden usar los datos de salud de los empleados y cómo”, señala Llácer.

Perfiles tecnológicos

"Las ofertas han caído mucho en estas semanas, pero las de posiciones tecnológicas lo han hecho menos. Sin embargo, no se ha dado un incremento de los candidatos con estas capacidades”, manifestó el viernes el director general de Infojobs, Roman Camp, en la presentación de un informe sobre las profesiones más demandadas elaborado junto a la Cámara de Comercio de Barcelona. Así, la demanda se centra en actividades como la programación, los sistemas, el Business Intelligence, las telecomunicaciones, el hardware y las redes, la electrónica y automática industrial y las ingenierías.

Otra actividad que no se puede perder de vista es la agricultura, un sector que ha absorbido a parte de la población parada o de quienes se decantaban por la hostelería durante la campaña de primavera y verano. Hasta la fecha son 9.120 personas las que se han inscrito en la bolsa de trabajo del Servicio Público de Ocupación de Cataluña (SOC) para trabajar en la campaña de la fruta, lo que supone el triple que hace un año.