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Una de las tiendas de la cadena de supermercados Dia

Dia insiste en que el plan de Fridman llevaría a la quiebra de la cadena

La empresa alerta de que la propuesta del magnate ruso no garantiza una solución urgente y abocaría a una declaración de insolvencia

04.03.2019 13:20 h.
3 min

A dos semanas vista de la crucial junta de accionistas de Dia, la tensión entre la empresa y el máximo accionista, la sociedad LetterOne –controlada por el magnate ruso Mikhail Fridman-- sigue por todo lo alto.

Lo último, ha sido el informe elaborado por la empresa, dirigida por Borja de la Cierva como consejero delegado, sobre la propuesta realizada por el empresario ruso, como alternativa a la presentada por la empresa.

Sin solución a necesidades críticas

´Tras comparar ambas propuestas, la dirección del grupo de distribución llega a la conclusión de que “en un su estado actual, la propuesta de LetterOne no da solución a las necesidades críticas, que se podría ver obligada a declarar la insolvencia si estas necesidades no son adecuadamente resueltas”.

Para llegar a esta conclusión, Dia recuerda cómo la propuesta de la empresa contempla una ampliación de capital (con derechos de suscripción preferente) por 600 millones de euros, combinada con un acuerdo de refinanciación con los principales acreedores financieros que incluya la extensión de los vencimientos de deuda de mayo 2019 hasta 2023. Además, incluye un compromiso de aseguramiento de la ampliación por parte de Morgan Stanley.

Demasiados condicionantes en el plan de Fridman

Y también expone las líneas de actuación incluidas en la OPA de LetterOne, de pagar 0,67 euros por acción, siempre que haya autorización de las autoridades de competencia, sea aceptada por al menos el 35,49% del resto de accionistas y no haya emisión de acciones o valores convertibles antes de la oferta.

Si la OPA tuviera éxito y se produjera a la toma de control del consejo, el holding controlado por Fridman iría a una ampliación de capital por 500 millones a un precio no inferior a 0,1 euros por acción, y a un posterior acuerdo satisfactorio de refinanciación con los acreedores que asegure una estructura de capital sostenible.

A partir de aquí, la empresa considera que el plan de Fridman limita la posibilidad de los actuales accionistas de participar de la futura creación de valor y, además, no garantiza el repago de los 306 millones de euros de una emisión de bonos que vence en julio de 2019.

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