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Una mujer compra alimentos en un supermercado / PIXABAY

El día que Madrid se quedó sin papel, huevos y pasta: los súpers, sobrepasados por el Covid-19

La psicosis se apoderó de los clientes que dejaron las estanterías de algunos supermercados sin productos

5 min

Nada más salir a la puerta de la calle de uno de los barrios más castizos de Madrid, tres personas debaten en la acera sobre si bajar o no al supermercado. “Con un plato de arroz podemos tirar perfectamente un día entero”, afirma una señora de avanzada edad desde la ventana de un bajo. 

A 200 metros de la conversación se atisba el primer supermercado. Desde lejos, las cajas y los cartones se amontonan. Una vez traspasada la puerta, el caos es patente. “No damos para más. No paramos de reponer y el papel higiénico se ha agotado en pocas horas”, explica un reponedor mientras resopla mirando a la gente. “Se han vuelto locos todos”, concluye.

Los pasillos son un hervidero. Solo quedan huevos de gallinas criadas a base de maíz, las estanterías del papel están despobladas y es difícil encontrar un paquete de pasta. Apenas unas especiales, unos lazos y unas decenas de bolsas de una marca reconocida de macarrones. “Parece Nochebuena”, bromea un joven que había llegado al establecimiento a por una barra de pan.

Sin género

“Si esto sigue así, a las cinco de la tarde no tenemos género”, explicaba a poco más de las 11 de la mañana el encargado del supermercado. “Estamos esperando otro camión que llega antes de la hora de comer y nuestro almacén está quedándose vacío”, se lamentaba. 

Antes de enfilar la caja, varias personas se apresuran en echar al carro lo que buenamente pueden. “No tenía pensado comprar en cantidad, pero he entrado y me he asustado al ver todo tan vacío. Voy a comprar la poca leche que queda y algo de yogures”, relata un jubilado.

La noche que se cayeron las webs de los supermercados

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, convocó una rueda de prensa de urgencia para manifestar las nuevas medidas adoptadas por el gobierno autonómico. Tras saberse que los colegios estarían cerrados, la psicosis se instaló y miles de madrileños acudieron a los supermercados a por víveres suficientes. 

Pero no solo fue en los establecimientos. A partir de las 21:30 del lunes, las webs de Mercadona, Dia, Lidl o Alcampo se saturaron y se cayeron. Parte de los clientes que querían realizar la compra online se quedaron con las ganas.

Retrasos de dos días

“Tuvimos picos de tráfico que era impensable llegar a ver. Los sistemas no estaban preparados para tal cantidad de afluencia a nuestras páginas”, indican fuentes del sector a Crónica Global.

Los pedidos online, por tanto, se contaban por decenas de miles y el hecho de no poder contabilizar a la vez los productos fue la principal razón por la que las webs se cayeron. Tras el aluvión de pedidos, las mismas fuentes indican que “la demora en el recibo de los pedidos se ha incrementado entre 24 y 48 horas”.

Los supermercados piden calma

Tras unas horas de auténtico horror en los pasillos de los supermercados, las diversas asociaciones y patronal de este tipo de comercios tuvieron que hacer un llamamiento a la calma para tranquilizar a los consumidores, que veían como las estanterías se quedaban vacías según avanzaban las horas del martes.

AECOC y ANGED pidieron tranquilidad y aseveran que “ la cadena de suministro, logística y abastecimiento están garantizados y funcionan correctamente”.

También matizaron que España no tendrá problemas durante esta crisis sanitaria puesto que “cuenta con una de las distribuciones alimentarias más eficientes de Europa y, gracias a un modelo de distribución de proximidad --con cerca de 400 plataformas logísticas repartidas por todo el país-- puede abastecer eficazmente a más de 24.300 tiendas”.