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Turistas y vecinos de Barcelona pasean por la ciudad con el hotel W Barcelona de fondo / EP

Apenas cuatro de cada diez hoteles han abierto en Barcelona

El sector sigue padeciendo los efectos de la crisis del coronavirus: su ocupación media está al 30%, y de los 63.000 huéspedes de 2019 se ha pasado a los 8.000 actuales, según Jordi Mestre

Ricard López
4 min

El sector hotelero continúa sufriendo de forma severa los efectos del golpe de la pandemia de coronavirus. Hoy por hoy, tan solo cuatro de cada diez de los hoteles de Barcelona --el 38%-- han abierto sus puertas, y su ocupación media apenas llega al 30%. Algo que, entre otras cuestiones, ha provocado que los precios se desplomen entre un 50% y un 60%, y que el 90% de sus plantillas sigan en régimen de expediente de regulación temporal del empleo (ERTE).

Según el presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona, Jordi Mestre, mientras que en esta misma época en 2019 los hoteles barceloneses alojaban a unas 63.000 personas, ahora esa cantidad apenas alcanza los 8.000. Y cree que la situación empezará a normalizarse a partir de 2022.

Peor que en otras zonas de la costa

Mestre ha explicado en una entrevista en TV3 que, al contrario de la reactivación que el sector empieza a atravesar en algunos lugares de la costa catalana o del Pirineo, en Barcelona esa recuperación es "más complicada". Algo que ya preveían, aunque admite que "poco a poco, se va rompiendo la dinámica tan negativa de 2020".

El empresario, no obstante, se muestra esperanzado con el futuro y recuerda que "la primera señal positiva fue la aparición de las vacunas y también el final de las restricciones de la movilidad", por lo que ahora confían en que "el certificado o pasaporte sanitario reactive esa movilidad".

El presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona, Jordi Mestre / EFE
El presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona, Jordi Mestre / EFE

Parón del turismo de negocios

Otra las dificultades con las que se enfrenta el sector hostelero barcelonés es que "el turismo de negocios, de congresos e incentivos está en estos momentos muy parado".

Según Mestre, "el teletrabajo y las videoconferencias han llegado para quedarse, pero hay grandes eventos como el Mobile World Congress que tienen encuentros fuera del recinto ferial, comidas, reuniones, cenas, fiestas en las que las compañías invitan a clientes y que no se pueden hacer telemáticamente".

Prórroga de los ERTE

El dirigente hotelero, asimismo, ve "satisfactoria" e "imprescindible" la prórroga de los ERTE, que "ayudan, aunque no es la solución definitiva", y recuerda que actualmente "el 90% de los 35.000 trabajadores de los hoteles de Barcelona se encuentran en ERTE".

Asimismo, ha expresado el deseo del sector de que la tasa turística se aplace y no se aplique a partir del 1 de junio, aunque la pague el visitante, por una cuestión de competencia con otros destinos que no la están aplicando.

En su análisis del futuro, Mestre opina que "si no pasa ningún contratiempo con alguna variante del Covid-19 o un problema sanitario inesperado, el sector se debería normalizar en 2022, cuando la práctica totalidad de la población esté inmunizada y no haya restricciones de movilidad".

Botellones y Museo Hermitage

El presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona, por otra parte, también ha terciado en otras cuestiones, como los botellones y concentraciones en plena pandemia, de los cuales ha opinado que "perjudican a la reputación e imagen de Barcelona, igual que la limpieza o la seguridad en la calle".

Mestre insta también al ayuntamiento de la ciudad a encontrar una solución a la instalación del museo Hermitage en Barcelona: "Si queremos un turismo de calidad, el sector museístico es una apuesta que no podemos dejar escapar y tener el Hermitage en Barcelona es un plus".