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El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, y el consejero delegado, Jaume Guardiola, renuncian al variable de 2018 por TSB  / EFE

Los 15 días de Banco Sabadell para ‘sanear’ sus cuentas

La entidad dirigida por Josep Oliu encara la fase final de la venta de su filial inmobiliaria Solvia, con la que espera obtener un mínimo de 300 millones

09.12.2018 00:00 h.
6 min

Banco Sabadell encara después del puente de la Constitución 15 días clave para su futuro. La entidad presidida por Josep Oliu cerrará en este período de tiempo la venta de su división inmobiliaria, Solvia, una compañía que gestiona un portafolio valorado en 7.500 millones de euros. Se estima que con esta operación conseguirá como mínimo 300 millones de euros, aunque algunas de las valoraciones que se han movido en el sector alcanzan hasta los 400 millones.

Los beneficios extraordinarios que consiga servirán para sanear el cierre del ejercicio en curso. Las ganancias del Sabadell cayeron un 56,5% al cierre del tercer trimestre, cuando se apuntó unos beneficios de 247,8 millones de euros. El banco ha sufrido básicamente por el impacto negativo de las provisiones que ha tenido que realizar por TSB.

El dolor de cabeza de TSB

La gestión del banco británico ha sido un dolor de cabeza para la cúpula de la entidad, con Jaume Guardiola como máximo responsable de la gestión. Los fallos técnicos en el proceso de migración de la plataforma informática que usaba Lloyds Bank a la del grupo financiero español, que tuvo lugar el fin de semana del 21 y 22 de abril, provocaron no sólo una crisis de reputación. El Sabadell tuvo que pagar 320,9 millones de euros por los efectos del coste de integración.

El consejero delegado de Banco Sabadell, Jaume Guardiola, en la presentación de los resultados del tercer trimestre de 2017 en Madrid / EFE

El consejero delegado de Banco Sabadell, Jaume Guardiola, en la presentación de los resultados del tercer trimestre de 2017 en Madrid / EFE

Así lo reconocía el consejero delegado en la última presentación de los trimestrales a finales de octubre. Esta cifra incluye las “provisiones, resolver los fraudes, los servicios extraordinarios, los gastos de consultoría y abogados y la atención de quejas de los clientes”. El director general de la entidad, Miguel Montes, tuvo que dar la cara ante el Comité de Tesorería de la Cámara de los Comunes y las autoridades de Reino Unido han abierto una investigación al respecto.

Dos años para resolver la crisis británica

En clave interna, Paul Pester fue invitado a abandonar su cargo de consejero delegado en septiembre. Debbie Crosbie fue nombrada su sustituta el pasado 19 de noviembre, momento en el que Richard Medding regresó a su responsabilidad de presidente no ejecutivo de TSB. La crisis del negocio en Reino Unido aún no ha terminado, ya que ahora se debe intentar revertir la crisis de reputación que tiene en el territorio al mismo tiempo que se afrontan los efectos adversos del brexit en todo la plaza financiera británica.

Oliu ha explicado esta semana que se abre un período de consolidación de la actividad que durará hasta dos años. Al final del calendario, TSB debe haber dejado atrás la crisis de su punto de partida y ejercer ya como un grupo financiero de referencia entre la banca minorista británica.

¿Se podrá vender? Aunque el presidente haya especulado con este escenario, los portavoces de la entidad aseguran que no es un objetivo que esté sobre la mesa. Los esfuerzos del grupo están ahora centrados en dejar atrás el annus horribilis que han vivido y empezar un nuevo ejercicio con retos puramente financieros.

Pujas de los grandes fondos

Para mitigar estos efectos negativos la venta de Solvia será capital. Fuentes próximas al Sabadell explican que las negociaciones están en fase final y que sólo faltan cerrar los últimos flecos de la operación. Señalan que han llegado “tres o cuatro ofertas” a la mesa de la dirección. El proceso ha sido gestionado por el banco de inversión Alantra y ya se conoce que han participado los tres grandes fondos de inversión internacionales que se han convertido en los reyes del ladrillo del país.

Imagen de una agencia de  Solvia / SOLVIA

Imagen de una agencia de intermediación de Solvia / SOLVIA

Han pujado por el servicer Cerberus, la firma que ya cerró en verano un pacto con el Sabadell por su ladrillo tóxico y controla Haya Real Estate y Anida (BBVA); Blackstone, la firma que controla Anticipa y Aliseda (Banco Popular); y Lone Star, que ha hizo caja en enero con Neinor Homes (percibió 1.300 millones).

Venta de la plataforma promotora

Guardiola habló por primera vez de una posible venta del servicer inmobiliario en mayo. Aseguró que tenían la intención de aprovechar el buen momento del sector, aunque no fue hasta meses más tarde cuando confirmó que se había iniciado de forma oficial el proceso de colocación, en línea con lo que han hecho sus grandes competidores del país.

Banco Sabadell también cuenta con una empresa promotora, Solvia Desarrollos Inmobiliarios. El consejero delegado también afirmó hace aproximadamente un mes que habían “iniciado contactos para ver si tenía sentido hacer algún tipo de operación” en un encuentro con accionistas en Alicante. Para este fin, han contratado los servicios de la banca de inversión Rotschild.

Esta segunda operación podría cerrarse en 2019. En este caso, el impacto de la venta computaría en las cuentas del próximo año.

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