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Alisher Usmánov, accionista de referencia de Metalloinvest, junto a Marina Vela / CG

Usmánov fichó de chófer al hermano de un gerente de la Marina Port Vell en Barcelona

Estados Unidos prohíbe que el magnate ruso, que tiene un atraque de 180 metros en ese complejo, pague tasas de amarre en dólares

6 min

Alisher Usmánov acumuló tanta influencia en el Puerto de Barcelona que acabó fichando como chófer al hermano de un gerente de la Marina Port Vell. Con todo, este poder le servirá de forma limitada en el contexto actual. El máximo accionista del conglomerado Metalloinvest, sancionado ahora por la invasión de Rusia en Ucrania, no puede pagar tasas de amarre en dólares, según el Tesoro de Estados Unidos. Por lo que debería buscar una moneda alternativa para abonar el coste del punto de fondeo en la Marina Port Vell de la Ciudad Condal. Y eso, si lo permite la Unión Europea. 

Es lo que explican fuentes del sector consultadas por este medio. Indican que Usmánov llegó a la capital catalana por la influencia rusa en esta dársena deportiva situada en el centro de la segunda mayor ciudad española. Tras ello, se postuló como el mejor cliente de la instalación. Sus contactos en esta zona llegaron al extremo de incorporar como conductor al hermano de uno de los exgerentes, que ya no trabaja allí, puntualizan los mismos interlocutores. 

Antifraude investigó la operación

De hecho, el rastro ruso en la Marina Port Vell generó una investigación por parte de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC). El entonces director, Daniel de Alfonso, abrió pesquisas al sospechar de que el dinero ruso había pagado la operación de construcción de la instalación para yates de gran eslora. 

El yate Dilbar en el puerto de Barcelona / CG
El yate Dilbar, en el puerto de Barcelona / CG

Las diligencias iniciadas, no obstante, se archivaron al no apreciar indicios de delito. Eso sí, envió su informe al Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) por las sospechas de que Salamanca Group, el primer adjudicatario de la dársena, había blanqueado dinero con las operaciones con empresarios extranjeros. 

EEUU le prohíbe pagar el amarre en dólares

Ahora, el puerto deportivo se enfrenta a nuevas dificultades con los clientes rusos a los que da servicio. EEUU ha cerrado el grifo de los dólares a los oligarcas, y Usmánov es uno de los identificados como próximos a Vladímir Putin. Lo dijo la propia institución en una nota de prensa publicada la semana pasada que se puede consultar en este enlace

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) cita como prohibida "cualquier transacción [con dólares] vinculada a su yate [el Dilbar] o su avión privado, incluyendo cosas tales como mantenimiento, la contratación de personal o pago de tasas de amarre o aterrizaje". Por si hubiera alguna duda del alcance de la sanción internacional, el organismo también apunta que el oligarca está igualmente "citado" por la Unión Europea. Por lo que estrecha la libertad de sus movimientos económicos. 

El Puerto investiga

Este medio ha contactado con el Puerto de Barcelona para conocer cómo van las pesquisas para determinar si algún individuo de los citados en la lista de sanciones de Estados Unidos o la Unión Europea tiene activos en la Ciudad Condal. La Autoridad Portuaria no ha contestado a Crónica Global. Marina Port Vell sí lo ha hecho, para dejar claro que Usmánov "no tiene relación" con la gerencia actual. 

Damià Calvet (c), presidente del Puerto de Barcelona, en la dársena hoy / CG
Damià Calvet (c), presidente del Puerto de Barcelona, en la dársena / CG

Cabe tener en cuenta que el ente que dirige Damià Calvet informó a las Administraciones de que el amarre del Dilbar en la segunda mayor ciudad española podía ser susceptible de sanción. Con todo, no opera bajo bandera rusa, igual que el resto de megayates de oligarcas, por lo que existe una pantalla burocrática para la aplicación directa de las sanciones. Cualquier decisión respecto a ese bien, que costó al empresario ruso entre cinco y 19 millones por su uso preferente, según las fuentes, deberá ser determinado por las instituciones oficiales. 

Cliente ruso

A la espera de que ello ocurra, desde Marina Port Vell recalcan que colaboran con todos los estamentos para aplicar la normativa vigente. No han recibido, por ahora, ninguna indicación en el terreno de aplicar el castigo de forma directa a ningún cliente e incautar sus bienes.

Si ello sucede, el Puerto de Barcelona recibirá un mazazo. No en vano, tanto Marina Port Vell como Marina Barcelona 92, ambas propiedad de Squircle Capital, tienen una importante bolsa de clientes rusos. Algunos de ellos son grandes empresarios señalados por su cercanía al Gobierno de Putin. De hecho, en la Ciudad Condal reposan tres yates de otros tantos altos inversores del país que ha entrado en guerra con Ucrania, como explicó este medio. Son el Solaris, de Roman Abramovich, el Aurora, de Andrey Molchanov, y el Valerie, de Sergey Chemezov