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Àngel Simón, el presidente ejecutivo de Agbar junto a la sede de la gestora de aguas de Barcelona / CG

El empresariado aplaude que Agbar vuelva al control español

El mercado da por sentado que Criteria participará en una operación para recuperar la gestora de agua si Suez apuesta por la desinversión

22.07.2019 00:00 h.
5 min

Que Suez haya puesto en análisis los beneficios que implicaría para el grupo una posible venta de Agbar ha generado alegría entre el empresariado catalán por la operación paralela que implicaría esta desinversión. Los ejecutivos catalanes aplauden que la gestora de aguas presidida por Àngel Simón volviera al control español tras años integrada en la multinacional francesa.

La opinión de Criteria será la clave para definir el futuro de la compañía con sede en Barcelona. Aunque sus portavoces declinan realizar ningún comentario sobre los pasos que va a dar el gigante de las infraestructuras galo hasta principios de 2020, el mercado da por descontado que la holding de la Fundación Bancaria La Caixa participaría de forma activa en el proceso y que liderará esta solución española para el grupo.

Criteria, accionista de referencia

Es más, se apunta a que haría valer el 6% de participación que mantiene en Suez para conseguir una mejor opción en la recuperación del control de Agbar con su perímetro de negocio. El grupo encabezado por Isidro Fainé es uno de los accionistas de referencia de Suez. Está por detrás del 32,1% que controla Engie, la sociedad que dio forma a la gestora de infraestructuras, y por encima del 3,5% de Caltagirone, el grupo familiar italiano que en 2016 vendió el 23,33% de la operadora transalpina ACEA a la multinacional.

No se limita a ejercer de simple inversor, ya que varios ejecutivos formados en la compañía catalana están en cargos directivos en el grupo galo. Entre ellos el propio Simón, vicepresidente de la división de agua europea y responsable de los negocios del grupo en España, América del Norte y Latinoamérica. La desinversión que ha reclamado Amber Capital, un minoritario pero con gran ascendencia sobre el consejo de administración, también iría unida a una reestructuración más profunda de Suez.

Máximos del ejercicio en bolsa

Todas estas opciones son bien recibidas por los empresarios e inversores de ambos países. La muestra más clara es que Suez se disparó en el parqué en la jornada en que se pidió revisar el plan estratégico para valorar la venta de Agbar. Los títulos de la multinacional pasaron de los 13 a los 13,17 euros en la bolsa de París, una subida inaudita en los últimos meses.

El precio de las acciones se había movido alrededor de los 12 euros en lo que llevamos de año (en enero estaban a 11,38) y llegaron a los 13,24 euros en el arranque de la sesión bursátil del viernes. Se trata del máximo del ejercicio, aunque los inversores moderaron su euforia y se cerró la semana con un precio de 13,14 euros. El 0,27% menos que la jornada anterior pero aún en el techo de la evolución anual.

Discursos catastrofistas

En clave local, la solución española para Agbar también implicaría dejar en el aire los discursos catastrofistas que se han lanzado contra la empresa desde el Gobierno de Barcelona o partidos como la CUP de que se el agua del área metropolitana estaba controlada por una multinacional francesa con su propia agenda de intereses. Cabe recordar que la compañía tiene la sede en Barcelona, ya que ha sido una de las pocas mercantiles que han trasladado de nuevo la sede social a Cataluña tras la fuga de sociedades que tuvo lugar en el momento de mayor incertidumbre del procés.

Con todo, cualquier operación está supeditada a la decisión que tome el consejo de administración de Suez en otoño. Será allí donde se decida si se empiezan a escuchar ofertas o no por la empresa catalana.