Teresa Rodon, CEO y vicepresidenta de Bureau Veritas para España y Portugal

Teresa Rodon, CEO y vicepresidenta de Bureau Veritas para España y Portugal Cedida

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Rodon (Bureau Veritas): "Terceros independientes deberíamos certificar la seguridad de las infraestructuras"

La presidenta de la compañía en España y Portugal analiza en conversación con 'Crónica Global' el crecimiento del grupo en energía, industria y activos críticos

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La catalana Teresa Rodon, alumni del Instituto Químico de Sarrià (IQS), pasó por la multinacional estadounidense DuPont antes de recalar en Bureau Veritas. En esta cotizada francesa de inspección y certificación, es consejera delegada y vicepresidenta para Iberia.

Tras conicluir un acto sobre en sostenibilidad en Madrid hace unos días, Rodon repasa con Crónica Global los objetivos de la compañía, que ayuda a navegar a las grandes empresas y a sus cadenas de suministro por la tormenta geopolítica mundial.

- Para que el ciudadano de a pie lo entienda, ¿qué hace Bureau Veritas y qué valor aporta al mercado?

-Bureau Veritas es, ante todo, un socio de confianza. Nacimos en 1828 en el sector marítimo, verificando que los barcos de la época se construyeran bajo normas de diseño y seguridad. Hoy somos como un "notario técnico", un tercero independiente que asegura que cualquier activo —ya sea una planta solar, un ascensor o un sistema de gestión empresarial— cumple con las normativas.

Nosotros ni fabricamos ni instalamos; aportamos la confianza de que las empresas, por ejemplo, están afrontando la transición energética o implementando la ciberseguridad de manera segura y regulada

- Recientemente celebraron el 'Sustainability Summit' en Madrid. ¿Qué temas se trataron y cuál es la radiografía actual de la empresa en España?

- Fue nuestra cuarta edición y lo enfocamos en la gestión de riesgos de la cadena de valor, prestando mucha atención al ámbito social. Constatamos que las empresas, más allá de la regulación, exigen criterios de sostenibilidad a sus proveedores de forma voluntaria para evitar riesgos productivos o reputacionales.

A nivel corporativo, en España y Portugal facturamos unos 24 millones de euros y contamos con 2.900 trabajadores. Representamos alrededor del 5% del grupo, el cual factura 6.500 millones a nivel mundial.

Nuestro posicionamiento actual se ha visto muy reforzado tras adquirir dos ingenierías estratégicas: una enfocada en energías renovables y la firma catalana IDP Group, especializada en digitalización BIM y activos críticos como centros de datos, semiconductores y gigafactorías.

"Nuestro posicionamiento en España se ha reforzado con dos compras en poco más de un año"

- Tras consolidar estos centros de competencia, ¿cuál es su visión para el mercado español en los próximos 5 a 10 años?

Queremos ser vistos como un socio estratégico integral para acompañar todo el ciclo de vida de los activos. Gracias a las recientes adquisiciones, tenemos competencias de ingeniería eléctrica para apoyar las inminentes inversiones en infraestructuras de red de operadores como Red Eléctrica, Endesa o Iberdrola.

Me preguntará por crecimiento. Pues bien, prevemos una gran expansión orgánica impulsada por las energías renovables, la transición energética y el sector de la defensa. Además, el grupo no descarta seguir realizando nuevas adquisiciones estratégicas en el futuro.

- De todas estas palancas de crecimiento, ¿cuáles son los segmentos más importantes a corto plazo?

Ahora mismo, los segmentos de mayor potencial son los centros de datos, el sector de defensa, las gigafactorías y el almacenamiento de energía (baterías y plantas solares).

Imagen de un centro de datos

Imagen de un centro de datos Cedida

También estamos viendo mucha inversión procedente de China para gigafactorías en regiones como Aragón o Extremadura, y gracias a nuestra red de oficinas en Asia, estamos acompañando estas inversiones desde el primer momento.

- ¿Qué retos y obstáculos se están encontrando en el desarrollo de estas nuevas cadenas de valor industriales?

Más allá de las barreras culturales, que son salvables, el gran bloqueo es burocrático y de acceso a la energía. Los proyectos sufren retrasos por la lentitud de los trámites (el llamado permitting), los estudios de impacto ambiental y la falta de disponibilidad energética rápida, lo que agota la paciencia de algunos inversores.

"Los grandes obstáculos a la inversión en España son la energía y la burocracia"

- Y centrando el foco en Cataluña, ¿qué posicionamiento y visión de mercado tienen en esta plaza?

En Cataluña el foco principal está en las energías renovables, en la reindustrialización de activos críticos y en las grandes infraestructuras públicas, trabajando con operadores como Renfe o FGC.

De hecho, ya estamos participando como ingeniería a través de IDP en proyectos punteros de semiconductores en Cataluña, como INNOVA. Como IDP Group tiene su sede en Sabadell, ya contamos con una facturación y una masa de clientes muy relevante en esta región.

- En materia de sostenibilidad y nuevas tecnologías, ¿consideran que el marco legislativo europeo fomenta la inversión o supone una carga burocrática contradictoria?

Por un lado, la Unión Europea ha relajado ciertas normativas exigentes (como los informes financieros de la CSRD) para no ahogar a empresas medianas. No vemos un exceso regulatorio que paralice las inversiones de forma directa, pero sí hay una fuerte traba burocrática a la hora de solicitar fondos como los PERTE, que retrasa los plazos de las empresas.

Trabajadores de la alta velocidad embarcando en un tren en Atocha

Trabajadores de la alta velocidad embarcando en un tren en Atocha Cedida / Agencias

Donde sí percibimos un incremento regulatorio positivo es en la vigilancia de mercado, para garantizar que todas las importaciones que entran a Europa, sean textiles o eléctricas, cumplan normativas estrictas de seguridad ciudadana e industrial.

- A raíz de las incidencias en la red ferroviaria, el sector de la certificación propuso auditar las infraestructuras del Estado. ¿Están encontrando receptividad en la Administración para ceder esta labor a un tercero independiente?

- Sí, hemos visto sensibilidad y receptividad política. Como sector de entidades certificadoras e inspectoras, abogamos por incrementar la supervisión independiente sobre el mantenimiento y el estado de las infraestructuras públicas ferroviarias y de carreteras.

Hay un reconocimiento emergente hacia la colaboración público-privada para que sea un agente externo y acreditado —y no la propia Administración o la empresa que realiza el mantenimiento— quien verifique de manera imparcial si las infraestructuras son seguras y si el dinero del mantenimiento se está invirtiendo en tiempo y forma.

"Los terceros independientes deberíamos auditar si el dinero en mantenimiento está llegando"

- ¿Buscarían extender este modelo de inspección a otras instalaciones críticas como aeropuertos o redes eléctricas?

Totalmente. En las infraestructuras eléctricas ya existen inspecciones reglamentarias obligatorias que nosotros mismos auditamos gracias a nuestra competencia técnica.

Nuestro valor añadido es poder trasladar esos mecanismos de ensayo y cumplimiento normativo a todo el abanico de las infraestructuras.

- Ante la llegada de macroproyectos industriales (gigafactorías o plantas de biogás), ¿cómo se tranquiliza al ciudadano que pueda sentir reticencias medioambientales o de seguridad?

- El principal interesado en que el activo sea seguro, productivo y cumpla con las normativas es el propio inversor privado. Nosotros intervenimos desde la fase de diseño y construcción, actuando como control de calidad.

La gigafactoría de PowerCo en Sagunto (Comunidad Valenciana)

La gigafactoría de PowerCo en Sagunto (Comunidad Valenciana) EFE

A esto se suma que las tecnologías actuales están muy avanzadas y todo el ecosistema empresarial interviniente está altamente regulado y auditado por organismos internacionales y ministeriales, lo que garantiza el mínimo impacto y la máxima seguridad.

- Con todos los vaivenes geopolíticos, ¿están pasando los criterios medioambientales y sociales (ESG) a un segundo plano para priorizar la defensa y la seguridad?

- En absoluto. Ahora mismo, la sostenibilidad se está enfocando directamente como una gestión de riesgos vital para las compañías.

Cuestiones como el impacto climático o la vulnerabilidad cibernética son riesgos reales que ponen en peligro toda la cadena de suministro. De hecho, para trabajar con la Administración ya se exige certificación de protección de datos y el Esquema Nacional de Seguridad.

Tener proveedores sin criterios ESG es asumir un riesgo inasumible para la continuidad del negocio.

"¿Mi huella como directiva? Transformar el portafolio de la compañía e impulsar el balance de género en el comité de dirección"

- Asegurar el funcionamiento del comercio y las normativas en un contexto de rutas comerciales inestables y disrupciones, ¿es una labor titánica?

Los vaivenes geopolíticos nos afectan inevitablemente; por ejemplo, el descenso de producción en Asia por disrupciones logísticas impacta nuestra división de inspección marítima.

Sin embargo, la clave de nuestra resiliencia es nuestra extrema diversificación técnica y geográfica. Estamos en 140 países y operamos en múltiples sectores, por lo que podemos balancear el impacto y dar cobertura en cualquier momento.

- Por último, ¿cómo llega una ejecutiva catalana a la presidencia en España y Portugal de una multinacional francesa cotizada?

- Yo llegué al Comité Ejecutivo en 2017 como Directora Comercial, tras trabajar 15 años en la multinacional americana DuPont. Hace tres años asumí la presidencia para liderar un exigente plan estratégico basado en crecer y adquirir nuevas competencias técnicas. Pese a ser una empresa global, nos dan mucha autonomía local, lo cual es muy alentador.

El Sustainability Summit de Bureau Veritas, celebrado estos días en Madrid

El Sustainability Summit de Bureau Veritas, celebrado estos días en Madrid Cedida

- ¿Y qué impronta le gustaría dejar?

Mi huella tiene dos grandes pilares. Primero, hemos transformado nuestro portafolio: veníamos de un peso muy tradicional en sectores como el alimentario o el retail, y ahora nos hemos posicionado fuertemente en renovables, infraestructuras y activos críticos.

Y segundo, me enorgullece haber impulsado un balance de género equilibrado en nuestro Comité Ejecutivo, fruto de muchos años de dar oportunidades y consolidar una cultura inclusiva.