Un avión de la compañía Shenzhen Airlines en el aeropuerto de Barcelona (archivo) Europa Press
La falta de conectividad en El Prat obliga a tres millones a volar con escalas
La oferta actual no satisface la fuerte demanda de Estados Unidos, China, Japón e India, lo que al mismo tiempo limita el desarrollo de un turismo de mayor calidad en Barcelona
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El aeropuerto de Barcelona-El Prat movió el año pasado a 57,4 millones de pasajeros, un 4,4% más que en 2024, siguiendo la tendencia del conjunto de España. Para atender esta demanda creciente, no basta con ampliar las infraestructuras: hace falta una estrategia de conectividad global, especialmente cuando más de tres millones de viajeros tienen que volar con escala desde o hacia la ciudad.
En detalle, en 2024, más de 1,8 millones de pasajeros llegaron o salieron de Barcelona con vuelos indirectos, es decir, haciendo al menos una escala en su trayecto hacia o desde Norteamérica. Estados Unidos encabezó esta lista con más de 1,5 millones de pasajeros, seguido de Canadá y México.
En Asia-Pacífico, en el mencionado periodo, unos 1,6 millones de viajeros hicieron trayectos similares, con China, Japón e India entre los primeros puestos, según recoge el estudio 'La conectividad internacional de Barcelona y los beneficios para la ciudad', elaborado por Óscar Oliver, experto aeroportuario y exdirector comercial de Aeroports de Catalunya.
Oferta turística
Este tráfico evidencia una "demanda no satisfecha" que no solo abre oportunidades para nuevas rutas y mayores frecuencias, sino que también desarrolla una oferta turística de alto valor, capaz de atraer visitantes con necesidades concretas y reforzar la proyección internacional de Barcelona.
En ese sentido, el informe destaca que el incremento de la oferta --junto al proyecto de ampliación de El Prat-- puede ser un eje central para transformar el modelo turístico de la ciudad, pasando de un crecimiento centrado en volumen a uno de más calidad.
Una mujer camina con su maleta en una cita en el aeropuerto de El Prat (archivo) Europa Press
Visitante de lujo
Los viajeros de largo radio no son de paso, alargan la estancia, planifican el viaje con antelación y registran un gasto medio más elevado, lo que permite disminuir la presión del turismo masivo y aumentar el impacto económico por visitante.
Según un análisis reciente de CaixaBank Research, solo el 3% de los turistas internacionales en España pertenece al segmento de lujo, pero este grupo concentra casi una quinta parte del gasto total.
El gasto medio diario de este perfil ronda los 731 euros, frente a los 46 euros del turista convencional, lo que implica que el visitante de alto poder adquisitivo gasta 16 veces más por día que el turista medio.
Negocios
En cuanto a segmentos turísticos de alto potencial, el informe destaca en primer lugar el de negocios y congresos (MICE, por sus siglas en inglés), clave en una ciudad con una agenda ferial consolidada, como el Mobile World Congress o el ISE (Integrated Systems Europe).
A este se suma el turismo médico, respaldado por la reputación del sistema sanitario, así como el turismo universitario y científico, ligado a la red de universidades, escuelas de negocio y centros de investigación.
Más capacidad
Sobre la ampliación de El Prat, el estudio subraya que se trata de un proyecto de gran envergadura con una inversión prevista de 3.200 millones de euros.
Entre las principales actuaciones de este, se incluye el alargamiento de la tercera pista hasta 3.160 metros, lo que facilitará la operación de aeronaves de largo radio a plena carga, la construcción de una nueva terminal satélite orientada al tráfico intercontinental y la modernización de las terminales existentes.
Con estas medidas, la capacidad total del aeropuerto pasaría de los 55 millones de pasajeros actuales a 70 millones.
Visión de la ampliación del aeropuerto de El Prat, según el informe de Aena.
Intermodalidad
Por otro lado, Oliver advierte de que el crecimiento turístico debe ir acompañado de responsabilidad ambiental. En este contexto, la intermodalidad entre el avión y los servicios de alta velocidad (AVE) contribuye a la competitividad, ya que integrar el tren en las terminales permitiría sustituir vuelos de corta distancia por trayectos ferroviarios y liberar slots (horarios) para rutas intercontinentales de mayor valor.
Este reto adquiere especial relevancia tras la crisis del sistema ferroviario español provocada por la tragedia de Adamuz y los graves problemas en la red de Rodalies de Cataluña, que han puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la seguridad y fiabilidad de estas infraestructuras con urgencia.