Sede de Grífols en Sant Cugat

Sede de Grífols en Sant Cugat DAVID ZORRAKINO EUROPA PRESS

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Grifols vuelve a fichar en Osborne Clark pese a la polémica

El abogado Óscar Calsamiglia, que formó parte de los equipos del despacho que tramitaron las grandes operaciones de la compañía, se incorpora al productor de hemoderivados

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Fichaje estrella para el departamento legal de Grifols. El productor de hemoderivados ha incorporado al abogado Óscar Calsamiglia como nuevo director del área jurídica. Un nombramiento novedoso, pero de un viejo conocido de la compañía. Calsamiglia ha formado parte en los últimos años de los equipos conformados por el despacho Osborne Clarke para asesorar a Grifols en sus operaciones corporativas más relevantes.

De hecho, la incorporación de Calsamiglia es el último de los episodios que refuerza la histórica relación de la compañía con el que ha sido su despacho de cabecera.

La incorporación de Calsamiglia, confirmada por Grifols a Crónica Global, ha sido una apuesta personal del consejero delegado de la compañía, Nacho Abia, según ha podido saber este diario de fuentes del mercado. El ejecutivo, que lleva las riendas de la farmacéutica desde abril de 2024, ha valorado la calidad profesional del nuevo director jurídico, así como su amplio conocimiento de la empresa.

Calsamiglia aterrizó en la oficina de Osborne Clarke en Barcelona en el año 2013. Especializado en operaciones de M&A (fusiones y adquisiciones), especialmente en el ámbito internacional, en reestructuraciones y conflictos accionariales, se convirtió en socio del despacho en 2019.

Imagen de archivo de la sede de Grifols en Sant Cugat del Vallès

Imagen de archivo de la sede de Grifols en Sant Cugat del Vallès Europa Press

Desde entonces, ha sido un fijo en los equipos confeccionados por el despacho para prestar servicio de asesoramiento en las grandes operaciones de Grifols.

Entre ellas, figuran la compra del 26% del capital de la china Shanghai RAAS, un año antes de la pandemia, que abrió las puertas del mercado asiático al productor de hemoderivados. La operación, a través de intercambio accionarial, se valoró en torno a 1.700 millones de euros.

También intervino en la OPA lanzada sobre la alemana Biotest AG, a comienzos de 2021, por algo más de 1.100 millones de euros. Y en la posterior oferta de exclusión de la bolsa germana, ejecutada el pasado año.

En medio, otras transacciones de calado, como la adquisición de siete centros de producción de plasma en EEUU o la compra de Haema y Biotest US a Scranton Enterprises B.V., socio de referencia de Grifols.

Tomás Dagá, consejero de Grifols

Tomás Dagá, consejero de Grifols

La trayectoria de Calsamiglia en Osborne Clarke ha estado ligada a la de Tomás Dagá, cofundador de la oficina del despacho en Barcelona, en los años 80, y consejero de Grifols desde 2000.

Hasta 2017, Dagá ejerció como socio director de Osborne Clarke España; desde entonces, se ha mantenido como uno de los hombres fuertes del despacho. Entre otros menesteres, se encargó de liderar las mencionadas operaciones. Un factor que le situó en el ojo del huracán en la crisis generada por la publicación del informe de Gotham City Research.

Castigo reputacional

El fondo especulador ponía en solfa, entre otros elementos, las numerosas conexiones entre Grifols y Osborne Clarke, con Dagá como nexo. Un papel que también compartía con Scranton, dado que es uno de los accionistas de la sociedad neerlandesa, que mantiene algo más de un 8% en el capital del productor de hemoderivados.

La crisis generó un fuerte castigo bursátil y reputacional a Grifols, que emprendió una profunda restructuración de su gobierno corporativo. En paralelo, algunos de los socios de Osborne Clarke vinculados a la compañía o a la familia fundadora han dado un paso atrás en la firma.

Núria Martín, secretaria del consejo de Grifols

Núria Martín, secretaria del consejo de Grifols

Sin ir más lejos, el propio Dagá dejaba atrás su condición de socio del despacho en 2025. El mismo camino siguió Jordi Fábregas, vinculado a algunas de las mercantiles controladas por la familia Grifols para la gestión de su patrimonio personal.

Según fuentes del ámbito jurídico, Calsamiglia también se encuentra en trámites para desligarse de Osborne Clarke.

Más movimientos

Quien permanece como socia es Núria Martín, hasta hace unas semanas secretaria del consejo de administración de Grifols. No obstante, sí dejó el cargo de presidenta del despacho, aunque los principales poderes están en manos de los socios ejecutivos.

Martín permutó su cargo en Grifols con Laura de la Cruz, por entonces vicesecretaria del consejo, que también es socia de Osborne Clarke.