Fotomontaje de Ricardo y Pablo Bofill y de fondo, el taller de arquitectura que levantó su padre
Escabechina en el despacho de Ricardo Bofill tras su muerte: 20 despidos, peleas y purga
La plantilla del icónico taller de arquitectura denuncia un clima de "terror", finiquitos constantes y vigilancia extrema a los trabajadores
Pese a alegar "problemas económicos" para cesar a 20 arquitectos, la compañía ha obtenido un beneficio acumulado de 35 millones de euros en los últimos dos años
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El legado del genial arquitecto Ricardo Bofill está en entredicho por la polémica gestión que está haciendo su hijo menor, Pablo Bofill, del prestigioso taller de arquitectura que ha heredado.
Así lo explican a este medio diversos afectados por el despido masivo que ha ocurrido este enero en el despacho.
Más de 20 arquitectos acaban de ser fulminados por la dirección, que alega "problemas económicos" y enmarca el recorte en un proceso de reestructuración. Una buena parte de los afectados batallará el despido en los juzgados, aunque no disponen de representación sindical y lo harán a título personal.
El balance de la empresa contradice el relato, pues Bofill amasa beneficios año a año.
Beneficios
En 2024, registró un resultado neto de 11,5 millones de euros, a los que hay que sumar los 23,8 millones registrados el año anterior, según la cuenta de resultados a la que ha podido acceder este medio.
Sin embargo, el último ejercicio la facturación ha pasado de los 97,9 millones en 2023 a 64,2 millones de euros en 2024, un descenso del 34%, y los beneficios han caído a la mitad.
Pablo Bofill (izq) y Ricardo Emilio Bofill (derecha), hijos del arquitecto Ricardo Bofill, en el acto en el que otorgaron el 'honoris causa' al arquitecto en septiembre de 2021
El despacho cuenta con unos fondos propios de casi 26 millones y un activo total que asciende a 38 millones.
Despidos... y mal ambiente
Según explican los propios afectados, el ambiente en la compañía es "de terror", con despidos continuos de forma aleatoria. Tras este último hachazo, la inseguridad y el miedo al cese se ha propagado por la plantilla.
Las mismas voces señalan que Pablo Bofill ha implantado un modelo de "usar y tirar". El estudio atrae a talento internacional que se traslada a España por el prestigio de la firma, para ser fulminados a los pocos meses sin previo aviso.
“He renunciado a empleos, dejado relaciones, empezado un alquiler, he hecho mudanzas y, ahora, estoy en la calle y en medio de otro país”, ha señalado una fuente anónima.
Vigilancia extrema
La noticia más alarmante es el nivel de vigilancia sobre las redes sociales de los trabajadores, que ya ha provocado el despido de diversos empleados, siempre según explican las partes afectadas.
Un despido que ha ganado "fama" en la plantilla es el adiós de un trabajador que publicó un comentario en favor de Palestina en la cuenta de Instagram de un restaurante israelí. El dueño del local lo vio, le mandó el mensaje a Bofill, y éste lo echó al día siguiente.
Su padre y fundador de la empresa, Ricardo Bofill Levi, era hijo de una veneciana de origen judío, pero nunca se le conocieron activistas pro-israelíes ni tuvo especial vinculación profesional cpn Tel-Aviv.
Ricardo Bofill en una imagen de archivo
Según su versión, cuando vivía Ricardo Bofill padre, las jornadas eran maratonianas y el trabajo en fines de semana estaba a la orden del día. Ahora, la empresa ha contratado a Factorial para controlar los horarios y ese abuso se ha moderado. Con el patriarca vivo, el clima de trabajo era mucho más dócil, pese a la feroz exigencia.
En el seno del despacho, muchos añoran al irrepetible Ricardo Bofill, creador de obras emblemáticas como el Hotel Vela, La Muralla Roja de Calpe, el Walden 7 de Sant Just o el Teatre Nacional de Catalunya. Fue una de las grandes mentes del posmodernismo europeo.
¿Qué pasa con los hermanos Bofill?
De entre todos los misterios que entretejen el legado de Ricardo Bofill, hay uno especialmente sensible: la relación entre sus dos hijos.
Oficialmente, desde hace ya más de un año Ricardo Bofill hijo no aparece por el taller de arquitectura de la familia. En el Registro Mercantil ni siquiera consta como administrador de la sociedad, pese a que en un principio fue él quien tomó las riendas del despacho tras el fallecimiento de su padre.
Ricardo Bofill junior en una imagen de archivo
Todo el poder recae en Pablo Bofill, que es CEO de la compañía y el responsable último de la misma. Mientras, Ricardo está refugiado en la India, donde diseña oficinas y residencias de lujo en la ciudad de Gurugram.
Fuentes internas de la empresa han explicado que la relación entre los dos hermanos es "pésima", pero es un extremo que este medio no ha podido confirmar. A ciencia cierta sólo se sabe que el otrora célebre Ricardo Bofill hijo no figura en el órgano de administración de la sociedad y sólo aparece mencionado como "parte vinculada" a la compañía.
Además, hace dos años ambos hermanos deshicieron el hólding de inversiones familiar para controlar a título personal sus inversiones.
Al cierre de esta edición, Bofill no ha respondido a las peticiones de información de este medio.